Leyes de dioses, trampas de hombres: La guerra oculta entre la hospitalidad y la astucia en La Odisea

La Odisea, obra literaria griega de gran prestigio mundial, narra la trayectoria épica de Odiseo (Ulises, para la cultura romana), el rey de Ítaca que tardó diez años en regresar a su hogar tras la Guerra de Troya, que también duró diez años. El texto describe cómo su astucia fue fundamental para vencer en el conflicto con el caballo de Troya y para sobrevivir a peligros como el cíclope Polifemo, las sirenas y la furia del dios Poseidón.

La narrativa detalla la pérdida de toda su flota y compañeros, culminando en su aislamiento en la isla de Calipso, donde rechaza la inmortalidad por amor a su familia. Al llegar a Ítaca, se disfraza de mendigo para probar la lealtad de sus siervos y derrotar a los pretendientes que ocupaban su palacio. El relato concluye con el emocionante reencuentro entre el héroe, su hijo Telémaco y su fiel esposa Penélope, restaurando la paz en el reino.

La Odisea es contada detalladamente en este vídeo, donde se revive la mayor epopeya de la mitología griega, mostrando que la fuerza bruta no es suficiente, la hospitalidad se confunde con el interés y la mejor arma ante el peligro es la astucia. (Narración de Félix Riaño y edición de Santiago Herves).
En este universo mítico, la belleza de las mujeres y de las diosas posee una dualidad compleja, manifestándose tanto en aspectos sumamente positivos como en fuerzas destructivas, manipuladoras y trágicas. En la obra de Homero, la belleza no es un elemento estético pasivo. Homero utiliza un método singular para retratarla: casi nunca describe rasgos físicos concretos como el color de los ojos o la forma del cuerpo, sino que la revela a través de epítetos poéticos y, sobre todo, de las reacciones emocionales y el impacto profundo que provoca en quienes la contemplan.

El juego astuto de la hospitalidad

La tensión entre la hospitalidad (la ley sagrada de la xenia, protegida por el mismísimo Zeus) y la astucia (la metis o el ingenio que permite sobrevivir).
La tensión entre la hospitalidad (la ley sagrada de la xenia, protegida por el mismísimo Zeus) y la astucia (la metis o el ingenio que permite sobrevivir) es uno de los motores intelectuales y morales más fascinantes y frecuentes en la obra.

En La Odisea,la hospitalidad suele presentarse como una trampa mortal – como las drogas de Circe, el loto del olvido o la cueva del gigante Polifemo – o como un abuso desmedido, ejemplificado en los pretendientes que profanan y devoran el palacio del héroe. Ante esto, la única defensa posible es el engaño y la astucia.

La Odisea contrapone de forma muy visual el gesto de recibir al extranjero (ofrecer pan) con el violento desenlace que vive Odiseo en la cueva de Polifemo tras apelar en vano a las leyes divinas. Esta epopeya:

  1. Muestra que ser acogido casi siempre es el inicio de una nueva prueba de supervivencia, como ocurre con los Lotófagos o la hechicera Circe.
  2. Indica que la hospitalidad no siempre se quiebra con violencia física, sino con filtros y frutos que borran la memoria del hogar.
  3. Plantea un conflicto a gran escala entre el mandato de los dioses de acoger al huésped y la necesidad del héroe de recurrir al disfraz y la mentira para no morir en el intento.
  4. Se enfoca en la ironía central del regreso: el hogar de Odiseo está tomado por pretendientes que abusan del derecho de hospitalidad para consumir sus riquezas, obligando al rey a usar el engaño para recuperar su trono.
  5. Cuestiona la moralidad del héroe: ¿es lícito usar la falsedad (como el célebre engaño de llamarse «Nadie») cuando el anfitrión vulnera tus derechos sagrados?

Adaptaciones al cine

El cine ha adaptado en numerosas ocasiones la odisea de Ulises, destacando títulos como Ulises (1954) de Mario Camerini con Kirk Douglas, la miniserie La Odisea (1997) de Andrei Konchalovsky con Armand Assante, y versiones más libres como La mirada de Ulises (1995) de Theo Angelopoulos o Troya (2004) de Wolfgang Petersen, protagonizada por Brad Pitt como Aquiles y con Sean Bean como Odiseo.

Una de las últimas adaptaciones es El regreso de Ulises (2024), dirigida por Uberto Pasolini y protagonizada por Ralph Fiennes y Juliette Binoche, que ofrece una visión humana y dramática del regreso del héroe a Ítaca. La producción más reciente y ambiciosa es The Odyssey (2026) de Christopher Nolan, con Matt Damon y Anne Hathaway, prometiendo ser la versión épica definitiva del poema homérico.

El viaje de regreso de Odiseo a su patria inicia con doce naves de Ítaca justo después de la caída de Troya, victoria lograda gracias al ingenioso plan de Odiseo de ocultar guerreros en el caballo de madera, conocido popularmente como el caballo de Troya.

Veamos el resumen de la obra Odisea:

  • Los Cícones en Ismaro: Tras saquear la ciudad aliada de Troya, los hombres desobedecen a Odiseo y se quedan celebrando en la playa. Esto permite que los cícones se organicen y contraataquen, obligando a una huida desesperada en la que mueren seis hombres de cada barco.
  • Los Lotófagos: Tras ser desviados por tormentas, llegan a la tierra del loto. Tres exploradores consumen este fruto y pierden de inmediato el deseo de regresar, por lo que Odiseo debe arrastrarlos llorando de vuelta a los barcos por la fuerza.
  • El Cíclope Polifemo: Curioso por conocer al habitante de una enorme cueva, Odiseo queda atrapado junto a sus hombres por el gigante Polifemo. Usando su astucia, Odiseo emborracha al monstruo con vino puro, le dice que su nombre es «Nadie» y, mientras duerme, le clava una estaca de olivo ardiente en el único ojo. Escapan ocultándose bajo el vientre de los carneros, pero al alejarse en la nave, el orgullo de Odiseo le hace gritar su verdadero nombre, lo que permite al cíclope implorar a su padre Poseidón que maldiga el viaje del héroe.
  • Eolo y el Odre de los Vientos: El señor de los vientos regala a Odiseo un odre de cuero donde ha encerrado todos los vientos que podrían desviarlos. Tras nueve días de navegación constante, ya avistan las fogatas de Ítaca. Sin embargo, vencido por el cansancio, Odiseo se duerme y sus hombres, sospechando que oculta oro o plata, abren el odre desatando una tempestad que los arrastra de regreso.
  • Los Lestrigones: Gigantes devoradores de hombres destruyen once de las doce naves griegas atrapadas en un puerto cerrado arrojándoles rocas inmensas. Solo sobrevive la nave de Odiseo, quien por prudencia había amarrado su barco fuera de la entrada.
  • La Hechicera Circe: En la isla de Eea, Circe droga y convierte en cerdos a la mitad de la tripulación. Protegido por la planta mágica moly que le entrega el dios Hermes, Odiseo resiste el hechizo, obliga a la diosa a liberar a sus hombres y se queda un año en la isla recuperando fuerzas.
  • El Hades: Para conocer el camino a casa, Circe le advierte que debe descender al reino de los muertos y consultar al adivino ciego Tiresias. En el Hades, Odiseo descubre con dolor que su madre Anticlea ha muerto de pena por su ausencia. Tiresias le profetiza su destino y le advierte del peligro de tocar el ganado del sol. También conversa con héroes caídos como Agamenón y Aquiles.
  • Las Sirenas, Escila y Caribdis: Siguiendo los consejos de Circe, Odiseo tapa los oídos de sus hombres con cera y se hace atar fuertemente al mástil para escuchar el hermoso y mortal canto de las sirenas sin arrojarse al mar. Luego cruza el estrecho evitando el remolino de Caribdis, pero debe sacrificar a seis de sus mejores hombres ante el monstruo de seis cabezas Escila.
  • El Ganado del Sol en Trinacia: Atrapados por vientos contrarios durante un mes y acosados por el hambre, la tripulación viola su juramento y sacrifica las vacas sagradas de Helios mientras Odiseo duerme. Como castigo, al hacerse a la mar, Zeus destruye la nave con un rayo. Solo sobrevive Odiseo, flotando a la deriva tras esquivar nuevamente a Caribdis.
  • Siete Años con Calipso: Llega a la isla de Ogigia, donde la bella ninfa Calipso lo retiene ofreciéndole la inmortalidad y la juventud eterna si se queda con ella. Consumido por la nostalgia de su esposa Penélope y su hogar, Odiseo pasa los días llorando frente al mar. Por orden de Zeus, la diosa finalmente lo deja partir en una balsa.
  • Los Feacios: Una última tormenta de Poseidón destruye su balsa, pero Odiseo logra nadar hasta Esqueria. Allí es auxiliado por la princesa Nausícaa y acogido por el rey Alcínoo. Tras revelar su verdadera identidad y conmover a la corte narrando sus desventuras, los feacios lo colman de riquezas y lo transportan dormido de vuelta a Ítaca.

Al despertar en su patria después de veinte años, bajo una niebla impuesta por la diosa Atenea, Odiseo descubre que su palacio está ocupado por más de cien pretendientes que derrochan sus bienes e intentan obligar a Penélope a casarse. Con el apoyo de su hijo Telémaco y dos fieles sirvientes, planea su venganza:

  • Atenea lo disfraza de un viejo mendigo miserable para que pueda evaluar la lealtad de su casa.
  • En el palacio soporta las burlas de los pretendientes. Es reconocido únicamente por su anciano perro Argos, que muere tras ver regresar a su amo, y por su vieja nodriza Euriclea al notar una cicatriz en su pierna.
  • Penélope propone la prueba del arco: se casará con quien logre tensar el arco de Odiseo y disparar a través de doce hachas. Mientras los pretendientes fracasan uno a uno, el mendigo pide su turno, tensa el arco sin esfuerzo y supera la prueba.
  • Odiseo revela su identidad, bloquea las salidas y, junto a Telémaco, desata la matanza de los pretendientes en una sala previamente desarmada.
  • Para estar segura, Penélope somete Odiseo a una última prueba de astucia al pedirle a la nodriza que mueva su cama matrimonial. Odiseo protesta indignado, revelando el secreto de que él mismo construyó esa cama utilizando como pie el tronco inamovible de un olivo vivo que crecía en la tierra. Al escuchar este secreto que solo ellos compartían, Penélope rompe a llorar y lo abraza. Tras restaurar la paz en la isla con ayuda de Atenea, Odiseo recupera su lugar como rey, esposo y padre en su amada Ítaca.

En definitiva, la Odisea no es simplemente la crónica de un viaje físico a través de un mar indómito. Es, en su esencia más profunda, la reconstrucción de la identidad y el alma de un hombre transformado por la tragedia y el tiempo, mientras que, en medio de todo eso, la hospitalidad y la astucia se confrontan feroz y constantemente, hasta el punto de derrotar a quien sigue sus pasos.