Leyes de dioses, trampas de hombres: La guerra oculta entre la hospitalidad y la astucia en La Odisea

La Odisea, obra literaria griega de gran prestigio mundial, narra la trayectoria épica de Odiseo (Ulises, para la cultura romana), el rey de Ítaca que tardó diez años en regresar a su hogar tras la Guerra de Troya, la cual también duró una década, sumando así veinte años de aventuras. El texto describe cómo su astucia fue fundamental tanto para vencer en el conflicto mediante el famoso caballo de Troya, como para sobrevivir a peligros como el cíclope Polifemo, las sirenas y la furia del dios Poseidón.

El nombre Odiseo proviene del griego antiguo y está relacionado con el verbo odýssomai, que significa «estar enojado» o «ser odiado», reflejando las dificultades y la ira divina que el héroe enfrentó a lo largo de su travesía. En la tradición romana, el nombre Ulises se asocia con el verbo latino ulcisci, que significa «vengar» o «tomar venganza». En la actualidad, el significado se ha transformado para simbolizar la resiliencia, la astucia y la búsqueda constante de superación ante los desafíos de la vida.

La narrativa describe la pérdida de toda su flota y compañeros, culminando en su aislamiento en la isla de Calipso, donde rechaza la inmortalidad por amor a su familia. Al llegar a Ítaca, se disfraza de mendigo para probar la lealtad de sus siervos y derrotar a los pretendientes que ocupaban su palacio. El relato concluye con el emocionante reencuentro entre el héroe, su hijo Telémaco y su fiel esposa Penélope, restaurando la paz en el reino.

La Odisea es contada detalladamente en este vídeo, donde se revive la mayor epopeya de la mitología griega, mostrando que la fuerza bruta no es suficiente, la hospitalidad se confunde con el interés y la mejor arma ante el peligro es la astucia. (Narración de Félix Riaño y edición de Santiago Herves).
En este universo mítico, la belleza de las mujeres y de las diosas posee una dualidad compleja, manifestándose tanto en aspectos sumamente positivos como en fuerzas destructivas, manipuladoras y trágicas.

En la obra de Homero, la belleza no es un elemento estético pasivo. Homero utiliza un método singular para retratarla: casi nunca describe rasgos físicos concretos como el color de los ojos o la forma del cuerpo, sino que la revela a través de epítetos poéticos y, sobre todo, de las reacciones emocionales y el impacto profundo que provoca en quienes la contemplan.

El juego astuto de la hospitalidad

La tensión entre la hospitalidad (la ley sagrada de la xenia, protegida por el mismísimo Zeus) y la astucia (la metis o el ingenio que permite sobrevivir).
La tensión entre la hospitalidad (la ley sagrada de la xenia, protegida por el mismísimo Zeus) y la astucia (la metis o el ingenio que permite sobrevivir) es uno de los motores intelectuales y morales más fascinantes y frecuentes en la obra.

En La Odisea,la hospitalidad suele presentarse como una trampa mortal – como las drogas de Circe, el loto del olvido o la cueva del gigante Polifemo – o como un abuso desmedido, ejemplificado en los pretendientes que profanan y devoran el palacio del héroe. Ante esto, la única defensa posible es el engaño y la astucia.

La Odisea contrapone de forma muy visual el gesto de recibir al extranjero (ofrecer pan) con el violento desenlace que vive Odiseo en la cueva de Polifemo tras apelar en vano a las leyes divinas. Esta epopeya:

  1. Muestra que ser acogido casi siempre es el inicio de una nueva prueba de supervivencia, como ocurre con los Lotófagos o la hechicera Circe.
  2. Indica que la hospitalidad no siempre se quiebra con violencia física, sino con filtros y frutos que borran la memoria del hogar.
  3. Plantea un conflicto a gran escala entre el mandato de los dioses de acoger al huésped y la necesidad del héroe de recurrir al disfraz y la mentira para no morir en el intento.
  4. Se enfoca en la ironía central del regreso: el hogar de Odiseo está tomado por pretendientes que abusan del derecho de hospitalidad para consumir sus riquezas, obligando al rey a usar el engaño para recuperar su trono.
  5. Cuestiona la moralidad del héroe: ¿es lícito usar la falsedad (como el célebre engaño de llamarse «Nadie») cuando el anfitrión vulnera tus derechos sagrados?

Adaptaciones al cine

El cine ha adaptado en numerosas ocasiones la odisea de Ulises, destacando títulos como Ulises (1954) de Mario Camerini con Kirk Douglas, la miniserie La Odisea (1997) de Andrei Konchalovsky con Armand Assante, y versiones más libres como La mirada de Ulises (1995) de Theo Angelopoulos o Troya (2004) de Wolfgang Petersen, protagonizada por Brad Pitt como Aquiles y con Sean Bean como Odiseo.

Una de las últimas adaptaciones es El regreso de Ulises (2024), dirigida por Uberto Pasolini y protagonizada por Ralph Fiennes y Juliette Binoche, que ofrece una visión humana y dramática del regreso del héroe a Ítaca. La producción más reciente y ambiciosa es The Odyssey (2026) de Christopher Nolan, con Matt Damon y Anne Hathaway, prometiendo ser la versión épica definitiva del poema homérico.

Veamos el resumen de la obra Odisea:

  • Los Cícones en Ismaro: Tras saquear la ciudad aliada de Troya, los hombres desobedecen a Odiseo y se quedan celebrando en la playa. Esto permite que los cícones se organicen y contraataquen, obligando a una huida desesperada en la que mueren seis hombres de cada barco.
  • Los Lotófagos: Tras ser desviados por tormentas, llegan a la tierra del loto. Tres exploradores consumen este fruto y pierden de inmediato el deseo de regresar, por lo que Odiseo debe arrastrarlos llorando de vuelta a los barcos por la fuerza.
  • El Cíclope Polifemo: Curioso por conocer al habitante de una enorme cueva, Odiseo queda atrapado junto a sus hombres por el gigante Polifemo. Usando su astucia, Odiseo emborracha al monstruo con vino puro, le dice que su nombre es «Nadie» y, mientras duerme, le clava una estaca de olivo ardiente en el único ojo. Escapan ocultándose bajo el vientre de los carneros, pero al alejarse en la nave, el orgullo de Odiseo le hace gritar su verdadero nombre, lo que permite al cíclope implorar a su padre Poseidón que maldiga el viaje del héroe.
  • Eolo y el Odre de los Vientos: El señor de los vientos regala a Odiseo un odre de cuero donde ha encerrado todos los vientos que podrían desviarlos. Tras nueve días de navegación constante, ya avistan las fogatas de Ítaca. Sin embargo, vencido por el cansancio, Odiseo se duerme y sus hombres, sospechando que oculta oro o plata, abren el odre desatando una tempestad que los arrastra de regreso.
  • Los Lestrigones: Gigantes devoradores de hombres destruyen once de las doce naves griegas atrapadas en un puerto cerrado arrojándoles rocas inmensas. Solo sobrevive la nave de Odiseo, quien por prudencia había amarrado su barco fuera de la entrada.
  • La Hechicera Circe: En la isla de Eea, Circe droga y convierte en cerdos a la mitad de la tripulación. Protegido por la planta mágica moly que le entrega el dios Hermes, Odiseo resiste el hechizo, obliga a la diosa a liberar a sus hombres y se queda un año en la isla recuperando fuerzas.
  • El Hades: Para conocer el camino a casa, Circe le advierte que debe descender al reino de los muertos y consultar al adivino ciego Tiresias. En el Hades, Odiseo descubre con dolor que su madre Anticlea ha muerto de pena por su ausencia. Tiresias le profetiza su destino y le advierte del peligro de tocar el ganado del sol. También conversa con héroes caídos como Agamenón y Aquiles.
  • Las Sirenas, Escila y Caribdis: Siguiendo los consejos de Circe, Odiseo tapa los oídos de sus hombres con cera y se hace atar fuertemente al mástil para escuchar el hermoso y mortal canto de las sirenas sin arrojarse al mar. Luego cruza el estrecho evitando el remolino de Caribdis, pero debe sacrificar a seis de sus mejores hombres ante el monstruo de seis cabezas Escila.
  • El Ganado del Sol en Trinacia: Atrapados por vientos contrarios durante un mes y acosados por el hambre, la tripulación viola su juramento y sacrifica las vacas sagradas de Helios mientras Odiseo duerme. Como castigo, al hacerse a la mar, Zeus destruye la nave con un rayo. Solo sobrevive Odiseo, flotando a la deriva tras esquivar nuevamente a Caribdis.
  • Siete Años con Calipso: Llega a la isla de Ogigia, donde la bella ninfa Calipso lo retiene ofreciéndole la inmortalidad y la juventud eterna si se queda con ella. Consumido por la nostalgia de su esposa Penélope y su hogar, Odiseo pasa los días llorando frente al mar. Por orden de Zeus, la diosa finalmente lo deja partir en una balsa.
  • Los Feacios: Una última tormenta de Poseidón destruye su balsa, pero Odiseo logra nadar hasta Esqueria. Allí es auxiliado por la princesa Nausícaa y acogido por el rey Alcínoo. Tras revelar su verdadera identidad y conmover a la corte narrando sus desventuras, los feacios lo colman de riquezas y lo transportan dormido de vuelta a Ítaca.

Al despertar en su patria después de veinte años, bajo una niebla impuesta por la diosa Atenea, Odiseo descubre que su palacio está ocupado por más de cien pretendientes que derrochan sus bienes e intentan obligar a Penélope a casarse. Con el apoyo de su hijo Telémaco y dos fieles sirvientes, planea su venganza:

  • Atenea lo disfraza de un viejo mendigo miserable para que pueda evaluar la lealtad de su casa.
  • En el palacio soporta las burlas de los pretendientes. Es reconocido únicamente por su anciano perro Argos, que muere tras ver regresar a su amo, y por su vieja nodriza Euriclea al notar una cicatriz en su pierna.
  • Penélope propone la prueba del arco: se casará con quien logre tensar el arco de Odiseo y disparar a través de doce hachas. Mientras los pretendientes fracasan uno a uno, el mendigo pide su turno, tensa el arco sin esfuerzo y supera la prueba.
  • Odiseo revela su identidad, bloquea las salidas y, junto a Telémaco, desata la matanza de los pretendientes en una sala previamente desarmada.
  • Para estar segura, Penélope somete Odiseo a una última prueba de astucia al pedirle a la nodriza que mueva su cama matrimonial. Odiseo protesta indignado, revelando el secreto de que él mismo construyó esa cama utilizando como pie el tronco inamovible de un olivo vivo que crecía en la tierra. Al escuchar este secreto que solo ellos compartían, Penélope rompe a llorar y lo abraza. Tras restaurar la paz en la isla con ayuda de Atenea, Odiseo recupera su lugar como rey, esposo y padre en su amada Ítaca.

En definitiva, La Odisea no es simplemente la crónica de un viaje físico a través de un mar indómito. Es, en su esencia más profunda, la reconstrucción de la identidad y el alma de un hombre transformado por la tragedia y el tiempo, mientras que, en medio de todo eso, la hospitalidad y la astucia se confrontan feroz y constantemente, hasta el punto de derrotar a quien sigue sus pasos.

El cuento: análisis de su estructura morfológica y tipológica

El cuento es, en esencia, la narrativa breve que se caracteriza por la exposición de una secuencia de acontecimientos entrelazados bajo una rigurosa estructura lógica y coherente. A diferencia de otros géneros, el cuento se destaca por su concisión, logrando la síntesis de un universo de significados mediante una notable economía de recursos narrativos.

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Definición de cuento

La palabra “cuento” tiene su origen en el término latino computus, que significa «cuenta» o «cálculo». Literalmente, se refiere a contar o relatar una sucesión de hechos que se narran de forma concatenada, siguiendo una relación lógica, muchas veces valiéndose de ideas, pensamientos, frases fantasiosas, alegóricas y fabulosas transmitidas de forma simple, usando en gran parte expresiones populares de fácil comprensión.

En este contexto, el cuento se erige como un medio efectivo para transmitir emociones y enseñanzas, ofreciendo al lector la oportunidad de explorar mundos diferentes y conectar con diversas experiencias a través de personajes y situaciones que, aunque ficticias, reflejan la complejidad de la vida real.

Características fundamentales

Esta forma de narración ha perdurado a lo largo de los siglos, adaptándose a las culturas y condiciones sociales de cada época, lo que permite que cada cuento no solo hable sobre una historia, sino que también sirva como un espejo que refleja las inquietudes y aspiraciones de la sociedad en la que se presenta.

El rasgo definitorio del cuento es su extensión. Al ser considerablemente más breve que la novela, el cuento exige una economía de recursos narrativos: pocos personajes, un conflicto central definido y una resolución que suele ser contundente. Esta brevedad facilita la atención del lector, especialmente en el caso del público infantil, permitiendo una comprensión integral de la trama desde el inicio hasta el fin.

Naturaleza y extensión del cuento

1. Dimensión narrativa y economía de recursos

Aunque no existe un límite de páginas estrictamente definido, el cuento se define por su brevedad en contraste con la novela. Esta característica no es meramente formal, sino funcional: al ser narraciones generalmente orientadas a un público infantil o juvenil, una extensión moderada garantiza la retención de la atención y evita la dispersión de los elementos temáticos. La brevedad obliga a una mayor precisión en el lenguaje y a una concentración de la carga emocional.

2. Autonomía y unidad de sentido

El cuento se caracteriza por ser una unidad narrativa cerrada y autosuficiente. Presenta una secuencia completa de hechos que abarca desde la génesis hasta la resolución del relato. Esta estructura permite que el lector obtenga una comprensión integral de la diégesis (el universo ficticio) sin necesidad de recurrir a contextos externos o secuelas.

3. Dinamismo estructural y versatilidad

Si bien la tríada clásica de inicio, nudo y desenlace constituye el canon tradicional, esta estructura no es dogmática ni imperativa. La narrativa contemporánea ofrece un amplio espectro de posibilidades creativas, tales como:

Estructuras circulares o abiertas: Donde el orden lógico tradicional se altera para generar distintos efectos estéticos en el lector.

Narración In Media Res: El relato comienza directamente en el conflicto, adelantando elementos de la trama.

Subversión del orden cronológico: Uso de analepsis (saltos al pasado) o prolepsis (adelantos del futuro).

La estructura tradicional del cuento

Siguiendo la narrativa clásica, el cuento se divide en tres momentos esenciales. Aunque este orden es el estándar, la literatura moderna permite subvertir esta estructura, iniciando in media res (en medio de la acción) o utilizando finales abiertos:

  1. Inicio (Planteamiento): Se introduce al lector en el universo de la historia. Se presentan los personajes, el tiempo y el espacio. Es la base que permite establecer el equilibrio inicial.
  2. Nudo (Complicación): Es el núcleo de la narración. Aparece un conflicto que rompe el equilibrio inicial y obliga a los protagonistas a actuar. La tensión narrativa alcanza su punto máximo en esta fase.
  3. Desenlace (Resolución): Los conflictos se resuelven, ya sea para restaurar el orden original o para establecer una nueva realidad. Los obstáculos son superados y la trama llega a su fin.

El cuento es una síntesis de elementos cuya eficacia depende de su intensidad y de su tensión. Un cuento es una casa donde nada sobra, pero donde tampoco puede faltar nada; cada palabra debe ser una pieza de relojería.

Julio Cortázar, en Aspectos del cuento (1962).

Clasificación tipológica clásica

La tipología del cuento se define por su propósito y su construcción narrativa. Podemos identificar dos grandes vertientes analizadas en su material:

1. La fábula (tipología didáctica) 1

Es una narración breve con una intención didáctica. Su estructura lógica está orientada invariablemente hacia la moraleja. Se caracteriza por:

  • Antropomorfismo como rasgo clave: Los protagonistas suelen ser animales con rasgos humanos.
  • Moraleja: El relato culmina con una enseñanza moral.
  • Tradición y referentes: Desde las fábulas de Esopo en la Antigua Grecia (La liebre y la tortuga) hasta las recreaciones de Jean de La Fontaine en el siglo XVII (El lobo y el cordero).
2. El cuento popular (tipología tradicional) 2

Son relatos de transmisión oral cuya estructura ha sido refinada a través de las generaciones. Su importancia radica en la preservación de la cultura y los valores sociales.

  • Estructura: Suelen seguir de forma rigurosa el esquema de Inicio, Nudo y Desenlace.
  • Evolución: Autores de Hansel y Gretel y La Cenicienta. Es notable que sus versiones originales eran a menudo violentas y descarnadas, siendo suavizadas posteriormente para adaptarse a la sensibilidad de la sociedad burguesa. Charles Perrault recopiló historias esenciales como Caperucita Roja y El gato con botas.

Resumiendo

El análisis del cuento revela que su esencia radica en la estructura lógica que lo compone. A lo largo de este estudio, se pone de manifiesto que la sintaxis no se reduce a un conjunto de reglas aisladas, sino que actúa como el marco que permite transformar ideas en narraciones coherentes mediante funciones bien definidas y jerarquizadas.

Aplicar este enfoque al cuento, desde su etimología hasta la influencia de estudios, subraya que la efectividad de una historia depende de su construcción interna. No es solo la imaginación del autor lo que da vida a un relato, sino la cuidada disposición de sus elementos (personajes, funciones y sintagmas) que permite que la brevedad del cuento encapsule un amplio espectro de significados sin sacrificar la claridad.

Referencias y obras recomendadas

  • BOSQUE, Ignacio; DEMONTE, Violeta (dir.). Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Espasa, 1999. 3 v. (Colección Nebrija y Bello).
  • CHOMSKY, Noam. Estructuras sintácticas. Madrid: Siglo XXI, 1974.
  • FERNÁNDEZ, A. M. Definición de cuento. Partes, características y ejemplos. Definicion.com, 21 de enero de 2022. Disponible en: https://definicion.com/cuento/.
  • NÚÑEZ, Eloy Martos. «Leyendas tradicionales y leyendas urbanas. Una revisión conceptual.» Tradición y modernidad de la literatura oral: (homenaje a Ana Pelegrín) (2010): 129-138.
  • PROPP, Vladimir. Morfología del cuento. Madrid: Akal, 1981.
  • REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. Nueva gramática de la lengua española: manual. Madrid: Espasa, 2010.
  • REAL ACADEMIA ESPAÑOLA; ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA. Glosario de términos gramaticales. Salamanca: Universidad de Salamanca, 2019.

Notas

  1. La morfología del cuento: el legado de Vladimir Propp. El antropólogo ruso Vladimir Propp (1895-1970) revolucionó el estudio del relato en su obra Morfología del cuento (1928). Propp aplicó un método casi científico para analizar los cuentos folclóricos rusos, identificando elementos constantes que subyacen a cualquier historia, independientemente de sus detalles superficiales. ↩︎
  2. En el siglo XVIII, Jean de la Fontaine (1621-1695) produjo historias cuyos protagonistas eran animales, aun así, el género no nació con él, porque ya había sido empleado hacía más de 2000. Hacia el siglo VII a. C., por ejemplo, en Grecia, Esopo produjo algunas de las fábulas más conocidas y que son muy populares hasta nuestros días: La tortuga y la liebre; El cuervo y el zorro; El zorro y las uvas; La cigarra y la hormiga, entre otros. ↩︎

La lectura y las teorías cognitivas

¿Qué dicen las teorías cognitivas?

La teoría de la capacidad cognitiva (o de capacidad atencional) fue desarrollada por el psicólogo Daniel Kahneman. Este autor propone que la atención humana y el procesamiento de la información son limitados, lo cual condiciona la ejecución de tareas complejas.

En su obra fundamental, Pensar rápido, pensar despacio (título original: Thinking, Fast and Slow, 2011),1 el premio Nobel de Economía explica que los recursos cognitivos disponibles se distribuyen entre las diversas demandas del entorno, influyendo directamente en el rendimiento y la toma de decisiones.

Kahneman analiza los dos sistemas que gobiernan nuestra mente: el Sistema 1, que es rápido, intuitivo y emocional; y el Sistema 2, que es lento, deliberativo y lógico. Bajo este modelo, la capacidad del sistema es limitada y la interferencia entre tareas ocurre cuando el esfuerzo requerido excede los recursos disponibles del individuo.

Existe también la teoría de los recursos cognitivos (CRT), por sus siglas en inglés, la cual fue definida por Fred Fiedler y Joe Garcia en la década de los 80, aplicada específicamente en el ámbito del liderazgo. Esta teoría busca explicar cómo la inteligencia y la experiencia de un líder afectan el desempeño del grupo bajo diferentes niveles de estrés.

Una tercera teoría que podemos mencionar fue expuesta por John Sweller también en los años de 1980, denominada de teoría de la carga cognitiva. Esta teoría explica que, debido a que nuestra memoria de trabajo tiene capacidad limitada, el exceso de información nueva puede causar una «sobrecarga» que impide el aprendizaje.

Como podemos ver, estas tres teorías se aproximan tanto entre sí que confunden. Sin embargo, cada una sigue vertientes específicas. En el caso del estudio que nos interesa, emplearemos estas teorías a fin de explicar la capacidad cognitiva que tenemos al leer e interpretar un texto.

El «ancho de banda» del cerebro y la automatización lectora

Para comenzar, imagine nuestra mente como si fuera una computadora. Tal vez usted piense que esta es una comparación pobre, claro. Aún así, vamos a usarla como recurso didáctico. Por eso, al desarrollar esta materia, es probable que empleemos algunas terminologías relacionadas con cuestiones de informática.

Una computadora dispone de una memoria RAM, que actúa como una memoria de procesamiento temporal y activa. La RAM es una memoria de trabajo; es el «ancho de banda». Si en una computadora tenemos muchas pestañas abiertas, la RAM se satura y la máquina se vuelve lenta. En nuestra analogía, la RAM representa nuestra ‘memoria de trabajo’: ese espacio limitado donde procesamos información en tiempo real y donde se consumen nuestras unidades de energía cognitiva.

Una computadora también dispone de una memoria ROM, que almacena instrucciones y datos de manera permanente. La memoria ROM equivaldría a nuestra memoria a largo plazo, donde reside el conocimiento consolidado y el vocabulario que ya hemos automatizado. En el caso del cerebro, la ROM corresponde a las funciones autónomas (respirar, latidos del corazón, circulación sanguínea), cosas que están «preinstaladas» y que no podemos modificar.

No podemos dejar de lado que una computadora también dispone de una especie de «memoria de almacenamiento a largo plazo», como es el caso del disco duro o el SSD. Esa memoria de almacenamiento a largo plazo corresponde a nuestros conocimientos, vocabularios y experiencias acumulados, que están allí guardados en nuestro «baúl de los recuerdos», nuestra «caja fuerte». Haciendo el paralelo, cuando leemos, «traemos», por así decir, información almacenada en nuestra memoria a largo plazo para nuestra memoria RAM para procesarla y la distribuirla entre la memoria más inmediata.

El éxito de la lectura depende de esta relación: si la ‘RAM’ de nuestra mente se satura intentando decodificar letras, el sistema no tiene energía suficiente para ‘llamar’ o acceder a la información relevante almacenada en nuestra memoria a largo plazo, provocando un colapso en la comprensión.

La memoria de trabajo y la matemática del entendimiento

Veamos esta situación de un modo práctico. Imagine que nuestra mente tiene una capacidad de 100 unidades de energía mental, que podríamos llamar de «memoria de trabajo». La memoria de trabajo vendría a ser el espacio donde se procesa la información en tiempo real o la forma como esa información es procesada. La teoría de los recursos cognitivos postula que tenemos una «cantidad finita de energía mental» (recursos) disponible en un momento dado. No debemos olvidarnos que los seres humanos tenemos también una memoria de corto plazo y otra memoria de largo plazo.

Eso nos lleva a una conclusión apriorística: La lectura no debe ser solo mecánica. La automatización (leer sin esfuerzo) también es vital y necesaria. Si gastamos toda nuestra energía mental deletreando o separando silábicamente, no nos quedará energía para comprender lo que leemos. Por tanto, la fluidez no es el objetivo final, pero sí es el puente indispensable para llegar a la comprensión del texto. Por eso, el reconocimiento automático de la lectura es vital para liberar recursos mentales. Sin el reconocimiento automático, el desgaste mental sería inmediato y perturbador.

Cuando se agotan los recursos cognitivos, se puede experimentar una disminución en la efectividad y la eficiencia en la ejecución de actividades mentales. Esta perspectiva es relevante en campos como la psicología, la educación y la ergonomía, donde se busca optimizar el aprendizaje y el rendimiento en diversas situaciones. Apliquemos esta teoría al campo de las letras.

En su obra, Kahneman analiza los dos sistemas que gobiernan nuestra mente: el Sistema 1, que es rápido, intuitivo y emocional; y el Sistema 2, que es lento, deliberativo y lógico.

La capacidad de realizar actividades mentales es limitada. Esta limitación se manifiesta en el hecho de que no podemos llevar a cabo varias tareas exigentes de manera simultánea. El esfuerzo es el determinante principal de la capacidad que se asigna a una tarea en un momento dado. La capacidad del sistema es limitada, y la asignación de esa capacidad está determinada por la cantidad de esfuerzo invertido. Dos actividades interferirán entre sí en la medida en que sus demandas combinadas excedan la capacidad disponible. (Kahneman, 1973, Attention and Effort. Prentice-Hall. Traducción libre y resumen de la idea esencial, paráfrasis técnica).

Al leer, nuestro cerebro realiza básicamente dos tareas simultáneamente que compiten por esa energía limitada:

  1. Decodificación (nivel bajo): Consiste en reconocer las letras, transformarlas en sonidos y ensamblar palabras.
  2. Comprensión (nivel alto): Se refiere al entendimiento del significado, mientras se conectan las ideas, infiere y analiza.

Nos encontramos aquí con la matemático del entendimiento. Si tienes 100 unidades de energía mental y gastas 90 en intentar descifrar qué dicen las palabras (deletrear o decodificar con dificultad), solo te quedarán 10 unidades para comprender el mensaje. El resultado es una lectura mecánica, agotadora y vacía de significado.

Esto es, claro, una suposición filosófica, no científica, porque tendríamos que demostrarlo mediante estudios de campo. Estamos teorizando, y una teoría puede tener varias vertientes o no arrojar resultados concluyentes. Es verdad que no estamos aquí hablando de la verdadera capacidad cognitiva de nuestra mente, de nuestro cerebro, y sí de las condiciones normales que vemos en el día a dia. Estamos hablando de un ser que se cansa rápidamente y, como consecuencia de las condiciones de vida que vemos, el individuo sufre.

Es muy parecido a lo que ocurre con una computadora. En condiciones adversas, la computadora se puede recalentar, inactivar y paralizar. El ser humano también, cuando lee, termina cansándose. No hay duda sobre eso. De hecho, hasta su cuerpo se calienta, porque comienza a consumir recursos energéticos, mentales, físicos y emocionales. Por eso, una persona cuando estudia se siente en poco tiempo extenuada, con hambre y sed. En ese caso, lo recomendable es parar, reposar y dejar que la mente procese las informaciones recibidas a través del descanso y la meditación.

Vemos eso en el caso de un estudiante que se prepara a última hora para una prueba de matemáticas que va a presentar en la mañana del día siguiente. Solo que durante todo ese tiempo no estudió nada. Ahora está corriendo contra el tiempo. Allí vienen el desespero, la angustia, el nerviosismo. Entonces comienza a estudiar hasta altas horas de la noche, tratando de memorizar fórmulas y procedimientos que difícilmente van a entrar en su mente. Al otro día presenta su prueba y se sale mal porque no tuvo suficiente tiempo para procesar la información.

Esta situación nos conduce a la siguiente pregunta: ¿Qué significa la expresión: «el reconocimiento automático de la lectura es vital para liberar recursos mentales»? En el caso de una computadora, esta necesita reconocer de forma secuencial, organizada y rápida las operaciones matemáticas, digitales o lógicas (software), que fueron preprogramadas para descifrar y ejecutar. Pero existen limitaciones operativas, que dependen de la composición física del aparato (hardware). Igualmente, como seres orgánicos pensantes, nuestro cerebro tiene una capacidad de atención limitada. Eso es lo que podemos entender como el «ancho de banda» de nuestro cerebro.

Eficiencia lectora: del deletreo y el silabeo a la automatización lectora

Veamos ahora esta situación hipotética desde dos vertientes importantes: el deletreo (o silabeo) y la automatización:

1. Deletreo y silabeo (lector novato):

Cuando alguien está aprendiendo a deletrear una palabra, por ejemplo, la palabra CASA, la persona piensa o lee del siguiente modo: «c-a-s-a»… «Casa». En el caso del silabeo, la palabra CASA es pronunciada o separada en sílaba, por lo que se diría «ca-sa». Por eso, al realizar el esfuerzo debido al deletreo, la persona gasta 90 unidades de energia mental solo para poder descifrar qué dicen las letras, su pronunciación e interpretación dentro de la lista de palabras del abecedario. En el caso del silabeo, el esfuerzo mental es mucho menor que en el caso del deletreo, por lo que podríamos estimar, en teoría, un desgaste teórico de 50 a 60 unidades de energía mental. En todo caso, como se puede observar, es más fácil el silabeo que el deletreo.

Imagina lo que significaría expresar una simple oración, como: «María y José fueron a Belén». Si fuéramos a hablar deletreando las frases, pasaríamos la vida entera tratando de expresar una conversación de un único día. En el caso de la frase que nos ocupa, sería algo así como: «M-a-r-í-a-y-J-o-s-é-f-u-e-r-o-n-a-B-e-l-é-n». Hasta para escribir esa simple frase fue necesario apretar una cantidad infinita de símbolos de separación, aparte de las vocales y consonantes. Es lógico que, en el día a día, nadie habla como si fuera un robot, de forma mecánica y mucho menos deletreando palabras, a menos que sea por cuestiones de ejercicio o ejemplo.

Claro, eso es en la escritura. Pero, expresando esto con la voz, ¡uf!, sería una locura. ¿No sería la misma cosa o algo parecido a la escritura? De cierta forma, no, y de cierta forma, sí. Sería más rápido pronunciarlo que escribirlo, claro. Pero, ¿cuál sería el resultado final? Terminaríamos pronunciando con gran torpeza y sufrimiento la composición de las frases, y eso, con varios errores de pronunciación. Esto nos muestra de modo simple que nadie debe quedarse en la simple abreviación o deletreando palabras. De hecho, no ocurre. No es normal ni común hablar deletreando frases o silabeando frases.

En el caso de la separación silábica, sería mucho más fácil. Habría menos desgaste físico y mental. Eso quiere decir que la frase: «María y José fueron a Belén» quedaría separada de la siguiente forma: «Ma-rí-a-y-Jo-sé-fue-ron-a-Be-lén». Como puedes ver, el desgaste de unidades mentales es mucho menor en el caso del silabeo que en el deletreado.

2. Automatización lectora (lector fluido):

Aquí la explicación es totalmente lo contrario de lo que mencionamos antes. Es decir, cuando alguien se expresa sin hacer uso del deletreo o silabeo, las palabras fluyen como las aguas de un río. En el caso del ejemplo anterior, no diríamos «C-A-S-A» (deletreo) o «CA-SA» (silabeo); diríamos simplemente «CASA» (reconocimiento automático). No será necesario gastar 90 unidades de energia mental, ni 50 o 60. Al contrario, el gasto energético sería de 5 a 10 unidades, a lo máximo, o menos. El reconocimiento de la palabra y su significado es casi instantáneo.

Lo que queremos mostrar con esto es que la persona debe aprender a hacer una buena lectura al evitar el deletreo y el silabeo a lo máximo posible cuando está leyendo, a menos que esté haciendo ejercicios o colocando ejemplos. Entendiendo que existen palabras que exigen una mayor atención y separación silábica, especialmente cuando son palabras del área científica. Ejemplo, las palabras: «esternocleidomastoideo» [es-ter-no-clei-do-mas-toi-de-o], «desoxirribonucleico» [de-so-xi-rri-bo-nu-clei-co], «otorrinolaringólogo» [o-to-rri-no-la-rin-gó-lo-go], «electroencefalografista» [e-lec-tro-en-ce-fa-lo-gra-fis-ta], «paralelepípedo» [pa-ra-le-le-pí-pe-do]. Es muy seguro que usted tardó en pronunciar estas palabras. Quizás hasta se cansó y sintió una cierta frustración, o fastidio, al no poder pronunciar las palabras o algunas de ellas.

Por tanto, podemos deducir que la simple lectura no es suficiente por sí sola, así como el uso del deletreo y el silabeo tampoco resuelven nuestros problemas de lectura. Pero algo es claro: la lectura automática es mucho mejor y ventajosa que el deletreo y el silabeo, pero una no sustituye a la otra. Es decir, usted puede leer muy fluido pero no entender nada de lo que leyó, aun cuando su lectura haya sido hecha en voz alta. Es algo así como leer una frase o un párrafo que está escrito en un idioma extranjero, como el latín, y al final no entender nada de lo que leyó. Entonces, la lectura no es suficiente; la comprensión es vital y necesaria. Su lectura puede ser muy rápida y fluida, la más rápida del mundo, pero si no entiende ni un tostón de lo que está leyendo, ¿de qué sirve? De nada. Es tratar de golpear el aire.

La automatización lectora: la clave del ahorro de energía mental

Relacionemos esta materia con un artículo publicado antes, titulado «¿Usted sabe realmente leer un texto?» En ese estudio, indicamos que, para lograr una buena lectura, la decodificación de los textos debe volverse automática. Cuando un lector es fluido, el reconocimiento de palabras es instantáneo y no requiere excesivo esfuerzo consciente (teoría de la automaticidad, de LaBerge & Samuels, 1974). Esto libera la «memoria RAM» del cerebro, por así decirlo, permitiendo que casi el 100% de los recursos cognitivos se dediquen a la verdadera meta: entender. Sin el entendimiento, no será posible la comprensión y sin la comprensión no será posible llegar a conclusiones lógicas (en psicología cognitiva, esto se llama memoria de trabajo).

Creemos que la teoría de la capacidad cognitiva, la teoría de los recursos cognitivos y la teoría de la carga cognitiva validan la tesis que hemos desarrollado en el presente artículo. Esta argumentación nos permite decir que quien se queda en la etapa del deletreo y del silabeo termina consumiendo el máximo de los recursos cognitivos, mentales, en la mecánica de la lectura. Por eso, si superamos esa frontera del deletreo y el silabeo, la lectura será emocionante, lucrativa, viva y real. De hecho, estudios recientes muestran que los hábitos de lectura en estudiantes están directamente relacionados con el desarrollo de habilidades cognitivas superiores.

Por tanto, la fluidez lectora (que es la capacidad de leer sin esfuerzo mecánico) es el puente indispensable hacia la comprensión profunda del texto. Es verdad que la buena lectura es una habilidad que podemos desarrollar con el tiempo. Eso dependerá también de la práctica. La práctica lectora viene a ser el proceso de automatizar lo básico para liberar la mente y asumir mayores retos: captar el espíritu de la letra.

Referencias sobre lectura y recursos cognitivos

  • KAHNEMAN, Daniel. Attention and effort. Englewood Cliffs, NJ: Prentice-Hall, 1973. 246 p. (Prentice-Hall series in experimental psychology). Disponible en: https://s3.amazonaws.com/knowen-production/big_attachments/fdf0161367c4801ac8b5a6cc42e8413d/Attention+and+Effort+-+Kahneman.pdf. Accesado el: 30/01/2026.
  • Porta Etessam, J. (2025). Teoría Cognitiva de la Comprensión Lectora. iNeurociencias. Explica cómo la comprensión lectora involucra múltiples mecanismos cognitivos y la activación cerebral en procesos de lectura.
  • Sarmiento Santillán, L. J., Yépez Ramos, M. I., & Parra Lezcano, V. P. (2024). Lectura y desarrollo cognitivo: estudio de los hábitos lectores de estudiantes de básica superior. Revista Latam. Analiza cómo los hábitos lectores influyen en el desarrollo cognitivo de estudiantes.
  • Psicología General (2024). Teorías Cognitivas: Tipos, Ejemplos y su Importancia. Presenta diferentes teorías cognitivas aplicadas al aprendizaje y la lectura, incluyendo el procesamiento de la información.
  • Zhang, L. (2024). Cognitive Resource Theory. ECPH Encyclopedia of Psychology, Springer Nature. Expone la teoría de los recursos cognitivos como modelo de asignación de atención y recursos mentales en tareas simultáneas.
  • LaBerge, D., & Samuels, S. J. (1974). Automaticity Theory of Reading. Teoría influyente que relaciona la lectura con la disponibilidad limitada de recursos cognitivos, destacando la importancia de la automatización en la decodificación.
  1. Debemos diferenciar entre las obras de Daniel Kahneman Thinking, Fast and Slow (2011) y Attention and Effort (1973), pues pertenecen a marcos teóricos distintos. ↩︎

Proyecciones matemáticas del español en Brasil

Se espera que la influencia del idioma español seguirá creciendo en Brasil. Teniendo esto en cuenta, las demandas del mercado nacional podrían fomentar la competencia, obligando a los profesionales a demostrar su nivel de preparación para satisfacer las necesidades del mercado.

Según estimaciones de años atrás del gobierno brasileño, «cerca de 30 millones de personas hablarán el español como segundo idioma en 2025» (https://www.universia.net, 2016). Creemos que este cálculo es exagerado, pero no deja de haber margen para que esta posibilidad se concrete en el futuro.

Para proyectar el crecimiento del idioma español en Brasil en los próximos 50 años, es posible emplear ciertas herramientas y fórmulas matemáticas. Estas nos facilitarán la creación de modelos relativamente fiables, a partir de los cuales podremos derivar patrones matemáticos que nos brinden una aproximación de la realidad social del país.

Proyecciones matemáticas del español en Brasil

Proponemos un modelo matemático que servirá como guía para estimar la cantidad de hablantes del idioma español en los años venideros. Tomemos (P0 = 10) como la población inicial de hablantes de español en Brasil en el año 2025, donde (r) representa la tasa o razón de crecimiento anual y (t) el tiempo en años. La fórmula para el crecimiento poblacional se puede expresar como una función exponencial de la siguiente manera:

P(t) = P0 . er.t

Si tomamos en cuenta que (P0 = 10) representa 10 millones de personas y proyectamos este número para los próximos 50 años, considerando un porcentaje de crecimiento (r) que aún está por determinarse, obtendremos el resultado siguiente:

P(50) = 10 . er.50

Para estimar (r), necesitaríamos de algunos datos históricos o proyecciones confiables sobre el crecimiento del idioma español en Brasil. Sin esos datos, no podremos calcular el valor exacto para (r). Ahora bien, asumiendo teóricamente un porcentaje de crecimiento modesto, supongamos de un 2% al año, esto proporcionaría una estimación del número de hablantes de español en Brasil para el año 2075. La fórmula quedaría de la siguiente forma:

P(50) = 10 . e0,02.50

Por ejemplo, si se aplica la fórmula exponencial aquí transcrita, partiendo de la suposición de que el número de hablantes de español en Brasil, en 2025, sea de 10 millones de personas, tendríamos el siguiente resultado: P(50) = 10 x e 0,02.50 = 27,18 millones de personas. O sea, en el año 2075, en condiciones normales, el número de personas que hablaría español en Brasil sería de 27,18 millones de personas o, aproximadamente, 27 millones de personas.

Parece una cifra exagerada, pero es solo una suposición. Es decir, cabe destacar que esto es una simplificación y que el crecimiento real podría verse afectado por numerosos factores. Esto incluye, por ejemplo, políticas educativas, migración poblacional y cambios culturales internos del país. También es importante recordar que Brasil podría experimentar efectos directos e indirectos de otros países, incluyendo a los vecinos hispanohablantes, dado que se encuentra rodeado por ellos.

Al modelar el crecimiento de la población hispanohablante en Brasil para los próximos cincuenta años, consideremos que el interés por el español se incrementó recientemente en un 40%, y que gran parte de este interés se debe a la cercanía entre el español y el portugués. Estas circunstancias se vinculan con aspectos económicos y culturales, tales como el turismo, el comercio y la educación.

Evidentemente, no estamos afirmando que esta situación sea real con este ejemplo. Es simplemente una situación hipotética que podría ser confirmada o descartada, especialmente si hay modelos matemáticos más precisos y fiables. Tampoco podemos ignorar la influencia de factores internos, principalmente políticos, que pueden disminuir o aumentar el interés de la población, como explicaremos mejor más adelante.

Otra fórmula

A continuación, presentaremos otro método para calcular el crecimiento de personas que hablarán español en Brasil, proyectado para los próximos 50 años. Suponiendo (P0) representa la población inicial de hablantes de español en Brasil, (r) es la tasa, razón o porcentaje de crecimiento anual de esa población, y (t) equivale al tiempo medido en años, entonces, la fórmula para el crecimiento poblacional de hablantes de español en Brasil puede ser expresada de la siguiente forma:

P(t) = P0 . (1 + r)t

Supongamos que el número actual de hablantes de español en Brasil es (P0) y que la tasa de crecimiento anual es del 2% (es decir, 0,02), según la tendencia actual. Por lo tanto, para un período de 50 años, la fórmula matemática se expresaría de la siguiente manera:

P(50) = P0 . (1 + 0,02)50

Por ejemplo, semejante al modelo anterior, podemos decir que, si se aplica la fórmula exponencial aquí transcrita, partiendo de la suposición de que el número de hablantes de español en Brasil, en 2025, sea de 10 millones de personas, tendríamos el siguiente resultado: P(50) = 10 . (1 + 0,02)50 = 26,92 millones de personas. O sea, en el año 2075, en condiciones normales, el número de personas que hablaría español en Brasil sería de 26,92 millones de personas o, aproximadamente, 27 millones de personas.

Esta fórmula no proporciona una proyección exacta del número de hablantes en Brasil para el año 2075, suponiendo que la tasa de crecimiento se mantenga constante. Es crucial reconocer que esto es una simplificación, como explicado antes, y que el crecimiento real podría verse influenciado por varios factores, incluyendo las políticas educativas, la migración y los cambios culturales.

Cabe aclarar que, sin un valor preciso para (P0), no es posible calcular con exactitud o aproximadamente el número de hablantes en el futuro. No obstante, esta fórmula ofrece una visión general y teórica sobre la tendencia de crecimiento del español en Brasil.

Una fórmula adicional

Vamos a desarrollar una tercera fórmula. Esta ecuación matemática nos permitirá calcular el crecimiento del idioma español en Brasil, tomando en cuenta una serie de factores concurrentes que influyen en dicho crecimiento.

Basándonos en la información disponible, algunos de los factores a considerar incluyen: las oportunidades del mercado internacional, el turismo, el intercambio cultural y la seguridad en el proceso educativo. Además, la influencia histórica de España en Brasil, la relación comercial con los países del Mercosur y la obligatoriedad de enseñar el idioma español en la red pública de educación básica en Brasil.

Podemos representar el crecimiento del idioma español (G) como una función del tiempo (t), teniendo en cuenta los factores mencionados (F), donde cada factor cuenta con un peso específico (wi). La fórmula podría expresarse de la siguiente manera:

Donde:

  • (c) representa una constante que indica el crecimiento inicial del idioma español en el país (Brasil).
  • (wi) corresponde a los pesos atribuídos a cada factor (Fi), que pueden ser determinados por análisis de los datos históricos o los estudios específicos sobre la influencia de cada factor.
  • (Fi(t)) significa las funciones que representan la evolución de cada factor a lo largo del tiempo.

Por ejemplo, si queremos evaluar la influencia del Mercosur en la expansión del idioma español, podríamos considerar un factor (F1(t) que aumenta durante los años de mayor integración comercial.

Es importante notar que esa es una representación simplificada y que el modelo real de crecimiento del idioma español en Brasil exigiría un análisis detallado de un conjunto de datos y la contribuición de especialistas en sociolingüística y educación.

Además de esto, la fórmula mencionada anteriormente no considera las posibles interacciones entre los factores, que podrían ser ajustadas por términos de complementariedad en un análisis más detallado. Por lo tanto, este tercer enfoque para el análisis del idioma en el país resulta ser mucho más complejo de analizar y requiere una serie de elementos de difícil manejo científico.

Perspectivas y realidades a considerar

El crecimiento del idioma español en Brasil puede verse afectado por varios factores que deben ser considerados (políticos, económicos, sociales, educativos y tecnológicos).

Veamos, a continuación, algunos factores que pueden interferir directa e indirectamente en el crecimiento del idioma español en Brasil:

  1. Políticas educativas y culturales: Las políticas gubernamentales y educativas pueden influir en la promoción y enseñanza del español en las escuelas y universidades. Inversiones en programas de enseñanza, recursos didácticos y capacitación de docentes pueden fomentar el aprendizaje del idioma.
  2. Migración y movilidad: La inmigración y la movilidad de personas entre países pueden afectar la cantidad de hablantes de español. Si Brasil recibe más inmigrantes de países hispanohablantes, esto podría aumentar el número de personas que hablan español.
  3. Relaciones comerciales y turismos: El comercio internacional y el turismo también desempeñan un papel importante. Si las relaciones comerciales con países de habla hispana se fortalecen, la demanda de profesionales que hablen español podría aumentar.
  4. Globalización y medios de comunicación: La globalización y la presencia de medios de comunicación en español (como películas, series, música y redes sociales) pueden influir en la percepción y el interés por aprender el idioma.
  5. Demografía y crecimiento poblacional: El crecimiento demográfico y la distribución geográfica de la población también son factores clave. Si la población crece en áreas donde el español es más relevante, esto podría impulsar su adopción.
  6. Evolución tecnológica: Las plataformas digitales y las aplicaciones de aprendizaje de idiomas pueden facilitar el acceso al español y motivar a más personas a estudiarlo.

En resumen, una combinación de factores culturales, económicos, educativos y sociales afectará el crecimiento del español en Brasil en los próximos años. Es importante considerar estos elementos para comprender mejor la evolución del idioma español en este importante país.

Referencias:

Mérito por la Foto de capa: Florencia Potter en Pexels.com

El uso de las comillas en los textos en español

Algunas veces, cuando escribimos — si realmente necesitamos reproducir directamente palabras o pensamientos ajenos—, debemos usar las comillas, y usarlas correctamente. El mal uso de las comillas puede crear conflictos y desentendimientos. Si estamos citando las palabras de otra persona o entidad, necesitamos mostrar «visualmente» para los otros que esas palabras no son nuestras. Esa es la norma. Y, si es el caso, debemos agregar las referencias de donde extraemos aquellas palabras o frases.

Ahora bien, si pretendemos llamar la atención acerca de una palabra o expresión específica del texto original, que pertenece a otro registro, a otra lengua o a otra persona, e que se desea usar con algún sentido especial y mostrar que dicha idea no es necesariamente nuestra, entonces es posible usar comillas, sean simples o duplas. Sí, es importante usar alguna herramienta visual que demuestre eso y que sirva de orientación para el lector, porque queremos llamar la atención para aquella frase o palabra que no forma parte de nuestro pensamiento. En otros casos, podemos colocar la palabra o frase en cursiva.

¿Es realmente extraño que estas «voces especiales» aparezcan en el interior de un discurso, que pretendemos transcribir literalmente? No, no es extraño, porque en la vida es usual que nos expresemos de esa forma, o sea, que citemos las palabras de otra persona. Lo difícil es representar eso en la escritura. Ahora, ¿qué sucede cuando hay que citar un fragmento que, a su vez, contiene otra cita en cuyo interior aparece alguna de estas voces peculiares? En fin, parece que estamos recitando un trabalenguas. Pero, en la comunicación hablada, eso es más común de lo que imaginamos. En esos casos, entran en juego los tres tipos de comillas del español.

Orientaciones sobre el uso de las comillas

Las siguientes recomendaciones están fundamentadas en las orientaciones de la Real Academia de la Lengua Española (RAE). A pesar de que algunos critican las reglas establecidas por la Academia de la Lengua, eso no nos autoriza a usar esta o aquella regla gramatical de la forma que mejor nos parezca personalmente, porque, al final de cuentas, podría producir resultados desastrosos sobre la obra que estamos produciendo para el público.

En español, lo recomendado por la Ortografía académica es emplear las comillas latinas y reservar los otros tipos para cuando haya que entrecomillar partes de un texto ya entrecomillado.

Esta es la práctica mayoritaria en los textos impresos de países como España o Argentina. Sin embargo, el uso de las inglesas en textos en español no es incorrecto y de hecho estas se usan desde hace tiempo en libros y revistas, y son, además, las normales cuando se escribe a mano.

Otras lenguas, como el francés y el ruso usan también las angulares, que en idiomas como el alemán, se invierten, de modo que las puntas de las comillas están hacia adentro del texto entrecomillado y no hacia afuera (» «).

En inglés, en cambio, se emplean las que tienen forma de comas dobles, que es la principal razón por la que en español las llamamos, precisamente, comillas inglesas. Las comillas latinas, en cambio, son insólitas en textos en inglés.- Fundéu RAE.

Sobre este asunto, el idioma español permite el empleo de tres clases de comillas: las angulares, también llamadas de latinas o españolas (« »), las inglesas (“ ”) y las simples (‘ ’). Cuando escribimos un texto manualmente, generalmente usamos las de tipo inglesa. Para los textos digitales, mecánicos o impresos, cuando se está haciendo una citación directa, se recomienda que se usen primero las comillas españolas (« »).

El idioma español permite el empleo de tres clases de comillas: las angulares, también llamadas de latinas o españolas (« »), las inglesas (“ ”) y las simples (‘ ’).

Imagen base: Karolina Grabowska https://www.pexels.com

En segundo lugar, vendrían las comillas inglesas (“ ”), como que formando parte de una citación de citación, es decir, una frase que está dentro de otra frase. Y, en tercer lugar, las comillas simples estarían, en ese caso, dentro de la citación secundaria, o será usada para destacar algo simple y específico dentro del texto. Esa es básicamente la regla.

Veamos los siguientes ejemplos. Imagine que estamos citando un fragmento que, a su vez, contiene otra cita:

Ejemplo 1

Como podemos ver, en este estilo de conversación, usamos las tres clases de comillas. Alguien podría simplificar más el texto y usar solo dos tipos de comillas (ver: Ejemplo 2) o, talvez, hasta un único tipo. Va a depender de la historia que se está contando, de las reglas gramaticales que se están siguiendo y de la idea que el escritor quiere transmitir. Usar los tres tipos de comillas en un mismo texto requiere de habilidad, destreza y cuidado, para no errar o exagerar su uso.

Ejemplo 2

La señora Antonia estaba preocupada con su querido gato, porque desapareció de casa. Le decía a su esposo: “El gato se escapó y se perdió por tu culpa. María me había advertido: ‘Ten cuidado con tu gato que se está alejando mucho, hacia la casa del vecino de enfrente. ¡Ese ‘Miu Miu’ está buscando problemas!’”. A lo que su esposo contestó: “No sé nada de ese gato. Lo único que sé es que María te avisó: ‘Ten cuidado con tu gato que se está alejando mucho’, ‘ten cuidado con tu Miu Miu’. La misma cosa que me acabas de decir”.

En este ejemplo, podemos notar que el uso de las comillas fue simplificado y se está usando el tipo de comillas inglesas y las simples, que son las más comunes en los textos disponibles. De hecho, consideramos que hasta la transmisión de la información queda más atractiva a la vista y hace que la lectura sea más fácil. No se pierde la idea principal y la comprensión de la interacción que existe entre los participantes del diálogo. Claro, este es un punto de vista personal. Alguien puede opinar lo contrario. Al final, la culpa es del pobre gato. Es muy seguro que salió corriendo atrás de la gata del vecino, que debe ser muy atractiva para él, ja, ja, ja (es una broma).

La verdad es que nada impide que concurran dos o más tipos de comillas en un texto. Lo importante es comenzar bien y cerrar correctamente la frase con las comillas. Con respecto a los escritores de blogs y páginas en Internet, el sistema que se emplea talvez haga ajustes automáticos para que las comillas de citación mencionadas sean del tipo latinas o españolas, aunque la persona puede pensar que está escribiendo usado las comillas inglesas.

Cuando use las comillas, sea cual sea, recuerde que estas se escriben pegadas a la primera y a la última palabra de la frase que enmarcan, y se separan por un espacio de las palabras o signos que las preceden o siguen. Si lo que sigue a las comillas de cierre es un signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos. Claro, existen otras reglas para el uso de las comillas. Sugerimos clicar y leer este artículo del Diccionario panhispánico de dudas: «Comillas» 1.

Ahora, el problema al escribir o usar las comillas angulares es que no aparecen en el teclado del computador, 2 a menos que sea un teclado preparado para tal fin. Pero no es común encontrar teclado con estos símbolos. Por tanto, si se pide de quien escribe que use las comillas angulares, las instituciones del gobierno deben comenzar a exigir que las empresas productoras de teclados o computadores entreguen un producto completo y de fácil utilización.

Hasta hoy, si usted desea escribir una frase, usted necesita teclear cuatro letras para colocar un símbolo (Alt + 174, para «; y Alta + 175, para »), lo que es absurdo, especialmente si tiene mucho texto con citaciones y otros detalles.

Referencias y Bibliografías

  1. Real Academia Española. Diccionario panhispánico de dudas. En línea. Consultado el 2 de junio de 2024.
  2. Alarcos Llorach, E. Fonología española. Madrid: Gredos, 1981.
  3. Navarro Tomás, T. Manual de pronunciación española. Madrid: CSIC, 1957.
  4. Quilis, A. Tratado de fonología y fonética española.
  5. Fernández Planas, A. M. El dominio fónico del español: estado de la cuestión. Estudios de Fonética Experimental, 1 (Número especial), 2022.
  6. Gil, J. y Llisterri, J. Fonética y fonología del español en España (1978–2003). Lingüística Española Actual, 26 (2), 5–44, 2004.
  7. Obediente, E. Veinticinco años de estudios fonéticos en Hispanoamérica. Lingüística Española Actual, 26 (2), 45–64, 2004.

Otras referencias a consultar

  1. Alarcos Llorach, E. Fonología española. Madrid: Gredos, 1981. Este libro profundiza en los aspectos fonológicos del español y es una referencia valiosa para estudiantes y lingüistas.
  2. Navarro Tomás, T. Manual de pronunciación española. Madrid: CSIC, 1957. Un recurso clásico que aborda la pronunciación y fonética del español.
  3. Quilis, A. Tratado de fonología y fonética españolas. Un análisis exhaustivo de la fonología y la fonética en español.
  4. Hidalgo Navarro, A., y Quilis Merlín, M. La voz del lenguaje: Fonética y fonología del español. Valencia: Prosopopeya, 2012. Este libro es especialmente útil para estudiantes que se inician en el estudio de la fonología y la fonética.
  5. Clegg, J. H. y Fails, W. C. Manual de fonética y fonología españolas. Routledge, 2018. Un manual moderno que cubre los aspectos fundamentales de la fonética y la fonología en español

Notas:

  1. Vea también: https://www.rae.es/search/node?keys=comillas&op.x=0&op.y=0; https://cse.google.com/cse?cx=005053095451413799011:alg8dd3pluq&q=comillas ↩︎
  2. Como las comillas angulares no figuran en el teclado como una primera opción, somos obligados a insertarlas en el texto usando una serie de combinaciones al escribir: Alt + 174 para las de abrir («) y Alt + 175 para las de cerrar (»). ↩︎

Referencias para investigación en el área de español

Un estudiante de español puede consultar la sección «Información sobre la elaboración del DLE» para obtener información sobre el proceso de elaboración del diccionario. Un investigador puede consultar la sección «Diccionario de americanismos» para obtener información sobre las palabras y expresiones que son propias de las variedades del español que se hablan en América. Y un profesional del español puede utilizar el sitio web de la ASALE para acceder a la última edición del DLE.

Sitio web oficial de la Real Academia Española (RAE):

El sitio web de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) ofrece una amplia gama de referencias sobre el Diccionario de la Lengua Española (DLE). En particular, la sección «Obras académicas» incluye información sobre las siguientes obras relacionadas con el DLE:

Diccionarios en línea:

Estos diccionarios en línea ofrecen acceso rápido y gratuito a las definiciones de palabras en español. Sin embargo, no son tan completos ni fiables como el DLE oficial de la RAE.

Este sitio web ofrece acceso gratuito a la última edición del DLE, así como a información sobre la historia del diccionario, su metodología de elaboración y sus novedades más recientes.

  • Diccionario de la lengua española: Esta obra es la publicación principal de la ASALE y es la referencia estándar para el idioma español. La 23.ª edición del DLE se publicó en 2014 y se actualiza periódicamente con nuevas palabras, acepciones y enmiendas.
  • Diccionario de americanismos: Esta obra recoge los términos y expresiones que son propios de las variedades del español que se hablan en América. La 2.ª edición del Diccionario de americanismos se publicó en 2010 y se actualiza periódicamente con nuevas entradas.
  • Diccionario panhispánico de dudas: Esta obra ofrece información sobre el uso correcto del español en todos los países hispanohablantes. La 2.ª edición del Diccionario panhispánico de dudas se publicó en 2005 y se actualiza periódicamente con nuevas entradas.

El Diccionario de la Lengua Española (DLE) es una obra de referencia fundamental para el idioma español. A continuación, se presenta una lista de referencias confiables sobre el DLE:

Además de esta información general, el sitio web de la ASALE también ofrece enlaces a recursos específicos sobre el DLE, como:

  • Noticias sobre el DLE: Esta sección incluye información sobre las novedades más recientes del diccionario, como nuevas palabras, acepciones y enmiendas.
  • Información sobre la elaboración del DLE: Esta sección ofrece información sobre el proceso de elaboración del diccionario, desde la recopilación de datos hasta la redacción de las definiciones.
  • Recursos para el uso del DLE: Esta sección incluye enlaces a herramientas y recursos que pueden ayudar a los usuarios a utilizar el diccionario de forma eficaz.

En general, el sitio web de la ASALE es una fuente valiosa de información sobre el DLE. Los recursos que ofrece son de gran utilidad para los estudiantes, los investigadores y los profesionales del español.

Sitios web de la RAE:

Estos sitios web ofrecen información adicional sobre la RAE, sus actividades y publicaciones, incluyendo noticias sobre el DLE.

La referencia https://www.asale.org/obras-academicas/diccionarios es una fuente valiosa de información sobre el Diccionario de la Lengua Española. Los recursos que ofrece son de gran utilidad para los estudiantes, los investigadores y los profesionales del español.

Libros y artículos:

  • Diccionario de la lengua española, 23.ª edición. Madrid: Real Academia Española, 2014.
  • Diccionario histórico de la lengua española. Madrid: Real Academia Española, 2019.
  • Alvar, Manuel. El español de los diccionarios. Madrid: Arco Libros, 1996.
  • Bosque, Ignacio. Diccionario esencial de la lengua española. Barcelona: Espasa Calpe, 2005.
  • Gómez Torrego, Leonardo. El Diccionario de la lengua española: historia y crítica. Madrid: Gredos, 1993.
  • Lapesa, Rafael. Historia de la lengua española. Madrid: Gredos, 1984.

Revistas académicas:

  • Boletín de la Real Academia Española. Madrid: Real Academia Española, 1914-presente.
  • Revista de Filología Española. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1914-presente.
  • Español Actual. Madrid: Asociación Española de Estudios de Lengua y Literatura, 1973-presente.

Bibliotecas y centros de investigación:

Estos centros ofrecen acceso a una amplia colección de recursos sobre la lengua española, incluido el DLE y otros diccionarios históricos y especializados.

Conferencias y eventos:

  • La RAE y otras instituciones organizan periódicamente conferencias, seminarios y talleres sobre el DLE y la lengua española. Estos eventos pueden ser una buena oportunidad para aprender más sobre el diccionario y su uso.

Redes sociales:

  • La RAE tiene presencia en las redes sociales, como Twitter y Facebook. Estas redes sociales pueden ser una buena forma de mantenerse al día con las últimas novedades del DLE y de participar en debates sobre la lengua española.

Además de las referencias mencionadas anteriormente, recomendamos consultar las fuentes bibliográficas de los libros y artículos citados. Esto permitirá encontrar información adicional sobre el DLE y sobre la lengua española en general.

La Casa de las Palabras, la Real Academia de la Lengua Española – RAE

La Real Academia Española (RAE) es una institución cultural dedicada al estudio, la defensa y la difusión del idioma español. Fue fundada en Madrid en 1713 por iniciativa de Juan Manuel Fernández Pacheco, marqués de Villena, quien reunió a un grupo de eruditos para normar y enriquecer el español. Desde su creación, la RAE se ha dedicado a elaborar el Diccionario de la lengua española, así como a establecer reglas ortográficas y gramaticales que promuevan la unidad y el buen uso del idioma en los países hispanohablantes.

La sede de la RAE se encuentra en el Palacio de la Academia, un edificio histórico ubicado en el centro de Madrid. El palacio fue construido en el siglo XVIII y es un ejemplo de la arquitectura neoclásica española.

La RAE tiene una larga tradición de investigación lingüística. Desde su fundación, la academia ha publicado el Diccionario de la lengua española, la obra más importante de referencia sobre el idioma español. La RAE también publica otras obras, como la Gramática de la lengua española, el Diccionario panhispánico de dudas y el Diccionario de americanismos.

La RAE también organiza actividades y eventos relacionados con el idioma español. La academia organiza cursos, conferencias y seminarios sobre temas lingüísticos. También participa en proyectos de difusión del idioma español, como el Programa de Lectura y Escritura.

Edificio de la Real Academia Española (RAE), un ejemplo de arquitectura neoclásica, con una fachada de ladrillo y elementos decorativos, ubicado en el centro de Madrid.
Edificio de la Real Academia de la Lengua Española (RAE)
Foto: Federico Jordá, en: https://es.wikipedia.org (Licencia CC).

El Palacio de la Academia es un edificio de tres plantas con una fachada de estilo neoclásico. La fachada está decorada con columnas, pilastras y relieves. El interior del palacio está decorado con pinturas, esculturas y otros objetos de arte.

El Edificio de la Real Academia de la Lengua Española (RAE) es un proyecto del arquitecto Miguel Aguada de la Sierra. Fue levantado entre 1891-1894. El estilo es neoclásico. Se buscó armonizar su estilo con el cercano Museo del Prado. Es un edificio elegante, construido con ladrillos y piedras calizas. La fachada está antecedida por un pórtico estilo dórico. La fotografía arriba mostrada corresponde a la parte posterior.

La RAE es una institución importante para el idioma español. La academia trabaja para proteger y promover el idioma español, y sus obras son utilizadas por millones de personas en todo el mundo.

Referencias:

Rae.es, https://www.rae.es/inicio. Accedido 8 de diciembre de 2023.

«Inicio ASALE». Asociación de Academias de la Lengua Española, https://www.asale.org/inicio-asale. Accedido 8 de diciembre de 2023.

Las candidatas de 2023 a palabra del año son…

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La Fundación del Español Urgente (FundéuRAE), promovida por la Real Academia Española y la Agencia EFE, ha seleccionado sus doce candidatas a palabra del año 2023. Aunque los temas a los que aluden son muy variados, se repiten especialmente los términos relacionados con el medioambiente, la política y la tecnología.

Cada año, la Fundación escoge doce términos en función de dos criterios fundamentales. En primer lugar, se tiene en cuenta su presencia en los medios de comunicación, así como en el debate social en el mundo hispanohablante. En segundo lugar, se valora que estas voces tengan algún interés desde el punto de vista lingüístico: una formación curiosa, un significado o una escritura que genera dudas entre los hablantes.

Las doce candidatas a palabra del año 2023 seleccionadas por la Fundación del Español Urgente (FundéuRAE), promovida por la Real Academia Española y la Agencia EFE, y que se conocerá mañana 27 de diciembre, son: amnistía, ecosilencio, euríbor, FANI, fediverso, fentanilo, guerra, humanitario, macroincendio, polarización, seísmo y ultrafalso. EFE

Este 2023, las voces que podrían hacerse con el título de palabra del año de la FundéuRAE son, ordenadas alfabéticamente: 

amnistía, ecosilencio, euríbor, FANI, fediverso, fentanilo, guerra, humanitario, macroincencio, polarización, seísmo y ultrafalso.

Las anteriores palabras del año de la Fundación fueron: 

escrache (2013), selfi (2014), refugiado (2015), populismo (2016), aporofobia (2017), microplástico (2018), los emojis (2019), confinamiento (2020), vacuna (2021) e inteligencia artificial (2022). La ganadora de este año se conocerá el próximo día 27 de diciembre.

1. Amnistía

La palabra amnistía ha estado presente este año en el debate público de varios países (Reino Unido, España…) y, consecuentemente, ha aparecido en los medios de comunicación. Según el Diccionario de la lengua española, se trata del ‘perdón de cierto tipo de delitos, que extingue la responsabilidad de sus autores’. Por su parte, en el Diccionario panhispánico del español jurídico, se define como ‘forma de ejercicio del derecho de gracia que corresponde a los poderes públicos’.

2. Ecosilencio

Formada a partir del prefijo eco-, esta palabra es una alternativa adecuada al extranjerismo greenhushing, que se ha extendido para referirse al ocultamiento de información sobre el cuidado del medioambiente. Se aplica principalmente a las empresas que, por razones diversas, evitan hacer públicas las herramientas que emplean para hacer que su actividad sea ecológica. En cuanto a su escritura, no resulta apropiado insertar un guion o un espacio entre el prefijo y la palabra silencio, por lo que la grafía recomendable es ecosilencio, todo junto.

3. Euríbor

La subida de los tipos de interés en todo el mundo para tratar de controlar la inflación ha centrado la atención de la información económica este 2023. Esto se ha traducido en un encarecimiento generalizado de las hipotecas; el repunte del euríbor (acrónimo formado a partir de euro interbank offered rate, es decir, tipo europeo de oferta interbancaria) ha sido uno de los temas de conversación más repetidos en España. Desde un punto de vista lingüístico, la Fundación ha recordado este año que esta voz se escribe con minúscula por tratarse de un acrónimo asentado como sustantivo común. Igualmente, lo apropiado es escribirla con tilde en la i como palabra llana terminada en consonante distinta de n o s.

4. FANI

Los ovnis (acrónimo de objeto volador/volante no identificado) han dado paso a los FANI (acrónimo de fenómeno anómalo no identificado). Mientras que la voz ovni se ha lexicalizado y puede escribirse enteramente en minúsculas, como un sustantivo común, es preferible escribir FANI como sigla, con mayúsculas. 

5. Fediverso

Las redes sociales son una parte esencial en el día a día de muchos hablantes y aparecen constantemente en los medios desde hace años. La palabra fediverso, que procede del inglés fediverse, es un acrónimo válido en español en el que se han combinado los términos federacióndiverso universo. Este término se refiere a redes sociales que se han federado para que el usuario pueda utilizarlas como una sola red.

6. Fentanilo

La crisis que ha desatado este fármaco en diversos países, especialmente Estados Unidos, ha multiplicado la aparición de la palabra fentanilo en las noticias. Desde un punto de vista lingüístico, lo apropiado, dado que se trata del nombre común de una sustancia y no de una marca, es escribirlo con minúscula.

7. Guerra

La palabra guerra ha sido una constante en las informaciones a lo largo de todos los meses del año. Los conflictos armados que se suceden en diversos lugares del mundo y han protagonizado las noticias en 2023 hacen que esta palabra esté entre las seleccionadas. Pero también por sus otros usos: guerra de precios, guerra ideológica, guerra de fichajes… El sustantivo guerra significa, según el diccionario académico, ‘lucha armada entre dos o más naciones o entre bandos de una misma nación’, pero también ‘lucha o combate, aunque sea en sentido moral’ y ‘pugna, oposición, rivalidad’. Dada la amplitud de sus sentidos, el uso de esta palabra ha estado muy presente en el debate social y político de una amplia variedad de temas.

8. Humanitario

Las catástrofes naturales, los conflictos bélicos o la inmigración han hecho que la voz humanitario haya adquirido especial relevancia durante 2023. Aparece en combinación con una gran variedad de términos: ayuda humanitariatregua humanitariacorredor humanitario

Tradicionalmente, el adjetivo humanitario se había empleado para referirse, entre otras cosas, a aquello que persigue aliviar los efectos de las guerras y otros escenarios graves. No obstante, en el derecho internacional y, más tarde, entre los propios hispanohablantes, se asentó su uso para calificar a las situaciones que requieren de ayuda humanitaria, y es desde 2022 uno de los sentidos que ya recoge el diccionario académico para este término. Así, también resulta adecuado combinarlo con términos como crisis o catástrofe.

9. Macroincendio

Hawái, Canadá, Grecia o la isla española de Tenerife son algunos de los lugares que han sido golpeados por las llamas este año. La voz macroincendio, formada con el prefijo macro-, que significa ‘grande’, se escribe en una sola palabra, y no es recomendable añadirle un guion o insertar un espacio.

10. Polarización

Es uno de los términos que más ha resonado a lo largo del año, en relación con diferentes cuestiones: políticas, sociales, de ideas, en el área de las redes sociales. Aunque, originalmente, el sustantivo polarización aludía a ideas complementarias, como puede ser el contraste entre ciencias y humanidades, hoy también se emplea de manera específica para referirse a situaciones en las que hay dos enfoques o bandos extremos, en ocasiones con una idea implícita de conflicto.

11. Seísmo

Los terremotos de Siria, Turquía y Marruecos, y sus graves consecuencias humanitarias, han llenado las portadas de los medios de comunicación de todo el mundo durante semanas. Para referirse a estos fenómenos, son igualmente válidas las voces sismo y seísmo, aunque no se emplean con la misma frecuencia en todos los países; mientras que sismo es la más frecuente en el ámbito hispanohablante, en España se prefiere seísmo.

12. Ultrafalso

La inteligencia artificial sigue avanzando y está muy presente en el debate y las conversaciones de los hablantes. El término ultrafalso (alternativa al extranjerismo deepfake) alude a los sistemas informáticos que, con técnicas de inteligencia artificial, crean vídeos, fotografías o audios manipulados muy realistas que pueden conseguir engañar a la audiencia. Es habitual que este sustantivo se aplique también a los propios archivos.

Tomado de: https://www.fundeu.es/recomendacion/candidatas-a-palabra-del-ano-2023-de-la-fundeurae/

Actualizaciones del Diccionario de la lengua española – DLE

Actualización 2023

La Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) emprendieron la tarea de redacción de la nueva edición de su Diccionario de la lengua española (DLE). Las características son fijadas en la planta aprobada por todas las Academias de la ASALE.

Se ha optado por publicar anualmente las actualizaciones del diccionario, sabiéndose que este es un proceso bastante lento. El objetivo es desarrollar una edición que no sufra atrasos en la inclusión de nuevas palabras, ni en las acepciones y modificaciones de las expresiones que ya fueron incorporadas y que necesiten de una enmienda conceptual.

Foto: RAE

Las actualizaciones que se han colocado a disposición del público recogen las modificaciones aprobadas por todas las Academias en 2023. También fue considerada una novedad ampliamente demandada: la inclusión de los principales sinónimos y antónimos del español. Esta actualización tendrá la consideración de versión electrónica 23.7.

Vea aquí una muestra de las novedades del DLE 23.7.

La otra historia de la Navidad

«¡Feliz Navidad!» Vea aquí una de las frases de impacto más populares y famosas del mundo, usada especialmente al final del año. La Navidad es conmemorada mundialmente por la enorme mayoría de las religiones cristianas (aunque no por todas las culturas y religiones, claro).

Los judíos, árabes y religiones orientales, en general, no celebran la Navidad, principalmente porque está relacionada con la persona de Jesucristo, en quien ellos no creen, aunque respeten. Por otro lado, nos encontramos con algunos grupos cristianos que no celebran la Navidad porque, según indican, no tiene nada a ver con Jesucristo.

Foto: La Navidad está llena de mucha historia a ser contada. (https://unsplash.com)

Lo que se sabe es que el día escogido por las iglesias cristianas occidentales es el 25 de diciembre, conforme el calendario gregoriano. Otros cristianos celebran la Navidad en el mes de enero. De acuerdo con la Enciclopedia Británica (Encyclopædia Britannica), el verdadero origen de la Navidad se relaciona con cuestiones y fenómenos históricos que van más allá del mero nacimiento del personaje que atrae esta fiesta: Jesucristo.

En la lectura de la Enciclopedia citada, nos encontramos con el hecho de que la precisión del nacimiento de Jesús, a fin de coincidir exactamente con el 25 de diciembre, es algo muy improbable, simplemente porque las pruebas arqueológicas, históricas, geográficas y documentales no permiten sustentar esta tesis. También, tratar de extraer fundamento de las Escrituras Sagradas (Evangelios), sería forzar la barra.

Detalles históricos de la Navidad

Sin adentrarnos en demasía en cuestiones históricas y técnicas, podemos subordinar nuestro entendimiento sobre la Navidad con una famosísima celebración que existía en el tiempo de los antiguos romanos. Durante muchos siglos, los romanos celebraron una festividad llamada Dies Natalis Solis Invicti, en latín (Celebración del Nacimiento del Sol Invencible).

Esta fiesta romana estaba dedicada a Mitra (de donde se deriva el mitraísmo), que era el dios romano que simbolizaba el sol y la agricultura, correspondiendo con el solsticio de invierno (hemisferio norte). En verdad, la adoración a Mitra procede de la antigüedad, de Persia, aunque algunos lo vinculan con la India.

Esta religión se caracterizaba por las prácticas de las artes mágicas y la astrología, a semejanza del zoroastrismo. De hecho, algunos argumentan que el mitraísmo es una herejía del zoroastrismo (Franz Cumont, en  “The Mysteries of Mithra. The Origins of Mithraism”. Vea también los temas: Mitraísmo y Zoroastrismo).

De esta pequeña explicación se puede extraer una conclusión previa: los paganos celebraron la Navidad (o una festividad parecida, pero que antes tenía otro nombre) mucho antes que los cristianos.

Usted se preguntará: «Pero, ¿cómo es eso que los ‘paganos’ celebraban la Navidad, si la Navidad es una fiesta cristiana?» La verdad es que muchos siglos antes de los cristianos celebrar la Navidad, como la conocemos, el paganismo, que era una religión común y corriente entre los romanos, celebraba esta fiesta, solo que se usaba otro nombre.

Debemos tener en cuenta que el Imperio Romano no era un imperio cristiano en sus orígenes. Roma terminó absorbiendo el Imperio Griego y, encima de eso, todos los países y las culturas sometidas antes y después.

Como muestra la Enciclopedia Británica, «por esas fechas había múltiples fiestas paganas, entre ellas la Saturnalia, en honor a Saturno, que era una de las más populares del Imperio romano. Sin embargo, el fin de esa celebración dedicada al dios de la agricultura y de las cosechas era el 23 de diciembre.» (Reyes Haczek, CNN Español, 2022).

Roger Beck, en la Encyclopaedia Iraniana, explica que la adoración a Mitra fue adoptada por los griegos y después por los romanos alrededor del siglo II a. C. La adoración a Mitra fue introducida en Roma alrededor del siglo I a. C., procediendo desde Pérgamo, que formaba parte del Imperio Griego.

El mitraísmo fue muy popular entre los soldados romanos e introducida en el Imperio Romano como consecuencia de las ocupaciones de otras culturas y naciones distantes.

Siglos después, cuando el cristianismo se impuso en el Imperio Romano, a fin de reemplazar esta importantísima festividad de origen pagana, o sea, las Saturnalias, las autoridades cristianas decidieron colocar en su lugar la Navidad, aun sabiendo que Jesús no había nacido en diciembre.

Explica la Enciclopedia Británica:

La fecha solo se vinculó con el nacimiento de Cristo alrededor del año 221 d.C., siendo difundida por Sextus Julius Africanus, un viajero e historiador cristiano de finales del siglo II y principios del III. Este hecho hizo que el día se volviera universalmente popular en los siglos siguientes.
Pero la relación con la fiesta pagana romana aún existía. Después de que la fecha del 25 de diciembre fuera ampliamente aceptada como la fecha del nacimiento de Jesús, los escritores cristianos de la época a menudo relacionaban el renacimiento del sol con el nacimiento del «hijo de Dios».

La obra National Geographic explica también lo siguiente:

La Navidad comenzó a celebrarse ampliamente como una liturgia cristiana específica a partir del siglo IX […], fue a principios del siglo XX cuando la celebración se convirtió también en una fiesta familiar, siendo celebrada por cristianos y no cristianos por igual y perdiendo los elementos religiosos.

Existen muchas otras explicaciones insustentables que tratan de apoyar la historia de que Jesús nació en diciembre, pero no hay nada que pruebe o corrobore esas tesis. Al contrario, ahora se levantan voces que reclaman derechos para que se reconozca a los neopaganos como los verdaderos herederos de una antigua cultura que fue cristianizada y que ahora conocemos como Navidad.

Referencias

  1. «Cuál es el origen de la Navidad según la historia». National Geographic. 23 de diciembre de 2022. https://www.nationalgeographicla.com/historia/2022/12/cual-es-el-origen-de-la-navidad-segun-la-historia.
  2. Beck, Roger. «Mitraísmo». Encyclopaedia Iranica (online ed.).
  3. Haczek, Ángela Reyes. 2022. «La verdadera historia del origen de la Navidad». CNN. 21 de diciembre de 2022. https://cnnespanol.cnn.com/2022/12/21/origen-navidad-historia-orix/.
  4. «Navidad: claves para una buena redacción». FundéuRAE | Fundación del Español Urgente. FundéuRAE. 23 de diciembre de 2021. https://www.fundeu.es/recomendacion/navidad-claves-para-una-buena-redaccion-1556/.