¿Qué aprendimos de la peste negra?

Entre el 1346 y el 1353 se produjo la mayor plaga de la historia de Europa: La peste bubónica o peste negra.

Era algo de una magnitud desconocida que solo es comparable con la terrible plaga de tiempos del emperador romano Justiniano, ocurrida entre el 541 al 543 d.C. Esa es la primera epidemia de peste bubónica de la que se tiene noticia. Llegó desde Etiopía al puerto egipcio de Pelusio y de allí a la capital, Constantinopla, propagándose por todas las rutas comerciales del Mediterráneo al resto de Europa.

La mortalidad que causó fue terrible, según Procopio. Había días que en Constantinopla se llegaron a enterrar entre 10.000 y 15.000 personas. Se calcula que la ciudad perdió el 40 por ciento de su población y Europa millones de personas más.

La peste negra o muerte negra se refiere a la pandemia de peste más devastadora en la historia de la humanidad que afectó a Eurasia en el siglo XIV y que alcanzó un punto máximo en Europa entre los años 1347 y 1351.

Es difícil conocer el número de fallecidos. Se estiman unos 25 millones de personas solo en Europa, aproximadamente 1/3 de la población. La teoría aceptada sobre el origen de la peste explica que fue un brote causado por una variante de la bacteria Yersinia pestis. Es común que la palabra «peste» se utilice como sinónimo de «muerte negra», aun cuando aquella deriva del latín «pestis», es decir, «enfermedad» o «epidemia», y no del agente patógeno.

A continuación, un vídeo preparado pela academiaplay.es/.