La glotofobia y el racismo lingüístico: el desafío del Derecho Lingüístico

Podcast: La glotofobia y el racismo lingüístico

El Derecho Lingüístico – también denominado derechos lingüísticos – es la rama del derecho y de la sociolingüística que estudia, reconoce y protege los derechos humanos vinculados al uso, preservación y transmisión de las lenguas. Este artículo presenta los fundamentos conceptuales del Derecho Lingüístico, su marco normativo internacional, los derechos lingüísticos del idioma español, la glotofobia y el racismo lingüístico, así como ejemplos globales de violaciones de estos derechos en algunos países. La protección lingüística es, por tanto, esencial para la dignidad humana, la justicia social y la preservación de la diversidad cultural.

El Derecho Lingüístico, características y dimensiones.
El Derecho Lingüístico está íntimamente ligado a todos aquellos aspectos relacionados con la lengua, la glotofobía y el racismo lingüístico.

En escenarios de pluralidad lingüística, la lengua se convierte en un elemento esencial de la identidad, la participación cívica y la justicia equitativa en el ámbito educativo, judicial y comunitario. A medida que se estudia el papel ejercido por el Derecho Lingüístico, se hace necesario entender los fundamentos, las legislaciones internacionales, las implementaciones prácticas, las infracciones en diferentes regiones del planeta y los desafíos vigentes, haciendo especial hincapié en los países hispanohablantes, como veremos a continuación.

Gráfico 1 – Dimensiones del Derecho Lingüístico

El Derecho Lingüístico y sus dimensiones (individual e colectiva).
Los derechos lingüísticos tienen dos dimensiones principales: la dimensión individual y la dimensión colectiva.

Los derechos lingüísticos se estructuran en dos dimensiones complementarias:

Dimensión individual

Reconoce el derecho de cada persona a:

  • expresarse en su lengua materna;
  • utilizarla en ámbitos privados y públicos;
  • acceder a educación que respete su identidad lingüística;
  • no ser discriminada por su acento, dialecto o variedad no estandarizada.

Dimensión colectiva

Garantiza el derecho de una comunidad a:

  • preservar y revitalizar su lengua;
  • transmitirla a las generaciones futuras;
  • contar con presencia institucional en la administración pública;
  • acceder a medios de comunicación y producción cultural en su idioma;
  • participar en la vida jurídica mediante su lengua propia.

Gráfico 2 – Normas internacionales que protegen las lenguas

Normas internacionales que protegen las lenguas y los derechos lingüísticos.
Normas y leyes internacionales protegen, en tesis, las lenguas y los derechos lingüísticos.

Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948)

Artículo 2:

Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de idioma… (ONU, 1948).

Declaración Universal de Derechos Lingüísticos (Barcelona, 1996)

Todas las lenguas son el patrimonio de la humanidad y deben ser respetadas y protegidas.

Convenio 169 de la OIT (1989)

Artículo 28:

Los programas de educación deberán incluir la historia, los conocimientos y las lenguas de los pueblos interesados.

Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (2007)

Artículo 13:

Los pueblos indígenas tienen derecho a revitalizar, utilizar, fomentar y transmitir a las generaciones futuras sus historias, idiomas y tradiciones orales.

Tabla 1 – Aplicaciones prácticas del Derecho Lingüístico

ÁmbitoAplicación
Justicia y AdministraciónDerecho a intérprete y atención en lengua materna.
EducaciónEnseñanza en lengua propia; educación intercultural bilingüe.
Lenguaje ClaroDocumentos públicos comprensibles para todos.
Medios y CulturaAcceso a bienes culturales en la lengua de la comunidad.

Gráfico 3 – Derechos lingüísticos del español

Derechos del idioma español - El español como lengua global y diversa merece protección, respeto y garantía plena en todos los ámbitos de la vida social.
Aunque el español es una lengua global, sus hablantes también requieren protección lingüística.

Derecho a usar el español en todos los ámbitos públicos

Incluye atención en español en:

  • administración;
  • justicia;
  • educación;
  • información pública.

Derecho a la diversidad interna del español

El español posee múltiples variedades dialectales. Los hablantes tienen derecho a:

  • usar su variedad regional sin ser discriminados;
  • conservar rasgos fonéticos y léxicos propios;
  • rechazar la imposición de una única norma “correcta”.

Derecho a la no discriminación por acento o dialecto

Todas las variedades del español son legítimas.

Gráfico 4 – Glotofobia y racismo lingüístico

Discriminación lingüística. Toda forma de discriminación baseada en la lengua, el acento o la variedad lingüística que una persona utiliza.
La glotofobia es la discriminación basada en la forma de hablar. El racismo lingüístico vincula acentos y dialectos con jerarquías raciales o sociales.

Manifestaciones de glotofobia

Incluyen:

  • burla de acentos;
  • ridiculización de dialectos;
  • presión para “neutralizar” el acento;
  • exclusión laboral por forma de hablar.

Racismo lingüístico

Se manifiesta cuando:

  • se asocia un acento con una supuesta “raza”;
  • se considera que hablar “como europeo” es superior;
  • se desprecia la mezcla lingüística latinoamericana.

Consecuencias sociales

La glotofobia:

  • limita oportunidades laborales;
  • afecta la autoestima lingüística;
  • reproduce desigualdades;
  • perpetúa racismo y clasismo.

Tabla 2 – Países y tipos de violaciones lingüísticas

PaísViolaciones documentadas
Estados UnidosDiscriminación contra hispanos; prohibición escolar del español; falta de intérpretes; represión histórica de lenguas indígenas.
FranciaProhibición histórica de lenguas regionales; castigos escolares; falta de reconocimiento oficial.
ChinaRestricciones al tibetano y uigur; imposición del mandarín.
BrasilInvisibilización de lenguas indígenas; estigmatización de acentos regionales.

Caso de los Estados Unidos

Contra hablantes de español

  • rechazo laboral por acento hispano;
  • prohibiciones escolares de hablar español;
  • hostilidad pública (“Speak English!”);
  • falta de intérpretes en procesos judiciales.

Contra pueblos indígenas

  • prohibición histórica de lenguas indígenas en internados;
  • castigos por hablar lenguas nativas;
  • ausencia de educación bilingüe;
  • falta de intérpretes en hospitales y tribunales.

Conclusión

El Derecho Lingüístico es esencial para garantizar la igualdad, la justicia y la diversidad cultural. La protección del español y de sus variedades internas, así como la lucha contra la glotofobia y el racismo lingüístico, son fundamentales para asegurar que todos los hablantes puedan participar plenamente en la vida social. Las violaciones de derechos lingüísticos en países como Estados Unidos, Francia, China y Brasil demuestran que este es un desafío global que requiere políticas públicas, educación intercultural y reconocimiento jurídico de la diversidad lingüística.

  1. Bourdieu, P. (1991). Language and Symbolic Power. Harvard University Press. Calvet, L.-J. (1999).
  2. Pour une écologie des langues du monde. Plon.
  3. CALVET, Louis-Jean. Pour une écologie des langues du monde. Paris, Plon, 1999, 304 p.
  4. Declaración Universal de Derechos Lingüísticos. (1996). Barcelona: UNESCO.
  5. Declaración Universal de los Derechos Humanos. (1948). Naciones Unidas.
  6. López, L. E. (2008). Intercultural Bilingual Education in Latin America. UNESCO.
  7. Moreno Cabrera, J. C. (2016). El nacionalismo lingüístico. Península.
  8. Organización Internacional del Trabajo. (1989). Convenio 169 sobre pueblos indígenas y tribales.
  9. Organización de las Naciones Unidas. (2007). Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
  10. Phillipson, R. (1992). Linguistic Imperialism. Oxford University Press.
  11. Skutnabb-Kangas, T. (2000). Linguistic Genocide in Education. Lawrence Erlbaum.
  12. Philippe Blanchet (2016). Discriminations : combattre la glottophobie. Textuel.
  13. Tove Skutnabb-Kangas (2008 o trabajos posteriores) sobre derechos lingüísticos.
  14. Fernand de Varennes (1996). Language, Minorities and Human Rights.
Análisis crítico de la tendencia creciente en redes sociales del discurso del blanqueamiento
En Argentina, ha surgido un discurso de algunos grupos minoritarios, pero ruidosos, que niegan su identidad latinoamericana, usan las redes sociales para argumentar que Argentina es un país europeo. Este …
El Mundial de Fútbol habla español
La Copa del Mundo 2026 será histórica al enfrentar por primera vez en la final a dos selecciones hispanohablantes: España y Argentina. Ocho equipos hispanos participaron, mientras que las transmisiones …
Bandera de Argentida ondeando

Análisis crítico de la tendencia creciente en redes sociales del discurso del blanqueamiento

1. Introducción

En las redes sociales circula un discurso según el cual Argentina sería “europea”, “no latina” o “no latinoamericana”. Esta narrativa, aunque minoritaria, se ha vuelto visible en ese período, especialmente por causa del Mundial de Fútbol de 2026. El tono racista, el desprecio hacia otros pueblos latinoamericanos y el intento de construir una identidad propia basada en la “blanquitud” y la “distancia simbólica” respecto de América Latina expresas por ciertas personas o grupos minúsculos y ruidosos, termina ofendiendo a las personas de otras nacionalidades del propio continente, especialmente a las personas de países vecinos, como Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile, Perú, por no mencionar todos los países latinos.

El objetivo de este artículo es demostrar directamente y sin tapujos, con evidencia histórica y geográfica, que Argentina es un país latinoamericano, sudamericano y americano, sin vínculo geográfico con Europa, y que los discursos que niegan esta identidad reproducen lógicas coloniales y racistas. No es una crítica contra un país ni contra los ciudadanos de bien, sino contra aquellos grupos que propagan ideas confusas que violan el orden lógico del conocimiento histórico, cultural, social y lingüítico de la identidad de un país muy querido y apreciado.

Es fundamental destacar que la llamada “filosofía del blanqueamiento” o “discurso del blanqueamiento”, entendida como la aspiración a vincularse simbólicamente con identidades consideradas más prestigiosas dentro de jerarquías raciales heredadas del colonialismo, no es un fenómeno exclusivo de un país en particular.

Aunque este artículo utilice el caso argentino como ejemplo de análisis, dicho caso funciona únicamente como una ilustración puntual, ya que el mismo enfoque crítico puede aplicarse sin dificultad a diversas realidades nacionales. Este tipo de pensamiento aparece en múltiples sociedades y adopta formas distintas según el contexto histórico, cultural y político de cada país. Por ello, ningún país posee autoridad moral para señalar a otro en este aspecto: la ideología del blanqueamiento es un problema estructural y global, no una característica inherente a una nación específica.

En Brasil, por ejemplo, la ideología del blanqueamiento fue una política explícita durante el siglo XX, promovida por sectores que buscaban “mejorar” la población mediante la inmigración europea. Similarmente, en los Estados Unidos, la construcción histórica de la “blanquitud” como categoría social ha generado tensiones identitarias profundas y ha influido en cómo distintos grupos se perciben y se jerarquizan entre sí.

Ningún país está libre de reproducir discursos de blanqueamiento. La tendencia a negar raíces indígenas, africanas o latinoamericanas es un problema global que surge de estructuras históricas de poder, no de características propias de una nación en particular. Por ello, el análisis crítico debe dirigirse a las ideas y a los mecanismos sociales que las sostienen, y no a los países o a sus poblaciones en general.

Este artículo analiza críticamente esta tendencia, demostrando que:

  1. El nombre “Argentina” proviene del latín.
  2. El idioma español es una lengua latina, derivada del latín vulgar.
  3. Argentina es un país bicontinental, pero su territorio principal está en América del Sur.
  4. Argentina no tiene ninguna conexión geográfica con Europa, a menos que se muestre lo contrario.
  5. Argentina está ubicada debajo de Brasil, dentro del continente americano.
  6. Negar la identidad latinoamericana reproduce discursos racistas y coloniales.
Mapamundi
Fonte: googlemaps

Como vemos en el mapa, la ubicación de Argentina en el sur del continente americano es prueba suficiente para demostrar que, desde el punto de vista geográfico, el país no tiene relación con Europa, así como tampoco la tiene con África. Por lo tanto, por simple deducción, alguien que nace en Argentina es argentino, americano del sur del continente, y no puede decir que es europeo ni africano, a menos que sea naturalizado o cumpla algún requisito legal pertinente. Asimismo, el hecho de que una persona tenga doble nacionalidad no significa que todos los ciudadanos de ese país la posean, a menos que exista alguna disposición legal que permita ese fenómeno.

2. El origen del término “Argentina”: una palabra latina

El nombre Argentina proviene del latín argentum, que significa “plata”. El nombre Argentina comenzó a consolidarse en el siglo XVI, cuando los colonizadores españoles empleaban expresiones como Mar Dulce y Río de la Plata para referirse a la región, y llamaban Tierra Argentina (“tierra de plata”) a los territorios circundantes. Con el tiempo, esta denominación se formalizó en el nombre oficial República Argentina, que significa literalmente “República del Plata” o “República de la Plata”. En el uso cotidiano, la forma abreviada Argentina se ha generalizado por elipsis. La utilización del nombre sin artículo (“La Argentina” → “Argentina”) está ampliamente difundida y es considerada correcta; la propia Academia Argentina de Letras reconoce que esta forma es habitual y plenamente aceptada.

El término Argentina deriva del adjetivo poético argentino, que alude a aquello que posee cualidades asociadas a la plata o que guarda relación con ella. Este adjetivo procede del latín argentum, ‘plata’. A su vez, argentum proviene del protoitálico argentom, cuyo origen más remoto se encuentra en el protoindoeuropeo h₂r̥ǵn̥tóm, sustantivo formado a partir del adjetivo h₂erǵ-, que significaba ‘blanco’ o ‘brillante’. Esta cadena etimológica muestra que la identidad nominal del país está profundamente vinculada a raíces lingüísticas antiguas y de origen indoeuropeo.

Por lo tanto:

  • El nombre del país es de origen latino.
  • La raíz lingüística del término es la misma que la del idioma español.
  • Argentina, desde su nombre, está vinculada a la tradición latina y románica.

Esto contradice directamente la narrativa que intenta desvincular al país de su identidad latinoamericana.

3. El español: una lengua latina, no europea en sentido étnico

El idioma español o castellano es una lengua romance del grupo ibérico. Las lenguas romances derivan del latín vulgar, la lengua del Imperio romano.

El español:

  • proviene del latín;
  • pertenece al grupo de lenguas latinas;
  • se desarrolló en la Península Ibérica;
  • llegó a América mediante colonización;
  • se mezcló con lenguas indígenas y africanas;
  • evolucionó en América con características propias.

Por lo tanto, hablar español es hablar una lengua latina, y los países hispanohablantes forman parte del mundo latino. Consecuentemente, la idea de que “Argentina no es latina” es lingüísticamente imposible: si un país habla una lengua latina, es latino.

El español hablado en Argentina es una variedad plenamente latina del idioma español, cuya base histórica es el latín vulgar del Imperio romano. Como todas las variedades del español, el español argentino deriva de una lengua romance y comparte con el resto del mundo hispanohablante una raíz lingüística común.

El español argentino se produjo a partir del castellano traído por los colonizadores españoles, que posteriormente se mezcló con lenguas indígenas presentes en el territorio (como el guaraní, el quechua y el mapudungun) y con influencias africanas y migratorias posteriores. Además, evolucionó en América con rasgos propios, como el voseo, la entonación rioplatense y particularidades léxicas y fonéticas que lo distinguen de otras variedades del español.

Por lo tanto, hablar español argentino es hablar una lengua latina y americana, no una lengua “europea” en sentido étnico. Consecuentemente, la idea de que “Argentina no es latina” es lingüísticamente insostenible: si un país habla una lengua latina, pertenece al mundo latino, y si esa lengua se desarrolló y evolucionó en América, su identidad es necesariamente latinoamericana.

4. Argentina como país bicontinental: aclaración técnica

Argentina es considerada “bicontinental” porque posee:

  • territorio continental en América del Sur;
  • territorio antártico reclamado;
  • islas subantárticas.

Sin embargo, esta bicontinentalidad no implica ninguna conexión con Europa. La Antártida es un continente separado, y la presencia argentina allí es científica y geopolítica, no cultural ni histórica. También, por absurdo, no se puede separar un país de un continente y trasladarlo a otro continente, por simple lógica. Una idea contraria es absurdamente imposible.

Por lo tanto:

  • Argentina es sudamericana.
  • Argentina es americana.
  • Argentina es latinoamericana.
  • Argentina no es europea ni tiene territorio en Europa.

5. Ubicación geográfica: en América y no en Europa

Geográficamente, Argentina se encuentra:

  • en el hemisferio sur;
  • en el cono sur de América;
  • debajo de Brasil;
  • al sur de Bolivia y Paraguay;
  • al oeste de Uruguay;
  • al este de Chile;
  • está más próxima del continente africano que del continente europeo;
  • está separada del continente europeo y del africano por el Océano Atlántico.

Esto es un hecho geográfico verificable en cualquier mapa como el mostrado abajo.

Mapa conceptual (descripción):

  • Brasil ocupa la parte central y norte del cono sur.
  • Argentina se extiende hacia el sur, llegando hasta Tierra del Fuego.
  • No existe ninguna continuidad territorial con Europa.
  • Argentina no tiene territorio en Europa, a menos que se muestre lo contrario.

La afirmación de que “Argentina es europea” es geográficamente falsa. (Imagen: mapasmapa.com).

6. “Argentina no es latinoamericana”: análisis crítico del discurso

Raíces del discurso

Este discurso suele surgir de grupos específicos e minoritarios que se caracterizan por:

  • racismo internalizado;
  • deseo de blanqueamiento simbólico;
  • nostalgia colonial;
  • rechazo hacia otros pueblos latinoamericanos;
  • identificación exagerada con la inmigración europea del siglo XIX y XX.

Problemas del discurso

  1. Confunde etnicidad con geografía. Una de las fallas centrales de este discurso es que confunde etnicidad con geografía. El hecho de que un país haya recibido inmigración europea no lo convierte en un país europeo. Del mismo modo, si un país del continente americano tuviera una población mayoritariamente descendiente de África, eso no lo transformaría en un país africano. La identidad continental está determinada por criterios físicos y geográficos, no por la procedencia de los antepasados de sus habitantes.
  2. Ningún país europeo reconoce a un ciudadano argentino como europeo por defecto, porque la nacionalidad europea no se adquiere por ascendencia cultural o por autoidentificación, sino por criterios legales estrictos. Solo una persona que cumpla los requisitos para obtener una doble nacionalidad puede ser considerada ciudadana de un país europeo. Y aun así, esa condición aplica a individuos, no a un país entero.
  3. Cuando una persona obtiene doble nacionalidad, ese hecho no altera la ubicación geográfica ni la pertenencia continental del país de origen. La doble ciudadanía no desvincula a la persona (ni a su comunidad, ni al país en su conjunto) de sus raíces continentales. La pertenencia a un continente es una realidad física, territorial y geográfica, no una categoría simbólica que pueda modificarse por preferencias identitarias o por vínculos migratorios.
  4. Niega la identidad latinoamericana compartida. Argentina comparte historia, idioma, cultura y geografía directamente con América Latina, no con Europa. Pensar lo contrario seria imaginar que Argentina fuera una excepción dentro del continente. Sin embargo, Argentina comparte con América Latina una historia marcada por la colonización española, un idioma común derivado del latín, procesos políticos similares, influencias culturales compartidas y una ubicación geográfica inequívoca dentro del continente americano. La lengua española, que es una lengua romance de origen latino, constituye uno de los vínculos más fuertes entre Argentina y el resto de la región. La cultura argentina (desde la literatura y la música hasta las tradiciones populares) se inscribe en el marco latinoamericano, con influencias indígenas, africanas y europeas que también están presentes en otros países del continente. Pensar lo contrario solo está en el nivel de la imaginación y no de la realidad.
  5. Esta narrativa construye la idea de una Argentina “vacía” antes de la llegada de los europeos, lo cual es históricamente falso. Este discurso borra deliberadamente la historia indígena y afrodescendiente de Argentina, como si el país hubiera surgido únicamente a partir de la inmigración europea del siglo XIX y XX. Mucho antes de la colonización española, el territorio estaba habitado por pueblos originarios como los mapuches, tehuelches, diaguitas, guaraníes, qom, wichí, entre muchos otros. Asimismo, durante la colonia y el período temprano republicano existió una presencia afrodescendiente significativa, que fue invisibilizada por políticas estatales, censos manipulados y procesos de blanqueamiento cultural. Ignorar estas raíces no solo es incorrecto: es una forma de borrar identidades y negar la diversidad que compone la historia argentina.
  6. Este tipo de discurso también reproduce jerarquías raciales heredadas del colonialismo, donde la idea de “ser europeo” se presenta como un símbolo de prestigio, pureza o superioridad cultural y racial. En este marco, la “europeidad” funciona como una marca aspiracional que algunos grupos “soñadores” utilizan para diferenciarse del resto de América Latina, reforzando la noción de que lo europeo es más valioso que lo local, lo indígena, lo afrodescendiente o lo mestizo. Esta lógica no surge de la realidad geográfica ni histórica, sino de una construcción social que privilegia la blanquitud y que intenta perpetuar estructuras de poder coloniales.

Consecuencias sociales

Este discurso:

  • fomenta xenofobia;
  • alimenta tensiones regionales;
  • no tiene ninguna fundamentación científica, histórica ni geográfica;
  • distorsiona la identidad nacional;
  • se fundamenta en filosofías refutables y sin comprobación;
  • promueve una visión racista de la sociedad;
  • humilla la propria nación a la cual supuestamente favorece;
  • crea una visión distorcionada de los nacionales por parte de personas de otras naciones.

7. Argentina es latinoamericana: demostración integral simplificada

  • Por geografía: Argentina está en América del Sur. No tiene territorio en Europa. Está debajo de Brasil.
  • Por historia: Fue colonizada por España. Participó en las independencias latinoamericanas. Compartió procesos políticos con el resto de la región.
  • Por idioma: Habla español, una lengua latina. Pertenece al mundo hispanohablante.
  • Por cultura: Comparte tradiciones, música, gastronomía y costumbres con el resto de América Latina.
  • Por instituciones: Es miembro de Mercosur, Unasur, CELAC, OEA, Cumbre Iberoamericana.

8. Conclusión

Como visto en el presente estudio, la narrativa que afirma que “Argentina no es latinoamericana” es falsa desde cualquier perspectiva: geográfica, histórica, lingüística, cultural o institucional. Eso sería como decir que los indígenas argentinos son europeos, lo cual es absurdo. Sería también como decir que las Islas Malvinas no son argentinas, porque al ser europeas, entonces realmente pertenecem a Inglaterra y no a Argentina. ¿Será que Argentina aceptaría la idea de que las Islas Malvinas son propriedad de Inglaterra, porque unos individuos dicen que Argentina no es latina?

Por tanto, ese tipo de manifestación es una expresión de racismo y blanqueamiento simbólico que busca distanciar al país de su identidad americana y latina. Argentina es un país latinoamericano, sudamericano y americano. Su nombre es latino. Su idioma es latino. Su territorio es latino. Su cultura es latina. Su historia es latina. Negar estos hechos no es una postura identitaria legítima: es una distorsión racista que debe ser analizada críticamente y desmontada con evidencia.

Referencias

  1.  Origen del nombre: ¿Por qué Argentina?. Instituto Geográfico Nacional. Argentina. Disponible en: https://www.ign.gob.ar/NuestrasActividades/Geografia/DatosArgentina/OrigenDelNombre. Acceso en: 20 jul. 2026.
  2. Sobre el uso del artículo ante el nombre de nuestro país y de algunas provincias de la Argentina. Academia Argentina de Letras. Disponible en: http://www.aal.edu.ar/?q=node/630. Acceso en: 20 jul. 2026.
  3. argentino. Diccionario de la lengua española. Disponible en: https://dle.rae.es/argentino?m=form. Acceso en: 20 jul. 2026
  4. Gómez de Silva, Guido (2009) Breve Diccionario Etimológico de la Lengua Española, 2a. Edición, s. v. Argentina; ISBN 978-968-16-5543-3. Acceso en: 20 jul. 2026.
  5. argentum en Lewis, Charlton T. y Short, Charles (1879) A Latin Dictionary. Disponible en: http://www.perseus.tufts.edu/hopper/text?doc=Perseus:text:1999.04.0059:entry=argentum. Acceso en: 20 jul. 2026.
  6. INFOBAE. ¿Los argentinos somos latinos o australes? El debate que se viralizó tras la llegada de Bad Bunny al país. Sociedad, 13 feb. 2026. Disponible en: https://www.infobae.com/sociedad/2026/02/13/los-argentinos-somos-latinos-o-australes-el-debate-que-se-viralizo-tras-la-llegada-de-bad-bunny-al-pais/. Acceso en: 21 jul. 2026.
  7. PERIÓDICO TRIBUNA. ¿La Argentina es un país latinoamericano o europeo? Disponible en: https://periodicotribuna.com.ar/la-argentina-es-un-pais-latinoamericano-o-europeo/#:~:text=Desde%20el%20punto%20de%20vista%20geogr%C3%A1fico%2C%20no%20hay,y%20el%20modelo%20de%20sociedad%20al%20que%20aspiran. Acceso en: 21 jul. 2026.
  8. WIKIPEDIA. América Latina. Disponible en: https://es.wikipedia.org/wiki/Am%C3%A9rica_Latina. Acceso en: 21 jul. 2026.
Campeonato Mundial de Fútbol 2026

El Mundial de Fútbol habla español

Ocho selecciones, un mismo idioma

De las 48 selecciones que pisaron los campos de juego en esta Copa Mundial, ocho llegaron desde países hispanohablantes: Argentina, España, México, Colombia, Uruguay, Ecuador, Paraguay y Panamá. Ocho formas de entender la vida, ocho acentos, ocho maneras de decir «olé», con sus variaciones fonéticas y regionalismos, que llenaron de música cada estadio. La presencia hispana se sintió en cada rincón del torneo.

Y eso sin contar a los anfitriones y sus comunidades hispanas. Estados Unidos tiene más de 65 millones de hispanohablantes (el segundo país con más hispanos del mundo, solo detrás de México) y Canadá suma ya más de 1,6 millones de latinos, con un crecimiento superior al 40% en la última década.

PaísSu historia en el Mundial 2026
Argentina – ARFinalista, invicta, Messi en su tercera final mundialista
España – ESFinalista, campeona de la Eurocopa 2024, busca su segunda estrella
México – MXAnfitrión histórico, el país con más hispanohablantes del mundo (~130 millones)
Colombia – CORécord de audiencia hispana en EE. UU. durante sus partidos
Uruguay – UYLa garra charrúa presente una vez más
Ecuador – ECTalento joven y garra sudamericana
Paraguay – PYLa albirroja dejando huella
Panamá – PALos canaleros en su segunda cita mundialista

Las calles de Nueva York, Los Ángeles, Toronto, Houston, Chicago, Vancouver, Miami y Montreal se vistieron de banderas celeste, blanco, rojo y gualda durante cinco semanas inolvidables. Según el censo estadounidense, 1 de cada 5 habitantes de EE. UU. es hispano. Y el Mundial lo demostró en las gradas, en las fan zones, en los restaurantes y en cada rincón.

Récords de audiencia que hablan español

La audiencia rompió todos los esquemas. Telemundo, la cadena en español que transmitió el torneo en Estados Unidos, alcanzó un promedio de 5,5 millones de espectadores por partido en los primeros 25 días del torneo en ese país, según NBCUniversal. En el primer fin de semana, la audiencia total se disparó a 7,5 millones de espectadores de promedio.

Los partidos de Brasil, Uruguay, Ecuador, Colombia y Portugal establecieron máximos históricos de audiencia en español en Estados Unidos. Pero quizás el dato más impactante es este: aproximadamente la mitad de los espectadores del Mundial en EE. UU. vieron al menos parte de los partidos en español, y eso que los hispanos son el 20% de la población. ¿La razón? Millones de estadounidenses no hispanos sintonizaron Telemundo por la pasión, la emoción y la autenticidad de la narración en español.

El fútbol en español tiene otra alma. Es más ruidoso, más profundo, más vibrante, más altivo, más apasionado, más auténtico. Y el público anglosajón lo está descubriendo. Nunca es tarde cuando la dicha es buena. Por lo menos, ya dieron el primer paso. El calor del español, del lenguaje latino, se sobrepone poco a poco a la frialdad de otras lenguas.

El partido entre Estados Unidos y Paraguay duplicó la audiencia del comparable de 2022. La cadena Telemundo no solo transmitió los partidos: organizó watch parties masivas en Times Square y Rockefeller Center, creó contenido en redes con influencers latinos y convirtió cada transmisión en una celebración de la hispanidad.

España vs. Argentina: La final soñada?

Domingo 19 de julio de 2026. Estadio MetLife, East Rutherford, Nueva York/Nueva Jersey. 4 de la tarde.

Dos selecciones, un mismo idioma. La Roja española, campeona de la Eurocopa 2024, llega con su fútbol de toque, con jóvenes figuras como Lamine Yamal y veteranos de la vieja escuela. La Albiceleste argentina, campeona del mundo vigente, invicta en todo el torneo, llega con Lionel Messi (39 años), disputando su tercera final mundialista (2014, 2022 y 2026). El brasileño Cafú disputó tres finales consecutivas (1994, 1998 y 2002). Pelé estuvo en tres copas campeonas (1958, 1962 y 1970), aunque no jugó en 62 por lesión.

Las estadísticas de los españoles son asombrosas. Con la victoria ante Francia, llegaron a un invicto de 37 partidos en todas las competiciones. Con 28 triunfos y 9 empates, igualaron la línea de Italia, que había conseguido el mismo invicto en el período 2018-2021. La última caída de España fue cuando confrontó a Colombia en un juego amistoso, en marzo de 2024. Ah, la situación está dificil para Argentina. Pero los españoles también tienen un gran problema: los argentinos están jugando con el corazón, y eso es difícil de vencer.

Es la primera final mundialista entre ambas selecciones. Sí, exacto. España y Argentina nunca se han enfrentado en una final de la Copa del Mundo. Este partido es, de hecho, el primer enfrentamiento en la historia de los mundiales que decidirá al campeón entre estas dos potencias. La última vez que se enfrentaron en un Mundial fue el 13 de julio de 1966 en el estadio Villa Park de Birmingham. Han pasado 60 años. Un dato curioso es que su último enfrentamiento fue un amistoso en 2018, que terminó con una contundente victoria española por 6-1. El destino, con guion de película, las vuelve a juntar en el partido más importante del planeta.

Las entradas se convirtieron en las más caras de la historia del deporte en Estados Unidos: precio promedio de reventa de 11.327 dólares, con ubicaciones premium que superaron los 28.000 dólares por asiento. El Mundial 2026 ya es el torneo más costoso en los 96 años de historia de la FIFA. ¡Vaya, corazón, y pobre bolsillo cuando llegue la cuenta!

Y por si fuera poco, la final tendrá un show de entretiempo por primera vez en la historia de los Mundiales, con Madonna, Shakira, Coldplay, Justin Bieber y BTS, dirigido por Chris Martin. Un espectáculo digno de una final que habla español.

El español de España y el español de Argentina: Dos países, dos maneras de vibrar con la misma lengua.

España1 dice «vosotros», «coche», «vale», «chulo», «ostras». Su pronunciación marca una elegante distinción entre la «s» y el sonido de la «z» o la «c» suave, el rasgo fonético más característico de la península. Es un español con sabor a sobremesa interminable, que evoca el compás de las tablas flamencas, la pausa de la siesta e historias compartidas alrededor de una paella. Cuando la Roja salta al campo, el grito es uno solo: «¡Vamos, tíos, que podemos!».

Argentina dice «vos», «auto», «che», «laburo», «boludo». Usa el «voseo», esa forma única de conjugar los verbos que solo comparte con Uruguay y partes de Centroamérica. El «sh» suave, casi italiano, y un léxico que mezcla el lunfardo con el fútbol: «pibe», «gambeta», «cancha», «hincha». Cuando Argentina juega, se escucha: «Dale, dale, que estamos de vuelta, loco».

Dos acentos que se encontrarán en Nueva York, la ciudad con más hispanohablantes de Estados Unidos, donde 1 de cada 4 habitantes es latino. Dos maneras de decir «fútbol»: unos dicen «fútbol» con la «t» fuerte, otros dicen «fulbo» con el corazón, como muchos hablan en Argentina y Uruguay. Y en el medio, millones de hispanos de todas partes celebrando que, gane quien gane, el mundo habla español.

La huella hispana en Norteamérica

Nunca un Mundial había abrazado tanto al español como este. No solo por los países participantes, sino por los países anfitriones. Es la hora del idioma español y no hay cómo parar este fenómeno. Esto es historia. Historia lingüística.

En Estados Unidos, el español es el segundo idioma más hablado, con más de 65 millones de personas. Ciudades como Los Ángeles, Miami, Houston, San Antonio, Chicago, Phoenix y Nueva York tienen poblaciones hispanas que superan el 30%, y en muchas, el español se escucha tanto o más que el inglés. Y si desea, vea que las ciudades de los Estados Unidos donde se desarrollaron los partidos tienen mucha influencia latina.

En Canadá, el español crece a un ritmo imparable. Toronto, Montreal y Vancouver tienen comunidades latinas vibrantes, y durante el Mundial los barrios hispanos de estas ciudades se llenaron de banderas y gritos de gol. Según Statistics Canada, la comunidad hispanohablante en Canadá ha superado ya el millón y medio de personas.

México, el tercer anfitrión, es el país con más hispanohablantes del mundo: casi 130 millones de personas. Sus estadios fueron una fiesta permanente, y su afición (la más ruidosa del torneo) demostró por qué el fútbol en español es imbatible.

Un solo grito, un solo corazón

La grandeza de este Mundial 2026 va más allá del resultado. Más de 500 millones de hispanohablantes en el mundo tuvieron la sensación de que esta Copa del Mundo era, de alguna manera, suya. Desde las calles de Buenos Aires y Madrid hasta los barrios latinos de Nueva York y Toronto, desde las playas de Montevideo hasta las plazas de Ciudad de México, todo el mundo hispano vibró al unísono.

Ocho selecciones. Cientos de jugadores. Decenas de miles de aficionados. Un solo idioma que late en más de 500 millones de personas en el planeta.

La final del MetLife Stadium no es solo España contra Argentina. Es la celebración de una lengua que cruzó océanos, que conquistó corazones y que hoy, en el evento deportivo más grande del planeta, demuestra que el español no es solo un idioma: es una forma de sentir el mundo.

Y cuando el árbitro pite el inicio del partido el domingo 19 de julio, 500 millones de personas van a entender cada grito, cada arenga, cada lágrima y cada sonrisa. Bueno, es eso que se espera, porque, algunas veces, es difícil entender lo que otra persona que habla español dice, sea por causa de los regionalismos, sea por las particularidades individuales y sociales.

Este episodio épico lo dice todo, en tono bien alto, fuerte y claro: el Mundial habla español.

Resumiendo

  • Por primera vez en la historia, la final del Mundial enfrenta a dos países hispanohablantes: España vs. Argentina, el 19 de julio de 2026 en el MetLife Stadium, Nueva York.
  • 8 selecciones hispanohablantes participaron en el torneo: Argentina, España, México, Colombia, Uruguay, Ecuador, Paraguay y Panamá.
  • Telemundo rompió récords de audiencia con 5,5 millones de espectadores de promedio; la mitad del público estadounidense vio partidos en español.
  • La comunidad hispana en EE. UU. (65 millones, 1 de cada 5 habitantes) y Canadá (1,6 millones y creciendo) fue protagonista absoluta del torneo.
  • Messi disputa su tercera final mundialista a los 39 años, en el partido más caro de la historia del deporte en EE. UU. (promedio de USD 11.327 por entrada).

Nota:

  1. En la España peninsular, el fenómeno mayoritario y estándar (especialmente en el español del norte y del centro, utilizado en la televisión y la radio) es la distinción (pronunciar la «s» de forma diferente a la «z» y a la «c» antes de «e»/«i»). El ceceo (pronunciar tanto la «s» como la «z»/«c» con el sonido interdental /θ/, parecido al «th» del inglés) es un fenómeno dialectal restringido principalmente al sur (Andalucía). Utilizar el término ceceo para definir el habla de todos los peninsulares es conceptualmente incorrecto en la dialectología. ↩︎

Referencias

ABC DEPORTES. Cuándo juega España la final del Mundial 2026 contra Argentina: día y hora del partido. ABC, 16 jul. 2026. Disponible en: https://www.abc.es/deportes/futbol/mundial/juega-espana-final-mundial-2026-dia-hora-20260716151438-nt.html. Acceso en: 16 jul. 2026.

MUNDO DEPORTIVO. España – Argentina de la final del Mundial 2026: horario, canal y dónde ver por TV. Mundo Deportivo, 16 jul. 2026. Disponible en: https://www.mundodeportivo.com/horarios/futbol/20260716/1004207099/horario-canal-ver-tv-espana-argentina-final-mundial-2026.html. Acceso en: 16 jul. 2026. 

ESPNDEPORTES. ¿Cuántos partidos sin perder lleva España y cuánto le falta para romper el récord histórico?. ESPN Deportes, 16 jul. 2026. Disponible en: https://espndeportes.espn.com/futbol/mundial/nota/_/id/17009966/cuantos-partidos-sin-perder-lleva-espana-y-cuanto-le-falta-para-romper-el-record-historico. Acceso en: 16 jul. 2026.

SI FÚTBOL. Historial de España vs Argentina: antecedentes, partidos y resultados entre ambas selecciones. SI, 16 jul. 2026. Disponible en: https://www.si.com/es-us/futbol/historial-de-espana-vs-argentina-antecedentes-partidos-y-resultados-entre-ambas-selecciones. Acceso en: 16 jul. 2026. 

Include provided paragraph about tú vos usted

El «dolor de cabeza» de los estudiantes extranjeros: el desafío de la variación verbal del español causado por el uso de «tú», «vos» y «usted»

Para un hablante nativo, alternar entre , vos y usted es un acto reflejo e inconsciente guiado por la costumbre. Sin embargo, para quien aprende el español como segunda lengua, esta fragmentación representa uno de los mayores obstáculos gramaticales y psicológicos en su camino hacia la fluidez.

Para los nativos, la variación de los pronombres personales "tú", "vos" y "usted" no resulta confusa en su contexto habitual, ya que cada uno tiene su uso específico y reconocimiento cultural.

Para los nativos, la variación de los pronombres personales «tú», «vos» y «usted» no resulta confusa en su contexto habitual, ya que cada uno tiene su uso específico y reconocimiento cultural. Sin embargo, esta diversidad se convierte en un desafío cuando un hablante se desplaza a una región donde se emplea una forma distinta, como el voseo en Argentina o el uso de «usted» como forma de respeto en otros países, lo que les obliga a adaptarse rápidamente a las nuevas normas de trato y comunicación, equilibrando su identidad lingüística con la necesidad de integrarse y ser comprendidos en un entorno diferente.

Los principales problemas que enfrentan los extranjeros debido a esta variación incluyen:

  • La ruptura de las reglas de diptongación: Durante los primeros niveles de aprendizaje, los estudiantes invierten meses memorizando que verbos como querer, poder o pensar cambian su raíz en el presente (tú quieres, tú puedes, tú piensas). Al enfrentarse al voseo, descubren que esa regla se anula debido al desplazamiento del acento hacia la última sílaba: vos querés, vos podés, vos pensás. Este cambio exige un esfuerzo cognitivo doble para reconfigurar la estructura mental del verbo.
  • El caos de los imperativos (órdenes): Si formular una petición ya es complejo debido a las irregularidades del idioma, la tríada pronominal lo multiplica por tres. En tiempo real, un extranjero debe decidir instantáneamente entre decir Haz (tú), Hacé (vos) o Haga (usted); o entre Ven (tú), Vení (vos) o Venga (usted). Esta falta de unificación suele generar pausas incómodas o bloqueos en la comunicación oral.
  • El desconcierto del «voseo mixto»: En países como Chile o en ciertas regiones de Centroamérica y el Caribe, se produce un fenómeno que rompe la lógica de los manuales escolares: el cruce de pronombres y terminaciones. Escuchar frases como «tú sabés» (pronombre de tuteo con verbo de voseo) o «vos sabes» (viceversa) genera una enorme confusión en los alumnos que buscan una regla fija a la cual aferrarse.
  • La ansiedad por la adecuación social: Más allá del error gramatical, el verdadero temor del estudiante es el paso en falso cultural. Emplear o vos con un superior o una persona mayor en una sociedad con una fuerte cultura de ustedeo (como México o el interior de Colombia) puede ser percibido como una falta de respeto o un exceso de confianza indeseado. Por el contrario, aferrarse rígidamente al usted en un entorno juvenil de Buenos Aires o Madrid levanta una barrera de frialdad artificial que dificulta la integración.

Las mudanzas pueden ser un verdadero desafío para cualquier nativo, que ya debe adaptarse a nuevos entornos y escenarios; pero para un extranjero cuya lengua no tiene raíces latinas, la dificultad se multiplica, ya que no solo enfrenta el reto de encontrar su lugar en una cultura diferente, sino también el de superar la barrera lingüística, que puede hacer que incluso los gestos más simples se conviertan en obstáculos intimidantes. La falta de comprensión del idioma local puede llevar a malentendidos y frustraciones, complicando así el proceso de integración y, en ocasiones, aislando aún más al individuo en un entorno que debería ser acogedor.

Para un hablante nativo, alternar entre tú, vos y usted es un acto reflejo e inconsciente guiado por la costumbre. Sin embargo, para quien aprende el español como segunda lengua, esta fragmentación representa uno de los mayores obstáculos gramaticales y psicológicos en su camino hacia la fluidez.

Para los estudiantes extranjeros de español, es fundamental que practiquen el idioma de manera regular y busquen oportunidades para conversar con hablantes nativos, ya sea a través de intercambios lingüísticos o grupos de conversación. Además, sumergirse en la cultura hispanohablante mediante la música, el cine y la literatura puede enriquecer su aprendizaje y hacer que se sientan más motivados. No tengan miedo de cometer errores; son parte del proceso de aprendizaje. También es útil establecer metas claras y realistas para avanzar en su dominio del español. Por último, aprovechen los recursos en línea, como aplicaciones y plataformas educativas, para complementar sus estudios de forma divertida y efectiva.

Referencias


Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. (2009). Nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa. (Especialmente los apartados sobre pronombres personales y el mapa del voseo americano).

Carricaburo, Norma. (1997). Las fórmulas de tratamiento en el español de América. Madrid: Arco/Libros. (Es un libro clásico y real centrado exclusivamente en la evolución y uso de tú, vos y usted).

Fontanella de Weinberg, María Beatriz. (1992). El español de América. Madrid: Mapfre. (Una de las mayores autoridades en el estudio del voseo e historia lingüística americana).

Hummel, Martin; Kluge, Bettina y Vázquez Laslop, María Eugenia. (2010). Formas de tratamiento en el español contemporáneo. México: El Colegio de México. (Una obra monumental y verídica ideal para estudiar la adecuación social de estos pronombres).

El cuento: análisis de su estructura morfológica y tipológica

El cuento es, en esencia, la narrativa breve que se caracteriza por la exposición de una secuencia de acontecimientos entrelazados bajo una rigurosa estructura lógica y coherente. A diferencia de otros géneros, el cuento se destaca por su concisión, logrando la síntesis de un universo de significados mediante una notable economía de recursos narrativos.

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Definición de cuento

La palabra “cuento” tiene su origen en el término latino computus, que significa «cuenta» o «cálculo». Literalmente, se refiere a contar o relatar una sucesión de hechos que se narran de forma concatenada, siguiendo una relación lógica, muchas veces valiéndose de ideas, pensamientos, frases fantasiosas, alegóricas y fabulosas transmitidas de forma simple, usando en gran parte expresiones populares de fácil comprensión.

En este contexto, el cuento se erige como un medio efectivo para transmitir emociones y enseñanzas, ofreciendo al lector la oportunidad de explorar mundos diferentes y conectar con diversas experiencias a través de personajes y situaciones que, aunque ficticias, reflejan la complejidad de la vida real.

Características fundamentales

Esta forma de narración ha perdurado a lo largo de los siglos, adaptándose a las culturas y condiciones sociales de cada época, lo que permite que cada cuento no solo hable sobre una historia, sino que también sirva como un espejo que refleja las inquietudes y aspiraciones de la sociedad en la que se presenta.

El rasgo definitorio del cuento es su extensión. Al ser considerablemente más breve que la novela, el cuento exige una economía de recursos narrativos: pocos personajes, un conflicto central definido y una resolución que suele ser contundente. Esta brevedad facilita la atención del lector, especialmente en el caso del público infantil, permitiendo una comprensión integral de la trama desde el inicio hasta el fin.

Naturaleza y extensión del cuento

1. Dimensión narrativa y economía de recursos

Aunque no existe un límite de páginas estrictamente definido, el cuento se define por su brevedad en contraste con la novela. Esta característica no es meramente formal, sino funcional: al ser narraciones generalmente orientadas a un público infantil o juvenil, una extensión moderada garantiza la retención de la atención y evita la dispersión de los elementos temáticos. La brevedad obliga a una mayor precisión en el lenguaje y a una concentración de la carga emocional.

2. Autonomía y unidad de sentido

El cuento se caracteriza por ser una unidad narrativa cerrada y autosuficiente. Presenta una secuencia completa de hechos que abarca desde la génesis hasta la resolución del relato. Esta estructura permite que el lector obtenga una comprensión integral de la diégesis (el universo ficticio) sin necesidad de recurrir a contextos externos o secuelas.

3. Dinamismo estructural y versatilidad

Si bien la tríada clásica de inicio, nudo y desenlace constituye el canon tradicional, esta estructura no es dogmática ni imperativa. La narrativa contemporánea ofrece un amplio espectro de posibilidades creativas, tales como:

Estructuras circulares o abiertas: Donde el orden lógico tradicional se altera para generar distintos efectos estéticos en el lector.

Narración In Media Res: El relato comienza directamente en el conflicto, adelantando elementos de la trama.

Subversión del orden cronológico: Uso de analepsis (saltos al pasado) o prolepsis (adelantos del futuro).

La estructura tradicional del cuento

Siguiendo la narrativa clásica, el cuento se divide en tres momentos esenciales. Aunque este orden es el estándar, la literatura moderna permite subvertir esta estructura, iniciando in media res (en medio de la acción) o utilizando finales abiertos:

  1. Inicio (Planteamiento): Se introduce al lector en el universo de la historia. Se presentan los personajes, el tiempo y el espacio. Es la base que permite establecer el equilibrio inicial.
  2. Nudo (Complicación): Es el núcleo de la narración. Aparece un conflicto que rompe el equilibrio inicial y obliga a los protagonistas a actuar. La tensión narrativa alcanza su punto máximo en esta fase.
  3. Desenlace (Resolución): Los conflictos se resuelven, ya sea para restaurar el orden original o para establecer una nueva realidad. Los obstáculos son superados y la trama llega a su fin.

El cuento es una síntesis de elementos cuya eficacia depende de su intensidad y de su tensión. Un cuento es una casa donde nada sobra, pero donde tampoco puede faltar nada; cada palabra debe ser una pieza de relojería.

Julio Cortázar, en Aspectos del cuento (1962).

Clasificación tipológica clásica

La tipología del cuento se define por su propósito y su construcción narrativa. Podemos identificar dos grandes vertientes analizadas en su material:

1. La fábula (tipología didáctica) 1

Es una narración breve con una intención didáctica. Su estructura lógica está orientada invariablemente hacia la moraleja. Se caracteriza por:

  • Antropomorfismo como rasgo clave: Los protagonistas suelen ser animales con rasgos humanos.
  • Moraleja: El relato culmina con una enseñanza moral.
  • Tradición y referentes: Desde las fábulas de Esopo en la Antigua Grecia (La liebre y la tortuga) hasta las recreaciones de Jean de La Fontaine en el siglo XVII (El lobo y el cordero).
2. El cuento popular (tipología tradicional) 2

Son relatos de transmisión oral cuya estructura ha sido refinada a través de las generaciones. Su importancia radica en la preservación de la cultura y los valores sociales.

  • Estructura: Suelen seguir de forma rigurosa el esquema de Inicio, Nudo y Desenlace.
  • Evolución: Autores de Hansel y Gretel y La Cenicienta. Es notable que sus versiones originales eran a menudo violentas y descarnadas, siendo suavizadas posteriormente para adaptarse a la sensibilidad de la sociedad burguesa. Charles Perrault recopiló historias esenciales como Caperucita Roja y El gato con botas.

Resumiendo

El análisis del cuento revela que su esencia radica en la estructura lógica que lo compone. A lo largo de este estudio, se pone de manifiesto que la sintaxis no se reduce a un conjunto de reglas aisladas, sino que actúa como el marco que permite transformar ideas en narraciones coherentes mediante funciones bien definidas y jerarquizadas.

Aplicar este enfoque al cuento, desde su etimología hasta la influencia de estudios, subraya que la efectividad de una historia depende de su construcción interna. No es solo la imaginación del autor lo que da vida a un relato, sino la cuidada disposición de sus elementos (personajes, funciones y sintagmas) que permite que la brevedad del cuento encapsule un amplio espectro de significados sin sacrificar la claridad.

Referencias y obras recomendadas

  • BOSQUE, Ignacio; DEMONTE, Violeta (dir.). Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Espasa, 1999. 3 v. (Colección Nebrija y Bello).
  • CHOMSKY, Noam. Estructuras sintácticas. Madrid: Siglo XXI, 1974.
  • FERNÁNDEZ, A. M. Definición de cuento. Partes, características y ejemplos. Definicion.com, 21 de enero de 2022. Disponible en: https://definicion.com/cuento/.
  • NÚÑEZ, Eloy Martos. «Leyendas tradicionales y leyendas urbanas. Una revisión conceptual.» Tradición y modernidad de la literatura oral: (homenaje a Ana Pelegrín) (2010): 129-138.
  • PROPP, Vladimir. Morfología del cuento. Madrid: Akal, 1981.
  • REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. Nueva gramática de la lengua española: manual. Madrid: Espasa, 2010.
  • REAL ACADEMIA ESPAÑOLA; ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA. Glosario de términos gramaticales. Salamanca: Universidad de Salamanca, 2019.

Notas

  1. La morfología del cuento: el legado de Vladimir Propp. El antropólogo ruso Vladimir Propp (1895-1970) revolucionó el estudio del relato en su obra Morfología del cuento (1928). Propp aplicó un método casi científico para analizar los cuentos folclóricos rusos, identificando elementos constantes que subyacen a cualquier historia, independientemente de sus detalles superficiales. ↩︎
  2. En el siglo XVIII, Jean de la Fontaine (1621-1695) produjo historias cuyos protagonistas eran animales, aun así, el género no nació con él, porque ya había sido empleado hacía más de 2000. Hacia el siglo VII a. C., por ejemplo, en Grecia, Esopo produjo algunas de las fábulas más conocidas y que son muy populares hasta nuestros días: La tortuga y la liebre; El cuervo y el zorro; El zorro y las uvas; La cigarra y la hormiga, entre otros. ↩︎
four women sitting on bench in storefront while drinking alcoholic beverages

Diferencias fonéticas importantes de las vocales del español y el portugués

Men labeled BRASILEIRO and ARGENTINO laugh outside CAFÉ LÍNGUA. Text: ¡Che, qué legal! Você viu? Mas, boludo, é sério isso?
Dos amigos hablan alegremente en un área comercial del centro de la ciudad, mezclando expresiones populares en español y portugués brasileño.

A continuación, vea algunos aspectos y detalles que muestran cómo funcionan las vocales en cada idioma y por qué pueden representar un desafío para los estudiantes. Comprender las diferencias vocálicas del español y el portugués no solo mejora la pronunciación, sino que también evita malentendidos y facilita la comunicación, haciendo que esta sea más natural.

Las vocales en español y portugués tienen algunas diferencias importantes que deben ser consideradas, respetadas y tratadas con cuidado. Si las partes de la comunicación no comprenden este concepto, una de las consecuencias podría ser la interpretación errónea de los significados de las frases. También debe tomarse en cuenta que algunas palabras pueden escribirse igual en ambos idiomas, pero tener significados muy diferentes. Por ejemplo, la palabra «pasta», que en español se refiere a la mezcla de harina y agua, en portugués puede significar «carpeta» o «folder», lo cual es algo completamente distinto.

Comparación del sistema vocálico del portugués y del español

Entre las diferencias más notorias del sistema vocálico está la cantidad de sonidos que cada lengua utiliza. Mientras que el español mantiene un sistema vocálico simple y estable, el portugués presenta muchos más sonidos, lo que incluye vocales abiertas, cerradas y nasalizadas. En otras palabras: el español es estable y económico (porque tiene solo 5 fonemas vocálicos), mientras que el portugués es rico y variable (con cerca de 12 a 14 fonemas, dependiendo del dialecto).

Esto explica por qué es más fácil para un hispanohablante entender el portugués escrito, pero muy difícil entender el hablado debido a la reducción vocálica y la nasalización. Allí es donde aparece aquella comparación en la que uno le dice al otro: «Mi idioma es más difícil que el tuyo». Y el otro retruca: «Entonces mi idioma es más fácil, por tanto, más influyente».

En realidad, ese tipo de comparación no beneficia a nadie, porque la idea es que el idioma sea de fácil asimilación para el extranjero y no una barrera para la comunicación. De hecho, la grandeza de un país está en la expansión de su idioma y no en colocar dificultades y barreras lingüísticas que reduzcan el poder de influencia de la lengua.

AspectoPortuguésEspañol
Apertura vocálicaDistingue vocales abiertas y cerradas (especialmente e y o)No distingue apertura vocálica fonémica
Vocales nasalizadasSí, existen vocales nasalizadas como rasgo fonémicoNo presenta vocales nasalizadas como fonemas independientes
Vocales reducidas en sílabas átonasSí, aparecen vocales reducidas como /ɐ/ y /ə/ en algunas variedadesNo presenta vocales reducidas
Complejidad del sistema vocálicoMucho más complejo, con variaciones fonéticas y fonémicasMás simple y estable, con pronunciación uniforme
Apertura vocálica
PortuguésEspañol
Distingue vocales abiertas y cerradas (especialmente e y o)No distingue apertura vocálica fonémica
  • En portugués, é/ê y ó/ô contrastan fonémicamente (abierta vs. cerrada).
  • En español, aunque existen vocales abiertas (a, e, o) y cerradas (i, u), no hay pares fonémicos2 como en portugués.
Vocales nasalizadas
PortuguésEspañol
Sí, existen vocales nasalizadas como rasgo fonémicoNo presenta vocales nasalizadas como fonemas independientes
  • En portugués, mão, irmã, põe contienen vocales nasalizadas que son fonemas.
  • En español, la nasalización solo ocurre por coarticulación (antes de /n/ o /m/), pero no es fonémica.
Vocales reducidas en sílabas átonas
PortuguésEspañol
Sí, aparecen vocales reducidas como /ɐ/ y /ə/ en algunas variedadesNo presenta vocales reducidas
  • En portugués europeo, la reducción vocálica es muy fuerte:
    pegar → /pəˈɡaɾ/
    cama → /ˈkɐmɐ/
  • En portugués brasileño, la reducción existe, pero es mucho menor y depende del dialecto.
  • En español, las vocales no se reducen fonémicamente. En habla rápida puede debilitarse, pero no cambian de timbre como en portugués.
Complejidad del sistema vocálico
PortuguésEspañol
Mucho más complejo, con variaciones fonéticas y fonémicasMás simple y estable, con pronunciación uniforme
  • El portugués tiene más vocales, más contrastes (abiertas/cerradas, orales/nasales), y reducción vocálica.
  • El español tiene un sistema vocálico simple y estable, con cinco vocales claras y sin contrastes fonémicos adicionales.
  • La reducción vocálica en portugués depende de la variedad (muy fuerte en Portugal, moderada o débil en Brasil).

Esta diversidad en las vocales no solo influye en la musicalidad del idioma, sino que también afecta la manera en que se construyen las palabras y las frases, añadiendo un matiz característico que distingue al portugués de otros idiomas romances.

La riqueza acústica del portugués se traduce en una complejidad sonora que, aunque puede ser un desafío para los aprendices, también representa una belleza única que atrae a muchos a profundizar en su estudio y apreciación.

Pronunciación de las vocales en español y portugués

La pronunciación de las vocales en español se caracteriza por su claridad y estabilidad. Cada vocal mantiene un timbre relativamente constante, independientemente de la sílaba en la que se encuentre o de si está acentuada o no. Esta consistencia fonética es una de las razones por las que el español resulta un idioma accesible para los aprendices.

En comparación con lenguas como el inglés, el portugués o el francés, el sistema de cinco vocales del español es notablemente estable y sufre poca variación en su calidad (timbre), ya sea en sílabas tónicas o átonas. Esta predictibilidad facilita la adquisición de la pronunciación básica.

Aunque el español distingue entre vocales abiertas3 (a, e, o) y vocales cerradas4 (i, u), su pronunciación no suele variar de manera significativa según la posición dentro de la palabra. En general, las vocales se articulan de forma nítida y uniforme, lo que favorece una comunicación clara y efectiva.

Además, aunque el español es estable, pueden ocurrir algunas variaciones en la pronunciación, según el contexto, pero esto no es lo común, es la excepción. En el habla informal o acelerada pueden ocurrir variaciones. Una persona podría intentar pronunciar la palabra «perro», pero por causa de la aceleración del habla se puede escuchar /pero/. Otra puede decir: «Tengo que ir» y el sonido se puede escuchar /tengo’kir/.

No se quiere dar la impresión equivocada de que este fenómeno fonético sea idéntido en los dos idiomas, porque no lo es. Debe entenderse que cuando se dice que en español esa variación es «menos marcada», fonéticamente hablando, significa que es un fenómeno raro. Es decir, en español esa variación fonética es predecible (es lo que se conoce como «alófono»), mientras que en portugués es una característica fonológica distinta (conocida como «fonema»).

En el habla real, es posible encontrar pequeñas variaciones en el timbre de las vocales debido al contexto. Por ejemplo, la vocal e puede pronunciarse de forma ligeramente distinta si está en una sílaba tónica o átona, o si va seguida de una consonante como la r. De igual manera, la o puede experimentar sutiles aperturas o cierres según los sonidos que la rodean. Lo fundamental es que estas variaciones son siempre alofónicas: no cambian el significado de las palabras y, a menudo, pasan desapercibidas para los propios hablantes. Estos cambios, aunque reales, no alteran la estabilidad central del sistema vocálico español.

En portugués

En portugués, las vocales pueden ser:

  • abiertas (é, ó)
  • o cerradas (ê, ô)
  • nasalizadas (ã, õ, ẽ, ĩ, ũ)
  • no nasalizadas

Un ejemplo clásico es la diferencia entre:

  • avô (abuelo) → vocal /ô/ cerrada
  • avó (abuela) → vocal /ó/ /ɔ́/ abierta

Primero, hay que distinguir entre vocales orales (el aire sale solo por la boca) y vocales nasales (el aire sale por la boca y la nariz simultáneamente) del idioma portugués. Las vocales orales son las más numerosas y se subdividen, además, por su grado de abertura. Por otro lado, las vocales nasales (ã, ẽ, ĩ, õ, ũ) constituyen un grupo aparte, donde el rasgo distintivo es la nasalidad, independientemente de si la vocal es más abierta o cerrada.

Dentro de las vocales orales, existe una distinción fundamental que no tiene el español: la diferencia entre vocales abiertas (é, ó), como en céu (cielo) o avó (abuela), y vocales cerradas (ê, ô), como en você (tú/usted) o avô (abuelo). Un ejemplo clásico de cómo este contraste cambia el significado es el par avó /a.ˈvɔ/ (abuela, con ‘o’ abierta) y avô /a.ˈvo/ (abuelo, con ‘o’ cerrada).

Para un hispanohablante, esta distinción puede ser casi imperceptible al principio, y aún más difícil de reproducir correctamente, lo que puede provocar confusiones que afectan la comunicación. A medida que se expone más al idioma y se practica la pronunciación, se agudiza la percepción auditiva, facilitando la adquisición de estas diferencias fonéticas.

En español

En español existen vocales abiertas y cerradas, igual que en portugués, aunque sin contrastes fonémicos tan marcados.

Vocales abiertas (o fuertes): a, e, o
Vocales cerradas (o débiles): i, u

Es decir, el español mantiene la pronunciación mucho más uniforme, fonéticamente hablando. La pronunciación no cambia según la posición de la vocal dentro de la palabra. Esto hace que el sistema vocálico español sea más predecible, pero también puede generar dificultades para quienes necesitan aprender a diferenciar matices fonéticos que existen en portugués. No se quiere decir con esto que un idioma sea superior al otro, sino que los idiomas tienen conformaciones internas diferenciadoras, particulares y específicas.

En el contexto del hablante de portugués, al intentar comunicarse en español, tiene que seguir el camino inverso del hispanohablante. Tal vez su «viaje lingüístico» sea más fácil, porque no tiene que agregar pronunciaciones y sí eliminar las que existen en su idioma materno. O sea, el hablante de portugués que quiere hablar en español tiene que controlar o disminuir los tipos de sonidos que emite con su voz al hablar, a fin de que no se escuche su habla muy extranjera.

El extranjero, cuando habla, lógicamente sufre interferencia lingüística o fonética, por causa de la influencia de su idioma nativo. Por eso, cuando un portugués o un brasileño habla en español, «se le sale», por así decir, aquella forma «graciosa» de hablar que los hace distinguirse del resto del grupo. En Brasil, esa sonoridad la llaman «sotaque» [acento].

Vocales seguidas de “n”: un punto crítico

En palabras como “banco”, “onda” y “mundo”, el sonido en español es más abierto y no tiene sonido nasal, como en portugués. En el caso de la palabra «mundo», para un hispanohablante, las vocales «u» y «o» pueden sonar como si fueran una /u/ en ambos casos. Un ejemplo puede ayudar a entender mejor este asunto. Vea la siguiente frase en portugués:

La frase anterior significa, literalmente hablando, «En el mundo de la música, todos los sonidos son melodiosos». En portugués, la frase del ejemplo no se pronuncia tal como aparece escrita, todo abierto, como podemos imaginar en español, ya que la pronunciación en portugués incorpora sonidos que pueden diferir significativamente del español, porque en portugués existen más fonemas vocálicos que en español, como se explicó antes.

En esa frase, algunas veces la «o» tiene un sonido parecido a la o y otras veces tiende a la u, como en la situación de «no» [nu], «mundo» [mundu], «todos» [‘toduz]. La pronunciación fonética aproximada de esta frase es:

Este ejemplo evidencia cómo el portugués presenta variaciones vocálicas y nasalizaciones que pueden resultar desafiantes para hispanohablantes, ya que estos rasgos no forman parte del sistema fonético del español. De hecho, la nasalización no es lo común en español, excepto en algunos pocos casos. Mientras tanto, en portugués, la nasalización es la regla diaria. También, esto resalta las diferencias clave en la producción de sonidos entre ambos idiomas, donde las vocales y las nasales juegan un papel importante.

En realidad, el español no tiene, en general, vocales nasalizadas fonémicas, por no decir que no tiene, para no exagerar. La nasalización solo aparece: 1) como fenómeno fonético (no fonémico); 2) por asimilación, cuando la vocal está junta a una consonante nasal (m, n, ñ); 3) aun así, la nasalización es débil y no cambia el significado de las palabras. Ejemplo: En la expresión «un vaso», la vocal /u/ puede sonar ligeramente nasalizada, pero esto no es obligatorio ni distintivo.

La frase del ejemplo en español es: «En el mundo de la música, todos los sonidos son melodiosos». En español, esta frase también presenta diferencias entre la forma escrita y la pronunciación real, pero estas variaciones son mucho más predecibles y estables que en portugués. Los cambios de entonación tienen más que ver con cuestiones geográficas y culturales que a reglas mismas del idioma.

La pronunciación fonética aproximada es:

Este ejemplo muestra que, aunque el español posee fenómenos fonéticos como la sonorización de consonantes (por ejemplo, /d/ → [ð]) y la asimilación, dependiendo de la región geográfica, su sistema vocálico es más uniforme. Note que el sonido de las distintas vocales es prácticamente el mismo en todas las palabras donde se encuentran y en todas las posiciones en que se encuentran en cada palabra.

Aun así, ambos idiomas comparten patrones fonéticos básicos, como la importancia de la acentuación y la claridad vocálica, aunque cada uno los desarrolla de manera distinta, conforme a su necesidad, pertinencia y obligatoriedad lingüística propia. Estas diferencias pueden hacer que aprender español sea un poco desafiante al inicio para los hablantes de portugués, pero con práctica y estudio, es posible acostumbrarse a la pronunciación de las vocales en español. La misma regla puede ser aplicada en sentido contrario, pero con variaciones y adecuaciones que exige el idioma portugués.

Sabemos que las diferencias fonéticas (llamadas de «acento» en español y de «sotaque» en portugués) pueden causar, algunas veces, incómodos desentendidos y hasta conflictos. Para los estudiantes de ambos idiomas, existen grandes desafíos a la hora de pronunciar los sonidos vocálicos, ya sea para aumentar o agregar lo que no existe en un idioma con respecto al otro, o para disminuir sonoridad de un idioma con respecto al otro. Este es un detalle que suele confundir a los lusófonos.

En palabras españolas como:

  • banco
  • onda
  • mundo

las vocales no se nasalizan, a diferencia del portugués. Además, el sonido tiende a ser más abierto.

Un ejemplo interesante es mundo. Para un hispanohablante, tanto la u como la o pueden sonar muy parecidas, casi como si ambas fueran una /u/. Para un brasileño, ese entendimiento del extranjero puede sonar extraño o incluso incorrecto, ya que en portugués la nasalización y la apertura vocálica cambian completamente el sonido.

Esto ocurre principalmente porque, en portugués, la vocal o en posición final átona (como en mundo) se reduce a /u/. En español, esta reducción nunca debe ocurrir. Vale enfatizar: En español, la o final debe sonar siempre como o, nunca como u.

¿Por qué estas diferencias generan tantos desafíos?

Las diferencias fonéticas entre español y portugués —lo que en español llamamos acento y en portugués sotaque— pueden causar:

  • incomodidad al hablar
  • dificultades de comprensión
  • malentendidos
  • e incluso pequeños conflictos comunicativos

Para los estudiantes de ambos idiomas, el reto está en:

  • Agregar sonidos que no existen en su lengua materna
  • Reducir o modificar sonidos que sí existen pero se pronuncian de forma distinta
  • Reentrenar el oído para percibir matices que antes pasaban desapercibidos

La buena noticia es que, con práctica constante y exposición al idioma, estas diferencias dejan de ser un obstáculo y se convierten en parte natural del aprendizaje.

Resumiendo

Aunque español y portugués son idiomas hermanos, sus sistemas vocálicos presentan diferencias significativas que pueden sorprender incluso a estudiantes avanzados. Comprender estas particularidades no solo mejora la pronunciación, sino que también abre la puerta a un mundo de comunicación más transparente, fluida y auténtica.

Dominar estas sutilezas lleva tiempo, pero cada pequeño avance acerca al estudiante a un dominio más natural del idioma. Y, al final, esa es la verdadera magia de aprender una nueva lengua.

Notas:

  1. Este artículo no pretende ser un estudio especializado, el cual exigiría un análisis profundo de conceptos capaces de generar amplias controversias y debates. Su propósito es didáctico: busca facilitar la comprensión de un fenómeno lingüístico que, en realidad, es mucho más profundo y complejo de lo que la mayoría de las personas suele imaginar. ↩︎
  2. Un par fonémico (o par mínimo) es un par de palabras que se diferencian por un solo sonido —un fonema— en una posición idéntica, y esa pequeña diferencia es suficiente para cambiar totalmente el significado de la palabra.
    Es la herramienta fundamental de la fonología para demostrar que dos sonidos funcionan como fonemas distintos en una lengua. A continuación, se presentan ejemplos corregidos de pares fonémicos reales en español:
    /p/ vs. /b/: pala (herramienta) / bala (proyectil).
    /t/ vs. /d/: toma (acción de tomar) / doma (acción de domar).
    /r/ vs. /rr/: caro (de alto precio) / carro (vehículo). Esta distinción de vibración (simple vs. múltiple) es vital en español.
    /o/ vs. /u/: paso (movimiento al caminar) / puso (forma del verbo poner). ↩︎
  3. «Sonido vocálico abierto», en fonética, es aquel que se pronuncia con la boca más abierta, es decir, con una mayor separación entre la lengua y el paladar. En español, las vocales abiertas son a, e y o. Estas vocales requieren una apertura mayor de la cavidad oral y un descenso más notable de la mandíbula. Ejemplos, con la vocal a: casa, papa, sala, amar. Con la vocal e: mesa, verde, tener, pequeño. Con la vocal o: sol, cosa, lobo, color. En español, estas vocales no contrastan con versiones «cerradas» como ocurre en portugués (é/ê, ó/ô). La apertura es fonética, no fonémica, o sea, no cambia el significado de las palabras. Como explicado, su pronunciación es estable, sin variaciones significativas según la posición en la palabra. En español, las «vocales abiertas» también se llaman «vocales fuertes». Aun asi, debe ternese en cuenta que, en español sí hay variaciones alofónicas menores (por ejemplo, la /e/ puede ser algo más cerrada en sílaba átona). No son variaciones fonémicas, pero sí fonéticas. ↩︎
  4. «Sonido vocálico cerrado», también llamado vocal alta, es aquel que se produce con una mínima apertura de la cavidad bucal, donde la lengua se eleva hacia el paladar reduciendo el flujo de aire sin llegar a interrumpirlo. Las vocales cerradas del español son exclusivamente la i y la u. En español, estas vocales también se conocen tradicionalmente como «vocales débiles», término utilizado frecuentemente en la enseñanza de la gramática para explicar la formación de diptongos y hiatos. Se caracterizan por una posición alta de la lengua y, en lo que respecta al caso de la u, por una marcada redondez de los labios. A diferencia del portugués, el español no presenta variaciones de apertura fonémica en estas vocales (no existen versiones «abiertas» de la /i/ o la /u/ que cambien el significado de una palabra), manteniendo un timbre nítido y constante en cualquier posición dentro de la frase. Igual a como ocurre con las vocales abiertas, conviene mencionar que sí existen variaciones alofónicas, aunque pequeñas: La /i/ puede ser más tensa o más relajada según el contexto. La /u/ puede variar ligeramente en redondeamiento. ↩︎

Referencias y obra de consulta

• Real Academia Española & ASALE (2011). Ortografía de la lengua española. Capítulo: “Los fonemas vocálicos”. Obra normativa y académica que describe la apertura vocálica en español.
• Real Academia Española & ASALE (2009). Nueva gramática de la lengua española. Fonética y fonología. Explica la clasificación fonética de las vocales (altura, anterioridad, redondeamiento).
• Ladefoged, Peter & Johnson, Keith (2014). A Course in Phonetics. Cengage Learning. Uno de los manuales de fonética articulatoria más usados en el mundo; incluye el sistema vocálico universal.
• Hualde, José Ignacio (2005). The Sounds of Spanish. Cambridge University Press. Obra fundamental sobre fonética del español, con capítulos dedicados a la articulación de las vocales.
• Martínez Celdrán, Eugenio & Fernández Planas, Ana Ma. (2007). Manual de fonética española. Ariel Lingüística. Manual académico detallado sobre fonética articulatoria del español, incluyendo apertura vocálica.

view of the dome of the rock

¿Los judíos y los iraníes son semitas? Una explicación lingüística e histórica

El Oriente Medio fue cuna de civilizaciones, religiones, sistemas de escritura y avances científicos que moldearon decisivamente la historia intelectual del mundo a lo largo de los siglos.

¿Qué significa realmente la palabra “semita”?

El término semita no surgió originalmente como una categoría racial, sino lingüística. Se aplica a los pueblos que hablan o hablaban lenguas de la familia semítica, una rama del conjunto lingüístico conocido como hamito-semítico o afroasiático. Entre estas lenguas se encuentran el hebreo, el árabe, el arameo y el fenicio, fundamentales para comprender la historia y la cultura de las civilizaciones que las emplearon.

A lo largo de los siglos, los pueblos semíticos han contribuido significativamente al desarrollo de la religión, la filosofía y la literatura en diversas regiones, estableciendo conexiones culturales y comerciales que perduran hasta el día de hoy. La riqueza de su legado se refleja en textos sagrados, obras literarias y tradiciones que han influido en múltiples sociedades a lo largo de la historia.

Entre las lenguas semíticas más conocidas están el hebreo, el árabe y el arameo (lengua hablada en tiempos de Jesús). Los judíos, históricamente vinculados al hebreo, pertenecen a esta tradición lingüística. Por eso, se les clasifica como «pueblo semítico» en sentido lingüístico.

Desde el punto de vista de las letras, el vocablo «semita» no es entendido como una categoría biológica ni racial, si consideramos la clasificación científica actual. Esta tipificación se fundamenta principalmente en el idioma y en la cultura relacionada a él, reflejando la diversidad de los pueblos que emplean lenguas semíticas, como el hebreo, el árabe y el arameo.

La noción de «semita» ha evolucionado a lo largo del tiempo y, aunque a menudo se relaciona con ciertos grupos étnicos, no debe ser entendida como una definición estrictamente racial, dado que las identidades culturales son complejas y pueden abarcar una variedad de tradiciones y antecedentes históricos. Además, el uso del término puede tener implicaciones políticas y sociales que varían según el contexto y la época, lo que subraya la necesidad de abordar el concepto con una perspectiva crítica, matizada y sin prejuicio.

De hecho, las naciones también se han mezclado a través de los años, creando nuevas identidades nacionales, lo que resalta el carácter dinámico de la identidad cultural, donde la interacción entre diferentes grupos lleva a la creación de nuevas formas de expresión y pertenencia.

¿Y los iraníes? ¿Son semitas?

No. Desde el punto de vista lingüístico, los iraníes no pertenecen a la familia semítica, ya que su lengua, el persa, forma parte de la familia indoeuropea, que es completamente distinta. Esta diferenciación es crucial para entender la amplia diversidad cultural y lingüística de la región. Mientras que las lenguas semíticas, como el árabe y el hebreo, tienen características gramaticales y léxicos muy particulares, el persa presenta un sistema gramatical diferente, así como vocabulario con raíces que se remontan a las antiguas civilizaciones indoeuropeas. Esto refleja la rica historia y el desarrollo social de los pueblos iraníes a lo largo de milenios.

El idioma oficial de Irán, el persa moderno (farsi), pertenece a la familia indoeuropea, específicamente al grupo iranio. Esta misma gran familia lingüística incluye idiomas como el español, el inglés, el ruso, el griego y el sánscrito, que han evolucionado a lo largo de los siglos, adoptando características únicas que reflejan sus respectivas culturas.

El persa ha tenido una influencia notable en varios idiomas de la región y ha incorporado a lo largo de su historia vocabulario de lenguas árabes, turcas y de otras comunidades vecinas. Además, su literatura rica y variada, que incluye obras clásicas como las de Hafez y Rumi, sigue siendo un pilar de la identidad cultural iraní y un motivo de orgullo nacional.

En la Antigüedad, pueblos como los medos y los persas —conocidos por el Imperio Persa— hablaban lenguas indoeuropeas. Hasta en el mundo religioso existen libros que mencionan personajes importantes, por ejemplo, Daniel y Ester, judíos que vivieron en Persia, así como muchos otros judíos. Pero eso no hace que los persas sean considerados necesariamente semitas ni viceversa.

La confusión: geografía vs. lingüística

Una de las principales causas de confusión relacionada con esta cuestión de quién es semita o no es la geografía. Tanto los antiguos hebreos como los persas o iranianos habitaron regiones del Cercano Oriente, un área rica en historia y diversidad cultural. Sin embargo, la proximidad geográfica no implica pertenencia a la misma familia lingüística, 1 ya que, a pesar de sus interacciones y la influencia cultural que pudieron tener entre ellos, sus lenguas son completamente diferentes.

Two men in traditional robes under a tree with text reading PEACE BE UPON THEM.
Dos figurar históricas que intervienen directa e indirectamente en el entendimiento de la cultura semítica, árabe e persa son Abraham y Mahoma.

Ahora bien, la figura de Abraham, considerado patriarca por judíos, cristianos y musulmanes, ha ejercido una profunda influencia en la identidad religiosa, cultural y lingüística de los pueblos árabes, judíos y persas, al ser visto como el fundador de la alianza con Dios y el origen de una tradición ética y espiritual que marcó la historia de la humanidad.

Del mismo modo, Mahoma (en árabe, Muhammad), figura central del islam y considerado el «mensajero de Alá» o el profeta árabe —cuya enseñanza dio forma al islam— dejó una huella significativa en las sociedades iraníes tras la expansión de esta fe en el siglo VII, transformando la vida religiosa, el pensamiento filosófico y la producción cultural de millones de personas alrededor del mundo.

Aunque proceden de contextos distintos, ambos personajes contribuyeron a moldear visiones del mundo que siguen siendo fundamentales en la configuración cultural de las comunidades judías y de Irán. Esa influencia termina creando una razonable confusión cuanto a lo que se entiende por «semita».

El Oriente Medio, donde tenemos una variedad de países semitas, árabes y persas (Fuente: https://fdp.aau.edu.et)

Es algo similar a lo que ocurre en el continente americano: mexicanos y estadounidenses comparten territorios próximos, pero sus lenguas pertenecen a familias diferentes (español, de la familia romance, y inglés, de la familia germánica, respectivamente).2 Esta variabilidad lingüística y cultural resalta la complejidad de las relaciones históricas y subraya que la geografía, aunque significativa, no es el único factor que define las identidades lingüísticas de las naciones. La riqueza cultural de cada pueblo, así como su evolución independiente a lo largo de los siglos, contribuyen a la formación de estas distinciones fundamentales.

La tradición sobre los pueblos semitas

Conforme la tradición bíblica sostenida por muchos, los pueblos son organizados como si fueran descendientes de los tres hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet. De ahí surge el término “semita”, por estar asociado a Sem. Desde una perspectiva teológica, esta genealogía explica el origen común de la humanidad.

Sin embargo, la Lingüística Moderna trabaja con otro método: haciendo comparaciones sistemáticas de los vocabularios de cada pueblo o nación. También se hace un análisis de las estructuras gramaticales y se hace una reconstrucción de las proto-lenguas. Gracias a estos métodos, los especialistas han podido reconstruir el protoindoeuropeo y el protosemítico, demostrando que son familias distintas.

¿Son entonces “de la misma familia semítica”?

Depende de lo que se entienda por “familia”: Desde el punto de vista de la creencia religiosa, fundamentada en la historia bíblica, todos los pueblos tienen un origen común en la humanidad primitiva, un concepto que ha sido explorado desde múltiples perspectivas en la Antropología y la Teología. Este origen compartido sugiere una interconexión entre las diferentes culturas y tradiciones. Sin embargo, desde el punto de vista lingüístico, judíos, que hablan la lengua hebrea, e iraníes, que utilizan la lengua persa, pertenecen a familias completamente distintas: semítica e indoeuropea, respectivamente, lo que subraya la diversidad y riqueza de las lenguas humanas.

Las lenguas semíticas, por un lado, tienen características únicas que las diferencian de las indoeuropeas, que abarcan una amplia gama de idiomas en Europa y Asia. Por lo tanto, afirmar que “los indoeuropeos [persas, por ejemplo] son semitas” es incorrecto en términos científicos, ya que las diferencias estructurales, históricas y culturales entre estas familias lingüísticas son fundamentales y no pueden ser ignoradas en un análisis más profundo de la historia humana y su desarrollo lingüístico.

La importancia del estudio lingüístico

El análisis de este tema muestra por qué el estudio de la lingüística histórica es fundamental. Las palabras no solo comunican ideas; también conservan la memoria de migraciones, contactos culturales y transformaciones milenarias.

A la hora de hacer un estudio de los idiomas, es fundamental celebrar y comprender la diversidad que nos ofrecen las familias lingüísticas, los grupos étnicos y la evolución de la nación moderna en comparación con la antigua. Al verificar la categoría cultural y religiosa, podemos enriquecer nuestro entendimiento y evitar simplificaciones y errores históricos. Además, es muy motivador considerar que, al superar el preconcepto lingüístico, cultural, religioso y social, nuestras ideas preconcebidas se transformen en oportunidades para un análisis más profundo y positivo del caso.

A partir de la perspectiva lingüística e histórica, el término “semita” se refiere a hablantes de lenguas de la familia semítica, un subgrupo de las lenguas afroasiáticas. Por ello, los judíos (por su relación histórica con el hebreo) sí se consideran semitas en sentido lingüístico; los iraníes, en cambio, hablan lenguas indoeuropeas (persa, kurdo, etc.), por lo que no son semitas lingüísticamente, aunque existan contactos culturales e históricos entre ambos pueblos.

Resumiendo

Los judíos son históricamente un pueblo semítico en sentido lingüístico, cuya rica cultura y tradiciones han perdurado a lo largo de milenios. Los iraníes, por su parte, pertenecen al grupo indoeuropeo, una familia lingüística que incluye a muchos de los idiomas hablados en Europa y Asia. Aunque ambos grupos comparten una región histórica y han interactuado durante siglos, desde el comercio hasta la diplomacia, es crucial señalar que no pertenecen a la misma familia lingüística, lo que resalta la diversidad cultural y lingüística de la zona.

La Lingüística Comparada nos recuerda que el lenguaje es una herramienta poderosa para entender el pasado con mayor precisión y menos mitos, permitiéndonos desentrañar las complejas relaciones entre diferentes pueblos y sus historias. Esta comprensión aporta un valor incalculable al estudio de la historia, así como a la apreciación de las distintas identidades culturales que conforman nuestra humanidad.

Nota:

  1. La idea de que la geografía no es el único factor decisivo es clave en Antropología e Historia. Hay dos puntos relevantes: 1) La frontera de contacto: México y Estados Unidos tienen una de las fronteras más largas y concurridas del mundo, pero esta cercanía física no cambia el origen genealógico de sus lenguas oficiales. 2) La colonización: Las lenguas que se hablan hoy en América provienen sobre todo de procesos históricos de migración y colonización europea (principalmente de España y Gran Bretaña), por encima de la evolución de lenguas nativas con un origen geográfico común en el continente. ↩︎
  2. El idioma español tiene su origen en el latín. Pertenece al grupo de las lenguas románicas o latinas (junto al francés, italiano, portugués, entre otros). El inglés procede de la rama germánica de las lenguas indoeuropeas (emparentado con el alemán, holandés y lenguas escandinavas). Aunque ambas lenguas comparten el tronco común Indoeuropeo, se separaron hace miles de años en ramas distintas, lo que las hace mutuamente ininteligibles a pesar de su proximidad geográfica actual. ↩︎

Referencias bibliográficas recomendadas

  1. Benveniste, Émile. El vocabulario de las instituciones indoeuropeas. Madrid: Taurus, 1983.
    Aunque no trata solo de Irán, es fundamental para comprender la estructura y evolución de las lenguas indoeuropeas, incluyendo las iranias antiguas (avéstico y persa antiguo), lo que permite contrastarlas con las semíticas.
  2. Brockelmann, Carl (1908–1913). Grundriss der vergleichenden Grammatik der semitischen Sprachen. Berlin: Reuther & Reichard. Clásico de la Filología Semítica que establece las bases de la comparación histórica entre lenguas semíticas.
  3. Hetzron, Robert (ed.) (1997). The Semitic Languages. Routledge. Obra fundamental sobre la clasificación, historia y características de las lenguas semíticas.
  4. Huehnergard, John & Pat-El, Na’ama (eds.) (2019). The Semitic Languages (2nd ed.). Routledge.
    Actualización moderna del estudio comparativo de las lenguas semíticas, con capítulos sobre hebreo, arameo y árabe. Huehnergard, John. Introducción a las lenguas semíticas. Traducción al español (varias ediciones universitarias). Obra de referencia que presenta la historia comparada de las lenguas semíticas. Aunque la edición original es inglesa, existen traducciones parciales y ediciones académicas en español.
  5. Villar, Francisco (1996). Los indoeuropeos y los orígenes de Europa: lenguaje e historia. Madrid: Gredos.
  6. Windfuhr, Gernot (ed.) (2009). The Iranian Languages. Routledge. Obra de referencia sobre las lenguas iranias, demostrando su pertenencia a la familia indoeuropea y diferenciación de las semíticas.

Sintaxis: su influencia en el análisis de la estructura lógica de la oración

La sintaxis es el área de la gramática que analiza cómo se combinan las palabras y los grupos de palabras (sintagmas) para formar mensajes coherentes. Su función principal es estudiar las reglas que rigen estas combinaciones dentro de una oración, permitiendo así que los hablantes de un idioma puedan comunicarse de manera efectiva y clara.

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En todas las lenguas, las palabras pueden ordenarse y combinarse de distintas maneras, pero estas combinaciones tienen reglas específicas para que una oración esté bien escrita y para que tenga sentido. Por ejemplo, la oración /“Vi una ayer película”/ no está bien escrita porque las palabras no se encuentran correctamente ordenadas y, por lo tanto, el enunciado no tiene sentido.

En cambio, las oraciones “Ayer vi una película” y “Vi una película ayer” sí están bien escritas, porque las palabras están ordenadas correctamente y tienen sentido. Hay distintas combinaciones posibles dentro de una oración, pero siempre tienen que cumplir con determinadas reglas de orden. Para que un mensaje sea comprensible, no basta con acumular palabras; estas deben seguir una jerarquía y un orden lógico.

Unidades fundamentales de la sintaxis

  • Los sintagmas: Son agrupaciones de palabras que giran en torno a un núcleo y cumplen una función específica.
    • Ejemplo: «El gato negro» es un sintagma nominal donde el núcleo es el sustantivo «gato». En la oración «El gato negro duerme», este sintagma funciona como sujeto.
  • Las oraciones: Son unidades de sentido completo que poseen independencia sintáctica, inician con mayúscula y cierran con punto.
    • Ejemplo: «La lluvia cesó por fin.»

El Análisis sintáctico

Este proceso lógico consiste en desglosar una oración para identificar sus componentes, funciones y relación que existe entre ellos. Es una herramienta esencial para mejorar la comprensión lectora y la precisión al escribir.

Análisis de la oración según su estructura

Antes de profundizar, se debe clasificar la oración según sus características generales: es fundamental entender que la oración puede clasificarse no solo por su estructura gramatical, sino también por su función dentro de un contexto comunicativo.

Esta clasificación se puede realizar a partir de diversos criterios, como el número de verbos que contiene, si es simple o compuesta, y los tipos de oraciones que pueden ser afirmativas, negativas o interrogativas. No es fácil hacer esa distribución, porque la lengua ofrece sus dificultades de entendimiento y comprensión.

Cada una de estas categorías nos ofrece una visión más clara de cómo se construye el lenguaje y cómo se utiliza para transmitir ideas, emociones y acciones de manera efectiva en diferentes situaciones comunicativas.

  1. Simples: Poseen un solo predicado (un solo verbo o una frase verbal).
    • Ejemplo: «Martín cocinó una lasaña.»
  2. Compuestas: Formadas por dos o más proposiciones con verbos que suelen referir a distintos sujetos.
    • Ejemplo: «Martín cocinó y Lucía lavó los platos.»
  3. Bimembres: Se pueden dividir claramente en sujeto y predicado.
    • Ejemplo: «El equipo / ganó el torneo
  4. Unimembres: No pueden dividirse en sujeto y predicado; suelen ser fenómenos climáticos o expresiones breves.
    • Ejemplo: «Hace mucho calor.»

Análisis del sujeto

El sujeto es quien realiza la acción o de quien se dice algo; concuerda siempre en número y persona con el verbo. Su núcleo suele ser un sustantivo o un pronombre.

  • Sujeto Simple: Tiene un solo núcleo (Ejemplo: «Lucas corre»).
  • Sujeto Compuesto: Tiene dos o más núcleos (Ejemplo: «Lucas y Mateo corren»).
  • Sujeto Expreso: Aparece escrito en la oración (Ejemplo: «El sol brilla»).
  • Sujeto Tácito: No está escrito, pero se deduce por la terminación del verbo (Ejemplo: «Brilla» → Sujeto: Él/Ella).

Modificadores del sujeto

  • Modificador Directo (MD): Artículos y adjetivos que acompañan al núcleo sin intermediarios. (Ejemplo: «Aquella vieja guitarra»).
  • Modificador Indirecto (MI): Se une al núcleo mediante una preposición. (Ejemplo: «La guitarra de madera»).
  • Aposición (Apos): Una aclaración que puede intercambiar lugar con el núcleo, generalmente entre comas. (Ejemplo: «París, la ciudad luz, es hermosa»).

Análisis del predicado

El predicado es lo que se dice del sujeto. Su núcleo es un verbo conjugado.

  • Predicado Verbal Simples (PVS): Un solo núcleo verbal (Ejemplo: «Ellos viajan«).
  • Predicado Verbal Compuesto (PVC): Dos o más núcleos verbales (Ejemplo: «Ellos viajan y disfrutan»).
  • Predicado No Verbal: El núcleo es un sustantivo o adjetivo, omitiendo el verbo (usualmente reemplazado por una coma). (Ejemplo: «El examen, difícil«).

Complementos del predicado

  • Objeto Directo (OD): Sobre qué recae la acción. Se reemplaza por lo, la, los, las. (Ejemplo: «Compré flores» → Las compré).
  • Objeto Indirecto (OI): El beneficiario de la acción. Se reemplaza por le, les. (Ejemplo: «Entregué el regalo a mi madre» → Le entregué el regalo).
  • Atributo / Predicativo Subjetivo: Describe al sujeto tras verbos copulativos (ser, estar, parecer). (Ejemplo: «El niño está cansado»).
  • Complemento Régimen: Una construcción con preposición exigida por el verbo. (Ejemplo: «Confío en ti»).
  • Complemento Agente: En voz pasiva, indica quién hace la acción. (Ejemplo: «La ley fue aprobada por el Congreso»).
  • Circunstanciales: Indican tiempo, modo, lugar, cantidad, etc. (Ejemplo: «Llegaré mañana»).

A continuación, presento el análisis detallado:

Análisis de la estructura sintáctica de una oración

Vamos a analizar la estructura de la frase de la imagen que aparece al inicio de este estudio: «Amor a primera pizza». Esta construcción es muy interesante desde el punto de vista sintáctico, porque se trata de una frase nominal (o sintagma nominal) que funciona como un juego de palabras basado en la expresión idiomática «amor a primera vista», que es modificada o adaptada por razones específicas.

La frase no constituye una oración completa (ya que carece de un verbo conjugado). Es un Sintagma Nominal (SN) complejo, donde:

  • Núcleo del Sintagma: «amor» (Sustantivo común).
  • Modificador Indirecto (MI): «a primera pizza». Esta construcción se une al núcleo «amor» mediante una preposición, a.

Desglose del modificador indirecto

El modificador indirecto es, a su vez, un Sintagma Preposicional (SPrep) que se estructura de la siguiente manera:

  1. Enlace (E): «a» (Preposición).
  2. Término (T): «primera pizza» (Sintagma Nominal que funciona como término de la preposición).
    • Núcleo del Término: «pizza» (Sustantivo).
    • Modificador Directo (MD): «primera» (Adjetivo numeral ordinal).

Análisis semántico y lógico

Desde la perspectiva de la estructura lógica de la frase «Amor a primera pizza» notamos lo siguiente:

  • Naturaleza: Es una construcción de carácter humorístico o publicitario.
  • Mecanismo: Sustituye el núcleo del término original («vista») por «pizza».
  • Sentido: El sintagma conserva la función de «objeto del afecto» o «circunstancia del enamoramiento», aplicando la lógica de la inmediatez (la primera vez que se ve / prueba algo) al contexto gastronómico.

Si esta frase se incluyera en una oración como: «Juan sintió amor a primera pizza«, toda la construcción pasaría a cumplir la función de Objeto Directo del verbo sentir.

Otros ejemplos de análisis sintáctico

  1. El viento soplaba con fuerza sobre el mar. (Simple bimembre)
    • Sujeto: El viento / Núcleo: viento / MD: El.
    • Predicado: soplaba con fuerza sobre el mar / Núcleo: soplaba.
    • Circunstanciales: con fuerza (modo), sobre el mar (lugar).
  2. Hubo muchos aplausos. (Simple unimembre)
    • Núcleo: Hubo.
    • Complemento (OD): muchos aplausos.
  3. Carla escribió el poema y el profesor lo leyó. (Compuesta)
    • Sub. 1: Carla escribió el poema (Sujeto: Carla / Núcleo P: escribió / OD: el poema).
    • Sub. 2: el profesor lo leyó (Sujeto: el profesor / Núcleo P: leyó / OD: lo).
  4. Mis hermanos pequeños me regalaron una cámara. (Simple bimembre)
    • Sujeto: Mis hermanos pequeños / Núcleo: hermanos / MD: Mis, pequeños.
    • Predicado: me regalaron una cámara / Núcleo: regalaron / OI: me / OD: una cámara.
  5. El edificio es inmenso. (Simple bimembre)
    • Sujeto: El edificio / Núcleo: edificio / MD: El.
    • Predicado: es inmenso / Núcleo: es / Predicativo Subjetivo: inmenso.
  6. Amaneció nublado hoy. (Simple unimembre)
    • Núcleo: Amaneció.
    • Modificadores: nublado (predicativo), hoy (C. de tiempo).
  7. Los turistas visitaron el museo. (Simple bimembre)
    • Sujeto: Los turistas / Núcleo: turistas / MD: Los.
    • Predicado: visitaron el museo / Núcleo: visitaron / OD: el museo.
  8. El gato blanco duerme en el sofá. (Simple bimembre)
    • Sujeto: El gato blanco / Núcleo: gato / MD: El, blanco.
    • Predicado: duerme en el sofá / Núcleo: duerme / C. de lugar: en el sofá.
  9. Julián entrena con su hermano. (Simple bimembre)
    • Sujeto: Julián (Núcleo).
    • Predicado: entrena con su hermano / Núcleo: entrena / C. de compañía: con su hermano.
  10. Marta y Luis renunciaron a su empleo. (Simple bimembre)
    • Sujeto Compuesto: Marta y Luis / Núcleos: Marta, Luis.
    • Predicado: renunciaron a su empleo / Núcleo: renunciaron / C. Régimen: a su empleo.
  11. Valentina comprará un coche nuevo el próximo mes. (Simple bimembre)
    • Sujeto: Valentina (Núcleo).
    • Predicado: comprará un coche nuevo el próximo mes / Núcleo: comprará / OD: un coche nuevo / C. de tiempo: el próximo mes.
  12. El chef cocina, prueba y sirve el plato. (Simple bimembre)
    • Sujeto: El chef / Núcleo: chef / MD: El.
    • Predicado Compuesto: cocina, prueba y sirve el plato / Núcleos: cocina, prueba, sirve / OD: el plato.
  13. La maleta está guardada debajo de la cama. (Simple bimembre)
    • Sujeto: La maleta / Núcleo: maleta / MD: La.
    • Predicado: está guardada debajo de la cama / Núcleo: está / Predicativo: guardada / C. de lugar: debajo de la cama.
  14. Nosotros dependemos de tu ayuda. (Simple bimembre)
    • Sujeto: Nosotros (Núcleo).
    • Predicado: dependemos de tu ayuda / Núcleo: dependemos / C. Régimen: de tu ayuda.
  15. La sopa está demasiado salada. (Simple bimembre)
    • Sujeto: La sopa / Núcleo: sopa / MD: La.
    • Predicado: está demasiado salada / Núcleo: está / Predicativo Subjetivo: demasiado salada.

Resumiendo

A través de la sintaxis, se puede comprender no solo la estructura de las oraciones simples, sino también aquellas más complejas que incluyen subordinadas y coordinadas, lo cual enriquece la expresión lingüística y ofrece diversas maneras de transmitir ideas. Además, el estudio de la sintaxis nos ayuda a apreciar la belleza y la lógica que subyacen en las construcciones del lenguaje, así como a identificar patrones que son fundamentales para el aprendizaje de nuevas lenguas.

Referencias

  • APOSTOLOV, Yordan Todorov. «María Martínez-Atienza de Dios (ed.): Entre la Morfología, la Sintaxis y la Semántica. Límites e intersecciones.» (2021).
  • GARCÍA CABELLO DE ALBA, Amparo. «Reseña de Penas Ibáñez, M. ª Azucena (2021): Investigaciones semánticas y léxicas actuales.» (2022).
  • BOSQUE, Ignacio; DEMONTE, Violeta (dir.). Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe, 1999. (Colección Nebrija y Bello).
  • CHOMSKY, Noam. Estructuras sintácticas. Tradução de Carlos-Peregrín Otero. Madrid: Siglo XXI, 1974. (Original em inglês: Syntactic Structures, 1957).
  • GILI GAYA, Samuel. Curso superior de sintaxis española. 15. ed. Barcelona: Vox, 1980.
  • GUTIÉRREZ ORDÓÑEZ, Salvador. La oración y sus funciones. Madrid: Arco Libros, 1997.
  • LAPESA, Rafael. Historia de la lengua española. 9. ed. rev. y aum. Madrid: Gredos, 1981. (Biblioteca Románica Hispánica).
  • REAL ACADEMIA ESPAÑOLA; ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA. Nueva gramática de la lengua española: sintaxis I y II. Madrid: Espasa, 2009.

Una regla matemática ambigua que vale la pena conocer

La expresión aritmética 12 ÷ 3 × 21 parece, a simple vista, un ejercicio trivial, de esos que se proponen en los primeros años de escolaridad. [Nota: Recomendamos que pare su lectura del artículo aquí por un momento y trate de resolver esa operación matemática. Después, continúe leyendo el análisis del caso aquí pautado]. Expresiones matemáticas ambiguas usan un lenguaje confuso que afecta el entendimiento, la comprensión y la asimilación de los estudiantes. «¿Es o no es? Ese es el dilema».

Observe que esta simple combinación de números y operaciones esconde una trampa conceptual que ha generado debates acalorados en las aulas, foros en línea e incluso entre profesores de matemáticas [Verne, 2019]. Dependiendo del orden en que se realicen las operaciones, se pueden obtener dos resultados distintos:

  • 12 ÷ 3 × 2 = 8 (si se realiza primero la división: 12 ÷ 3 = 4; 4 × 2 = 8, de izquierda a derecha)
  • 12 ÷ 3 × 2 = 2 (si se prioriza la multiplicación: 3 × 2 = 6; 12 ÷ 6 = 2, de derecha a izquierda).

Esta aparente ambigüedad no es un defecto de los números, sino un reflejo de una característica fundamental del lenguaje matemático: la perfección de las matemáticas se rige generalmente por convenciones y no por verdades absolutas [Cajori, 1928-1929]. La operación de cálculo referenciada arriba pone en duda la consistencia de las matemáticas; esa perfección y dogmatismo que siempre se enseña con rigidez en las escuelas («Es así porque es así y, punto»). Como si las matemáticas fuesen filosofías incuestionables que solamente deben ser obedecidas ciegamente, sin que la persona tenga la oportunidad de razonar y comprender por qué está operando de una forma u otra. Esa dureza e inflexibilidad es uno de los factores que hacen que los estudiantes se estremezcan de miedo cuando les hablan de números y cálculos.

La directriz de que las multiplicaciones y divisiones deben resolverse de izquierda a derecha, cuando poseen la misma jerarquía, no es un descubrimiento natural, sino un acuerdo didáctico-pedagógico que necesitó ser formalizado y difundido, especialmente a través de los libros de texto de finales del siglo XIX y principios del XX.

[Slaught & Lennes, 1907; Wells & Hart, 1912]

El cálculo de 12 ÷ 3 × 2 muestra que el núcleo de la cuestión reside en la regla del orden de las operaciones, una convención establecida a lo largo de los siglos para garantizar que una expresión matemática sea interpretada de forma unívoca por cualquier persona en el mundo.

La persistencia de la confusión en torno a expresiones como 12 ÷ 3 × 2 revela que esta convención, aunque establecida, no es intuitiva para todos, generando frustración y dudas que pueden minar la confianza de los estudiantes en su capacidad para manejar las matemáticas [Hodges, Knouse & Gupton, 2023].

Por ejemplo, ¿cómo puede considerarse que este tipo de operación de cálculo tiene el mismo nivel de importancia o jerarquía si tiene que resolverse de la izquierda a la derecha? ¿Qué impide que la división sea realizada primero que la multiplicación en este caso si tienen el mismo peso e importancia, o sea, de derecha para izquierda? ¿Por qué se convencionó de una forma y no de la otra? ¿Una forma de operar está correcta y la otra está errada si son del mismo grado de importancia? Estas preguntas generan serias dudas sobre las reglas, formas y estilos de resolver las fórmulas matemáticas. Dudas que confunden a los estudiantes en las escuelas y que raramente se enseñan con claridad.

Este fenómeno tiene implicaciones profundas en la enseñanza de la disciplina. La controversia en torno a un problema aparentemente simple puede desviar el foco del aprendizaje significativo hacia la memorización mecánica de reglas, sin que los alumnos comprendan el porqué de la existencia de esas convenciones. Los profesores se ven, a menudo, ante el desafío de explicar no solo el «cómo» se calcula, sino la propia naturaleza convencional del lenguaje matemático, un concepto abstracto que puede ser de difícil comprensión. La falta de una base sólida sobre cómo se establecen y comunican las convenciones puede llevar a prácticas pedagógicas que priorizan la respuesta correcta en detrimento del proceso de entendimiento, empobreciendo la experiencia educativa.

El lenguaje matemático ambiguo y su sintaxis

Es en este punto donde la relación de las matemáticas con la enseñanza del idioma español se vuelve particularmente relevante. Las matemáticas, como cualquier lengua, poseen una sintaxis, una gramática y un vocabulario propios que necesitan ser enseñados y aprendidos. La confusión generada por 12 ÷ 3 × 2 es análoga a las dificultades que un estudiante de español como lengua extranjera enfrenta al intentar comprender, por ejemplo, la diferencia entre el uso de la coma y el punto como separadores decimales en los países hispanohablantes [Real Academia Española, 2010]. En ambos casos, el alumno se topa con una convención arbitraria que necesita ser internalizada para que la comunicación sea eficaz [Hodges, Knouse & Gupton, 2023].

La comprensión de cómo la lingüística aplicada beneficia la enseñanza de idiomas, a través de la exploración de la naturaleza arbitraria y convencional de los signos lingüísticos, puede ofrecer un valioso paralelo para los educadores de matemáticas. Al reconocer que las reglas matemáticas son, en gran medida, herramientas de comunicación acordadas por la comunidad, los profesores pueden adoptar estrategias pedagógicas que contextualicen estas convenciones, explicando su origen histórico y su función en la prevención de ambigüedades. Este enfoque, que conecta las matemáticas con la historia y la lingüística, puede transformar un punto de tensión y confusión en una oportunidad para un aprendizaje más profundo y significativo, humanizando la disciplina y mostrando que, detrás de los números, hay siglos de desarrollo intelectual y acuerdos culturales que han moldeado la forma en que nos comunicamos matemáticamente hasta hoy.

El caso que está siendo aquí analizado como modelo de estudio toca la historia y la naturaleza de las convenciones matemáticas. A diferencia de un teorema que puede demostrarse, la regla del orden de las operaciones (resolver multiplicaciones y divisiones de izquierda a derecha) es una «convención» establecida para que todos podamos interpretar una expresión de la misma manera, evitando ambigüedades (Cajori, 1928-1929). Entonces, la cuestión aquí es evitar las ambigüedades matemáticas y hasta lingüísticas.

Ejemplos de operaciones matemáticas ambiguas

Aquí hay 5 ejemplos de operaciones matemáticas que pueden ser consideradas por las personas como ambiguas, sea por causa de la falta de paréntesis o por la ausencia de convenciones claras, lo que puede llevar a diferentes interpretaciones y resultados. No se está juzgando si el cálculo está errado o no, o si se debe operar de una forma específica o de otra. Simplemente es la forma como los números y cálculos se proyectan en las mentes de los individuos:

8 ÷ 2(2+2)

  • Interpretación 1: Se realiza la división primero, luego la multiplicación implícita: (8 ÷ 2) × (2+2) = 4 × 4 = 16.
  • Interpretación 2: Se prioriza la multiplicación implícita sobre la división: 8 ÷ [2 × (2+2)] = 8 ÷ 8 = 1.

1/2x

  • Interpretación 1: Se lee como (1/2) × x, es decir, la mitad de x.
  • Interpretación 2: Se lee como 1/(2x), es decir, el inverso del doble de x.

2^3^4

  • Interpretación 1: Asociación por la izquierda: (2^3)^4 = 8^4 = 4096.
  • Interpretación 2: Asociación por la derecha (común en matemáticas): 2^(3^4) = 2^81 ≈ 2.42 × 10^24.

a/b/c

  • Interpretación 1: División sucesiva por la izquierda: (a/b)/c = a/(b × c).
  • Interpretación 2: División sucesiva por la derecha: a/(b/c) = (a × c)/b.

32-3^2

  • Interpretación 1: Aplicar el exponente antes que el signo negativo: -(3^2) = -9.
  • Interpretación 2: Considerar el signo como parte de la base: (-3)^2 = 9.

Estos ejemplos ilustran la importancia de usar paréntesis para evitar ambigüedades en las expresiones matemáticas, pero no siempre el paréntesis resuelve el dolor de cabeza del cálculo, lo que puede inducir a errores. Por lo visto, la regla de que debe resolverse de izquierda para derecha también entra en una situación conflictante. Algunos casos dejan en duda la aplicación de la «regla» de la derecha a la izquierda o de que esto debe ser hecho primero que aquello porque es la «regla». Parece que esa cuestión de reglas no sirve siempre para resolver problemas matemáticos.

¿Quién, cómo y cuándo?: la consolidación de una regla desconocida por los estudiantes

Abordemos la siguiente pregunta intrigante: ¿Quién estableció esta regla de la multiplicación y la división, de que los cálculos debían ser hechos de izquierda a derecha para símbolos del mismo nivel operativo? ¿Cuándo, dónde y por qué fue establecida esta regla? Inicialmente, puede decirse que no hay un único «padre» de la regla, ya que se desarrolló a lo largo de siglos. Sin embargo, podemos trazar su formalización a través de varios hitos importantes:

  • Siglo XVI: Los primeros libros sobre álgebra simbólica ya utilizaban un orden implícito para las operaciones, que es la base de nuestra regla actual.
  • Finales del siglo XVIII: Historiadores señalan que fue en este período cuando el orden de las operaciones, tal como lo conocemos hoy, probablemente comenzó a formalizarse.
  • 1907: En el libro High School Algebra, Elementary Course (autores: Slaught y Lennes), ya se recomendaba explícitamente que las multiplicaciones y divisiones se realizaran en el orden en que aparecen, de izquierda a derecha (Slaught & Lennes, 1907).
  • 1912: First Year Algebra (autores: Webster Wells y Walter W. Hart) también recomendaba que todas las multiplicaciones y divisiones se hicieran primero, en el orden de izquierda a derecha, seguidas por las sumas y restas (Wells & Hart, 1912).
  • 1917: The Report of the Committee on the Teaching of Arithmetic in Public Schools (Informe del Comité para la Enseñanza de la Aritmética en Escuelas Públicas), publicado en el Mathematical Gazette (Reino Unido), recomendaba el uso de corchetes para evitar ambigüedades, lo que evidencia la preocupación por la claridad de las expresiones (Committee, 1917).
  • 1928-1929: El renombrado historiador matemático Florian Cajori, en su obra A History of Mathematical Notations (Una historia de las notaciones matemáticas), observó que, en esa época, aún no existía un acuerdo universal sobre la precedencia entre los signos de división (÷) y multiplicación (×) (Cajori, 1928-1929).

La regla se consolidó principalmente a través de los libros de texto, especialmente en Estados Unidos, durante principios del siglo XX (Slaught & Lennes, 1907; Wells & Hart, 1912). La necesidad de una comunicación clara y sin ambigüedades en áreas como la ciencia, la ingeniería y las finanzas hizo que esta estandarización fuera esencial.

Es importante entender que la regla «multiplicación y división de izquierda a derecha» es una convención, una especie de «ley» que los matemáticos acordaron seguir, similar a la convención de que la luz roja en un semáforo significa «detenerse». No es una verdad matemática innata, sino una herramienta para garantizar que, en todo el mundo, lleguemos al mismo resultado al calcular 12 ÷ 2 × 3.

La relación del lenguaje matemático con la lengua española

La relación entre esta regla matemática y el idioma español es fascinante y se manifiesta en al menos tres aspectos clave: la adopción de la regla, las particularidades de la notación decimal y la influencia en el lenguaje pedagógico.

  1. Adopción y enseñanza en el mundo hispanohablante: La convención de izquierda a derecha para operaciones de igual jerarquía no es exclusiva del mundo anglosajón. Los países de habla hispana adoptaron esta misma regla como parte del lenguaje matemático universal. En la actualidad, todos los libros de texto y materiales educativos en español, desde la educación primaria hasta la universidad, enseñan explícitamente este orden. Por ejemplo, recursos educativos como los de la plataforma LibreTexts en español establecen claramente: «Realizar todas las multiplicaciones y divisiones en el orden en que aparezcan en la expresión, moviéndose de izquierda a derecha».
  2. La cuestión del separador decimal:2 Este es un punto de divergencia lingüística. Aquí encontramos una diferencia crucial. Mientras que la regla de «izquierda a derecha» es universal, el símbolo utilizado para separar la parte entera de la decimal en un número varía según la región lingüística. Esta diferencia, aunque no afecta la regla de orden de las operaciones, es una parte fundamental de la escritura matemática en cada idioma que, por cierto, aún no fue resuelta definitivamente, por el hecho de que existen diversos convencionalismos.
    – El mundo anglosajón (y las recomendaciones internacionales para la unificación) utiliza el punto (por ejemplo, 12.5).
    – El mundo hispanohablante tiene una tradición más diversa. La Real Academia Española (RAE), en su Ortografía de la lengua española (2010), recomienda el uso del punto como separador decimal para promover un proceso de unificación internacional. Sin embargo, la propia RAE acepta como válido el uso de la coma, que fue el signo que recomendó durante muchos años y que sigue siendo de uso común en muchos países, como lo recoge el Diccionario panhispánico de dudas (2005).
    – Esta dualidad es un excelente ejemplo de cómo una convención matemática (el sistema de numeración decimal) interactúa con las convenciones puramente lingüísticas y culturales de cada país. Hoy en día, en España, por ejemplo, el uso de la coma es oficial desde 2010, mientras que en países como México o Estados Unidos se emplea el punto. Esta variación no cambia el resultado de 12 ÷ 2 × 3, pero sí cambia la forma de escribir «12.5» o «12,5».
  3. El lenguaje mnemotécnico y la ambigüedad: En español, al igual que en inglés, se utilizan reglas mnemotécnicas para recordar el orden de las operaciones. El acrónimo más común en el mundo anglosajón es PEMDAS3 (Paréntesis, Exponentes, Multiplicación y División, Adición y Sustracción). En el mundo hispanohablante, aunque no existe un acrónimo único tan estandarizado, se enseña el mismo concepto con frases como «Papá, Mamá, Hermana, Tío» o simplemente se explica la jerarquía sin un acrónimo. El artículo de Verne de El País destaca cómo la ambigüedad en expresiones como 8 ÷ 2(2+2) genera debates virales, y señala que, aunque la regla es clara, la interpretación puede verse afectada por la ausencia de un signo de multiplicación explícito, algo que en contextos algebraicos (con letras) se interpreta de una manera y puede llevar a confusiones en aritmética. Esta discusión sobre la «lectura» de la expresión es, en sí misma, un problema lingüístico aplicado a las matemáticas.

En resumen: la regla que se usa hoy no fue creada por una única persona en un solo día, sino que fue siendo formalizada y estandarizada en los libros de texto de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, principalmente en Estados Unidos e Inglaterra, como una convención para unificar el lenguaje matemático. Su relación con el español radica en su adopción universal en la enseñanza, en la particularidad del uso de la coma o el punto decimal como reflejo de la norma lingüística de cada país hispanohablante, y en los debates sobre la interpretación de expresiones que tienen un claro componente de «lectura» y sintaxis matemática.


Referencias

  1. Para una consideración sobre las discusiones originadas por este cálculo matemático, vea las siguientes publicaciones: https://youtu.be/PvYjuR7Zuwo?si=FZqAlCLctJ4dTJp0; https://youtu.be/41uxNzGfmLY?si=r5Le7Lq6rUAW4Kx3; https://www.youtube.com/live/8rQ5dW1D234?si=RB7zIeFVkEtQSJeI ↩︎
  2. Según la Real Academia Española (RAE), los números naturales se agrupan de tres en tres dígitos usando un espacio fino como separador de miles; no se deben usar puntos. El separador decimal puede ser una coma o un punto, según la convención del país, pero nunca se deben mezclar ambos usos. Además, no se recomienda poner separadores en años o identificadores, como en 1998. Esa es la norma de la Real Academia; no significa que los países e instituciones apliquen la «norma» en todos los lugares. Para más información sobre la norma de la academia, vea: ¿Es correcto el uso del punto para separar los bloques de tres cifras de un número?; miles y millones, claves de escritura; Los números decimales y el separador decimal ↩︎
  3. Así como el PEMDAS, existe el BODMAS. El acrónimo BODMAS es una regla mnemotécnica ampliamente utilizada por niños en países como Inglaterra, India, Bangladés y Australia para recordar el orden de las operaciones en matemáticas. Sus siglas representan los pasos a seguir: primero los corchetes (brackets), luego los exponentes (order), seguidos de división y multiplicación, y finalmente adición y sustracción. Aunque el término «order» para referirse a los exponentes puede resultar confuso incluso para los hablantes nativos, por lo que a menudo se encuentra la variante BIDMAS, donde la «I» sustituye a la «O» para indicar índices, haciendo más intuitiva la referencia a las potencias o raíces (cf. Verne, 2019). ↩︎

Sobre los numerales colectivos, aniversarios y cumpleaños

El estudio de los numerales colectivos y de los términos vinculados a la conmemoración del tiempo — como aniversario y cumpleaños — permite comprender cómo la lengua organiza y muestra de manera precisa cantidades, ciclos y relaciones temporales.

Foto: Pixabay en Pexels.com

Los numerales colectivos constituyen una categoría particular dentro de los numerales, pues designan conjuntos completos de elementos sin enumerarlos individualmente, lo que revela la capacidad del idioma para agrupar la realidad en unidades significativas.

Expresiones como «docena», «quincena», «lustro» o «centenario» muestran cómo el español ha desarrollado formas específicas para referirse a cantidades globales y períodos temporales consolidados en la tradición cultural.

Numerales colectivos

Los numerales colectivos sirven para expresar con precisión la cantidad de elementos o personas que forman un conjunto. Algunos ejemplos son:

Cantidad — Colectivo

  • 1: solo
  • 2: dúo, dueto, par, pareja, bienio
  • 3: trío, terceto, trienio
  • 4: cuarteto, cuatrienio
  • 5: quinteto, quinquenio, lustro
  • 6: sexteto, sexenio
  • 10: decena, década
  • 12: docena
  • 15: quincena
  • 20: veintena
  • 40: cuarentena
  • 100: centena, centenar, siglo, centenario
  • 1000: milenio, milenario, miles, millar

Colectivos familiares

Existe también un conjunto particular de sustantivos colectivos que se emplean para indicar el número de hijos nacidos en un mismo parto:

Cantidad — Colectivo

  • 2: mellizos, gemelos
  • 3: trillizos
  • 4: cuatrillizos

Colectivos aproximativos

No indican una cantidad exacta, sino estimada:

  • montonera
  • multitud
  • manada
  • tropel

No son numerales estrictos, pero funcionan como colectivos semánticos.

Colectivos temporales

Designan períodos de tiempo:

  • bienio (2 años)
  • trienio (3 años)
  • cuatrienio (4 años)
  • quinquenio o lustro (5 años)
  • sexenio (6 años)

Se usan mucho en contextos administrativos, académicos y políticos.

Sobre aniversarios y cumpleaños

Es importante recordar la diferencia entre “aniversario” y “cumpleaños”.

Cuando ha pasado un año desde un acontecimiento —como la creación de una institución, la muerte de una persona o cualquier hecho relevante— se utiliza el término “aniversario”. La expresión «aniversario» deriva del latín anniversarius (“que vuelve cada año”). Se aplica a personas, instituciones, objetos, hechos históricos, empresas, ciudades, etc.

Ejemplos:

  • Hoy se cumple el primer aniversario de la fundación del museo.
  • La pareja está celebrando su décimo aniversario de bodas.
  • En este feriado se celebra el aniversario de la muerte de un famoso escritor.

Los numerales colectivos y los aniversarios se relacionan porque muchos aniversarios se expresan con colectivos temporales (quinquenio, lustro, década, centenario, milenio). Los aniversarios se cuentan en ciclos, no en unidades sueltas. La lengua usa colectivos para agrupar el tiempo igual que agrupa objetos.

La palabra “cumpleaños” (= «cumplir años») se aplica exclusivamente a seres humanos, no a animales, objetos o instituciones. Las personas celebran cumpleaños; los objetos, instituciones o hechos, no. Por eso, para ellos corresponde hablar de aniversarios.

Ejemplos

  • Celebramos sus 30 cumpleaños (poco frecuente, pero correcto).
  • Marca el aniversario del nacimiento de un ser humano.
  • Es un sustantivo invariable en plural:
  • Hoy es mi cumpleaños.

¿Por qué no se dice “cumpleaños” de una institución? Porque “cumpleaños” implica nacimiento biológico.
Una empresa o un país no nacen, sino que se fundan, se crean o se establecen. Por eso:

  • ✔ Aniversario de la empresa
  • ✘ Cumpleaños de la empresa

Resumiendo, el término «cumpleaños» es un sustantivo invariable en plural, marca el aniversario del nacimiento de un ser humano y se aplica solo a personas.

Obras recomendadas

  • ALARCOS LLORACH, Emilio. Gramática de la lengua española. Madrid: Espasa-Calpe, 1994. (Incluye la clasificación de numerales, entre ellos los colectivos.)
  • GILI GAYA, Samuel. Curso superior de sintaxis española. Barcelona: Vox, 1980. (Explica el funcionamiento sintáctico de los numerales y sus valores colectivos.)
  • MOLINER, María. Diccionario de uso del español. 2. ed. Madrid: Gredos, 1998. (Define y ejemplifica voces como “docena”, “quincena”, “centena”, “aniversario” y “cumpleaños”.)
  • CASARES, Julio. Diccionario ideológico de la lengua española. Barcelona: Gustavo Gili, 1986. (Incluye campos semánticos de numerales y términos colectivos relacionados con cantidades y ciclos temporales.)
  • REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. Diccionario de la lengua española. 23. ed. Madrid: RAE, 2014. Disponible en: https://dle.rae.es. (Define numerales colectivos como “docena”, “quincena”, “centena”, etc., y también “aniversario” y “cumpleaños”.)
  • REAL ACADEMIA ESPAÑOLA; ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA. Diccionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana, 2005. (Incluye entradas sobre “aniversario”, “cumpleaños” y usos normativos relacionados.)