Mario Benedetti – La culpa es de uno

Quizá fue una hecatombe de esperanzas
Un derrumbe de algún modo previsto
Ah, pero mi tristeza solo tuvo un sentido
Todas mis intuiciones se asomaron

Para verme sufrir, y por cierto me vieron
Hasta aquí había hecho y rehecho mis trayectos contigo
Hasta aquí había apostado a inventar la verdad
Pero vos encontraste la manera, una manera

Tierna, y a la vez implacable, de desahuciar mi amor
Con un solo pronóstico lo quitaste de los suburbios de tu vida
Posible, lo envolviste en nostalgias
Lo cargaste por cuadras y cuadras, y despacito

Sin que el aire nocturno lo advirtiera
Ahí nomás lo dejaste a solas con su suerte que no es mucha
Creo que tenes razón
La culpa es de uno cuando no enamora

Y no de los pretextos, ni del tiempo
Hace mucho muchísimo que yo no me enfrentaba como
Anoche al espejo, y fue implacable como vos, mas no fue tierno
Ahora estoy solo, francamente, solo

Siempre cuesta un poquito empezar a sentirse desgraciado
Antes de regresar a mis lóbregos cuarteles de
Invierno, con los ojos bien secos, por si acaso
Miro como te vas adentrando en la niebla, y empiezo a recordarte

Rostros de vos - Mario Benedetti

Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.

Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.

Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.

Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.

Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.

Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.

Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.

Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada.