El idioma español y sus dialectos

El español es una lengua rica y diversificada, con varios dialectos que reflejan las diferentes regiones donde se habla. Recordemos que cuando se emplea el término “dialecto” no estamos diciendo que la gente de esta o aquella región no está hablando correctamente el idioma. Al contrario, son cambios fonéticos y hasta gramaticales que sufre una lengua en una región comparada con otra. Veamos algunos de estos casos.


Dialectos del español en España

  1. Castellano: También conocido como español estándar, se habla en la mayor parte de España, especialmente en la región central. Se caracteriza por el uso del sonido “th” para las letras “c” (antes de “e” e “i”) y “z” (ceceo).
  2. Andaluz: Hablado en la región de Andalucía, en el sur de España. Es conocido por su ritmo rápido y la elisión de ciertas consonantes, como la “s” final de las sílabas.
  3. Catalán: Aunque se considera una lengua separada, el catalán influye en el español hablado en la región de Cataluña. Tiene un vocabulario y una pronunciación distintos.
  4. Gallego: Otra lengua cooficial en España, hablada en Galicia. El gallego tiene una relación cercana con el portugués e influye en el español hablado en la región.

Dialectos del español en América Latina

  1. Español mexicano: Se caracteriza por un vocabulario único e influencias indígenas. Es el dialecto más hablado en el mundo debido a la población de México.
  2. Español rioplatense: Hablado en Argentina y Uruguay, es conocido por el uso del “vos” en lugar del “tú” y por la pronunciación de las letras “ll” e “y” como “sh” o “zh”.
  3. Español caribeño: Hablado en países como Cuba, República Dominicana y Puerto Rico. Es uno de los dialectos más rápidos y tiene grandes similitudes con el andaluz.
  4. Español colombiano: Conocido por su claridad y neutralidad, es frecuentemente considerado uno de los dialectos más fáciles de entender para los estudiantes de español.

Cada dialecto tiene sus propias características únicas, influenciadas por la historia, cultura y geografía de la región donde se habla. El español es un idioma con una gran diversidad lingüística. Se habla en más de 20 países y en cada uno de ellos existen variaciones fonéticas, léxicas y gramaticales que reflejan la identidad cultural y regional.

En lingüística, un dialecto no es una forma “incorrecta” de hablar un idioma, sino una variante del mismo. No implica que sea inferior ni que no tenga reglas propias. Los dialectos del español presentan diferencias en pronunciación (como el seseo y ceceo en España y América), vocabulario (como “ordenador” en España y “computadora” en América) y gramática (como el uso de “vos” en Argentina y Uruguay).

Aprender sobre estos dialectos puede enriquecer aún más tu conocimiento del idioma español.

Proyecciones matemáticas del español en Brasil

Se espera que la influencia del idioma español seguirá creciendo en Brasil. Teniendo esto en cuenta, las demandas del mercado nacional podrían fomentar la competencia, obligando a los profesionales a demostrar su nivel de preparación para satisfacer las necesidades del mercado.

Según estimaciones de años atrás del gobierno brasileño, «cerca de 30 millones de personas hablarán el español como segundo idioma en 2025» (https://www.universia.net, 2016). Creemos que este cálculo es exagerado, pero no deja de haber margen para que esta posibilidad se concrete en el futuro.

Para proyectar el crecimiento del idioma español en Brasil en los próximos 50 años, es posible emplear ciertas herramientas y fórmulas matemáticas. Estas nos facilitarán la creación de modelos relativamente fiables, a partir de los cuales podremos derivar patrones matemáticos que nos brinden una aproximación de la realidad social del país.

Proyecciones matemáticas del español en Brasil

Proponemos un modelo matemático que servirá como guía para estimar la cantidad de hablantes del idioma español en los años venideros. Tomemos (P0 = 10) como la población inicial de hablantes de español en Brasil en el año 2025, donde (r) representa la tasa o razón de crecimiento anual y (t) el tiempo en años. La fórmula para el crecimiento poblacional se puede expresar como una función exponencial de la siguiente manera:

P(t) = P0 . er.t

Si tomamos en cuenta que (P0 = 10) representa 10 millones de personas y proyectamos este número para los próximos 50 años, considerando un porcentaje de crecimiento (r) que aún está por determinarse, obtendremos el resultado siguiente:

P(50) = 10 . er.50

Para estimar (r), necesitaríamos de algunos datos históricos o proyecciones confiables sobre el crecimiento del idioma español en Brasil. Sin esos datos, no podremos calcular el valor exacto para (r). Ahora bien, asumiendo teóricamente un porcentaje de crecimiento modesto, supongamos de un 2% al año, esto proporcionaría una estimación del número de hablantes de español en Brasil para el año 2075. La fórmula quedaría de la siguiente forma:

P(50) = 10 . e0,02.50

Por ejemplo, si se aplica la fórmula exponencial aquí transcrita, partiendo de la suposición de que el número de hablantes de español en Brasil, en 2025, sea de 10 millones de personas, tendríamos el siguiente resultado: P(50) = 10 x e 0,02.50 = 27,18 millones de personas. O sea, en el año 2075, en condiciones normales, el número de personas que hablaría español en Brasil sería de 27,18 millones de personas o, aproximadamente, 27 millones de personas.

Parece una cifra exagerada, pero es solo una suposición. Es decir, cabe destacar que esto es una simplificación y que el crecimiento real podría verse afectado por numerosos factores. Esto incluye, por ejemplo, políticas educativas, migración poblacional y cambios culturales internos del país. También es importante recordar que Brasil podría experimentar efectos directos e indirectos de otros países, incluyendo a los vecinos hispanohablantes, dado que se encuentra rodeado por ellos.

Al modelar el crecimiento de la población hispanohablante en Brasil para los próximos cincuenta años, consideremos que el interés por el español se incrementó recientemente en un 40%, y que gran parte de este interés se debe a la cercanía entre el español y el portugués. Estas circunstancias se vinculan con aspectos económicos y culturales, tales como el turismo, el comercio y la educación.

Evidentemente, no estamos afirmando que esta situación sea real con este ejemplo. Es simplemente una situación hipotética que podría ser confirmada o descartada, especialmente si hay modelos matemáticos más precisos y fiables. Tampoco podemos ignorar la influencia de factores internos, principalmente políticos, que pueden disminuir o aumentar el interés de la población, como explicaremos mejor más adelante.

Otra fórmula

A continuación, presentaremos otro método para calcular el crecimiento de personas que hablarán español en Brasil, proyectado para los próximos 50 años. Suponiendo (P0) representa la población inicial de hablantes de español en Brasil, (r) es la tasa, razón o porcentaje de crecimiento anual de esa población, y (t) equivale al tiempo medido en años, entonces, la fórmula para el crecimiento poblacional de hablantes de español en Brasil puede ser expresada de la siguiente forma:

P(t) = P0 . (1 + r)t

Supongamos que el número actual de hablantes de español en Brasil es (P0) y que la tasa de crecimiento anual es del 2% (es decir, 0,02), según la tendencia actual. Por lo tanto, para un período de 50 años, la fórmula matemática se expresaría de la siguiente manera:

P(50) = P0 . (1 + 0,02)50

Por ejemplo, semejante al modelo anterior, podemos decir que, si se aplica la fórmula exponencial aquí transcrita, partiendo de la suposición de que el número de hablantes de español en Brasil, en 2025, sea de 10 millones de personas, tendríamos el siguiente resultado: P(50) = 10 . (1 + 0,02)50 = 26,92 millones de personas. O sea, en el año 2075, en condiciones normales, el número de personas que hablaría español en Brasil sería de 26,92 millones de personas o, aproximadamente, 27 millones de personas.

Esta fórmula no proporciona una proyección exacta del número de hablantes en Brasil para el año 2075, suponiendo que la tasa de crecimiento se mantenga constante. Es crucial reconocer que esto es una simplificación, como explicado antes, y que el crecimiento real podría verse influenciado por varios factores, incluyendo las políticas educativas, la migración y los cambios culturales.

Cabe aclarar que, sin un valor preciso para (P0), no es posible calcular con exactitud o aproximadamente el número de hablantes en el futuro. No obstante, esta fórmula ofrece una visión general y teórica sobre la tendencia de crecimiento del español en Brasil.

Una fórmula adicional

Vamos a desarrollar una tercera fórmula. Esta ecuación matemática nos permitirá calcular el crecimiento del idioma español en Brasil, tomando en cuenta una serie de factores concurrentes que influyen en dicho crecimiento.

Basándonos en la información disponible, algunos de los factores a considerar incluyen: las oportunidades del mercado internacional, el turismo, el intercambio cultural y la seguridad en el proceso educativo. Además, la influencia histórica de España en Brasil, la relación comercial con los países del Mercosur y la obligatoriedad de enseñar el idioma español en la red pública de educación básica en Brasil.

Podemos representar el crecimiento del idioma español (G) como una función del tiempo (t), teniendo en cuenta los factores mencionados (F), donde cada factor cuenta con un peso específico (wi). La fórmula podría expresarse de la siguiente manera:

Donde:

  • (c) representa una constante que indica el crecimiento inicial del idioma español en el país (Brasil).
  • (wi) corresponde a los pesos atribuídos a cada factor (Fi), que pueden ser determinados por análisis de los datos históricos o los estudios específicos sobre la influencia de cada factor.
  • (Fi(t)) significa las funciones que representan la evolución de cada factor a lo largo del tiempo.

Por ejemplo, si queremos evaluar la influencia del Mercosur en la expansión del idioma español, podríamos considerar un factor (F1(t) que aumenta durante los años de mayor integración comercial.

Es importante notar que esa es una representación simplificada y que el modelo real de crecimiento del idioma español en Brasil exigiría un análisis detallado de un conjunto de datos y la contribuición de especialistas en sociolingüística y educación.

Además de esto, la fórmula mencionada anteriormente no considera las posibles interacciones entre los factores, que podrían ser ajustadas por términos de complementariedad en un análisis más detallado. Por lo tanto, este tercer enfoque para el análisis del idioma en el país resulta ser mucho más complejo de analizar y requiere una serie de elementos de difícil manejo científico.

Perspectivas y realidades a considerar

El crecimiento del idioma español en Brasil puede verse afectado por varios factores que deben ser considerados (políticos, económicos, sociales, educativos y tecnológicos).

Veamos, a continuación, algunos factores que pueden interferir directa e indirectamente en el crecimiento del idioma español en Brasil:

  1. Políticas educativas y culturales: Las políticas gubernamentales y educativas pueden influir en la promoción y enseñanza del español en las escuelas y universidades. Inversiones en programas de enseñanza, recursos didácticos y capacitación de docentes pueden fomentar el aprendizaje del idioma.
  2. Migración y movilidad: La inmigración y la movilidad de personas entre países pueden afectar la cantidad de hablantes de español. Si Brasil recibe más inmigrantes de países hispanohablantes, esto podría aumentar el número de personas que hablan español.
  3. Relaciones comerciales y turismos: El comercio internacional y el turismo también desempeñan un papel importante. Si las relaciones comerciales con países de habla hispana se fortalecen, la demanda de profesionales que hablen español podría aumentar.
  4. Globalización y medios de comunicación: La globalización y la presencia de medios de comunicación en español (como películas, series, música y redes sociales) pueden influir en la percepción y el interés por aprender el idioma.
  5. Demografía y crecimiento poblacional: El crecimiento demográfico y la distribución geográfica de la población también son factores clave. Si la población crece en áreas donde el español es más relevante, esto podría impulsar su adopción.
  6. Evolución tecnológica: Las plataformas digitales y las aplicaciones de aprendizaje de idiomas pueden facilitar el acceso al español y motivar a más personas a estudiarlo.

En resumen, una combinación de factores culturales, económicos, educativos y sociales afectará el crecimiento del español en Brasil en los próximos años. Es importante considerar estos elementos para comprender mejor la evolución del idioma español en este importante país.

Referencias:

Mérito por la Foto de capa: Florencia Potter en Pexels.com

Grafemas y fonemas – intereses y conflictos

Fonemas y grafemas son conceptos fundamentales de la ortografía y la lingüística. El lenguaje es una herramienta fascinante que nos permite comunicarnos de manera efectiva, transmitiendo pensamientos, sentimientos, conocimientos e información. La complejidad del lenguaje humano se manifiesta en la manera en que los sonidos se combinan para formar palabras y enunciados con significado.

Los fonemas y los grafemas son unidades sonoras y unidades gráficas, respectivamente, que no deben ser confundidos, a pesar de su proximidad estrutural (con sufijo -emas). Foto: Pássaros pretos e brancos voando (De: Michael Dolejš, @michaeldolejs) – Unsplash.

Cada idioma tiene su sistema fonológico único, que consiste en un conjunto limitado de sonidos distintivos, conocidos como fonemas, que son la base para diferenciar una palabra de otra.

  1. Grafemas:
    • Un grafema es constituido por cada letra individual. Es el signo gráfico simple que forma parte del sistema ortográfico de la lengua. Por ejemplo, en el caso de la palabra “casa”, cada letra (“c”, “a”, “s”, “a”) representa un grafema. En este caso, la letra “c” puede representar el fonema /k/ en palabras como “casa” o el fonema /θ/ en palabras como “cielo”.
    • Es importante entender que los grafemas pueden corresponder a letras particulares, pero también puede referirse a un grupo de letras que representan un sonido particular. Por ejemplo, en el caso de la palabra “chá”, encontramos que las letras “ch” representa un único sonido, mientras que la “á” (a acentuada), representa otro sonido, también único.
    • Los grafemas son unidades gráficas que componen la secuencia escrita en un idioma. En español, los grafemas coinciden con lo que comúnmente llamamos letras.
    • Cada grafema representa un fonema o conjunto de fonemas.
    • La ortografía se encarga de establecer las correspondencias entre fonemas y grafemas en la escritura.
  2. Fonemas:
    • La palabra fonema deriva del idioma griego antiguo, φώνημα fónēma, o sea, “voz humana, sonido de la voz”. Representa una unidad sonora que puede diferenciar una palabra de otra en un determinado idioma. Significa que existe una articulación, por lo menos mínima, de un sonido vocálico o consonántico.
    • En español, tenemos los fonemas /p/, /t/, /k/, /b/, /d/, /g/, etc.
    • Los alófonos son variantes de un fonema que aparecen en diferentes contextos, como en el caso del fonema /b/ en la palabra “bueno” y la /b/ en “abajo”.
    • Cada idioma tiene su propio conjunto de reglas que se usan para combinar fonemas y crear palabras. Las reglas permiten determinar la pronunciación de las palabras y la diferencia que debe existir entre sí.
    • También se dice que los fonemas son unidades teóricas básicas formuladas para estudiar el nivel fónico y fonológico de la lengua humana.
    • Los fonemas son unidades sonoras utilizadas para formar y distinguir palabras en un idioma. Cada lengua tiene un conjunto limitado de fonemas que permiten diferenciar significados. Por eso, cada idioma tiene sus características particulares y únicas, algunas de las cuales son de difícil traducción o comprensión por otras culturas e idiomas.
    • Por ejemplo, en español, el fonema representado por la letra “p” distingue palabras como “pasa”, “basa”, “casa”, “gasa”, “masa” y “tasa”.
    • Según explica la Academia de la Lengua – RAE, los fonemas pueden clasificarse según su punto de articulación, como alveolares, coronales, dentales, faríngeos, glotales, interdentales y labiales. (Vea RAE)

La Academia de la Lengua explica que:

Así pues, el fonema es la unidad mínima distintiva en el plano fónico, y el grafema, la unidad mínima distintiva en el plano gráfico. En ambos casos se trata de unidades segmentales, esto es, de unidades aislables que se manifiestan de forma lineal o sucesiva en la cadena hablada, en el caso de los fonemas, y en la cadena escrita, en el caso de los grafemas. La ortografía se encarga de determinar, en cada lengua, cuál es la correspondencia que debe establecerse en la escritura entre las unidades de uno y otro tipo, es decir, con qué grafema o conjunto de grafemas se representa cada uno de los fonemas, y qué fonema o fonemas representa cada grafema o conjunto de grafemas. [Destaque nuestro].

Esta diversidad de sonidos y su organización en cada lengua es un fenómeno de estudio apasionante en el ámbito de la lingüística, que nos permite comprender la belleza y la complejidad de la comunicación verbal.

En resumen, los fonemas son las unidades mínimas distintivas en el plano fónico, mientras que los grafemas son las unidades mínimas distintivas en el plano gráfico. Ambos son esenciales para comprender cómo se representa el lenguaje en la escritura.

Referencias

  1. Navarro Tomás, Tomás. Manual de Pronunciación Española. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1974.
  2. Quilis, Antonio. Tratado de Fonología y Fonética Españolas. Madrid: Gredos, 1993.
  3. Martínez Celdrán, Eugenio. Fonología Moderna del Español. Madrid: Gredos, 2004.
  4. Fernández Planas, Ana María. Fonética y Fonología del Español. Madrid: Síntesis, 2009.
  5. Hualde, José Ignacio. Introducción a la Lingüística Hispánica. Cambridge: Cambridge University Press, 2005.
  6. Real Academia Española (RAE). (s.d.). Fonemas y grafemas. Visto el 04 de abril de 2024. Disponible en https://www.rae.es/ortografia/fonemas-y-grafemas.

Foto de destaque: Jopwell, en Pexels.com <a href=»https://www.pexels.com/es-es/foto/foto-de-dos-mujeres-sentadas-2422292/» rel=»nofollow»>Pexels.com</a>

Referencias para investigación en el área de español

Un estudiante de español puede consultar la sección «Información sobre la elaboración del DLE» para obtener información sobre el proceso de elaboración del diccionario. Un investigador puede consultar la sección «Diccionario de americanismos» para obtener información sobre las palabras y expresiones que son propias de las variedades del español que se hablan en América. Y un profesional del español puede utilizar el sitio web de la ASALE para acceder a la última edición del DLE.

Sitio web oficial de la Real Academia Española (RAE):

El sitio web de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) ofrece una amplia gama de referencias sobre el Diccionario de la Lengua Española (DLE). En particular, la sección «Obras académicas» incluye información sobre las siguientes obras relacionadas con el DLE:

Diccionarios en línea:

Estos diccionarios en línea ofrecen acceso rápido y gratuito a las definiciones de palabras en español. Sin embargo, no son tan completos ni fiables como el DLE oficial de la RAE.

Este sitio web ofrece acceso gratuito a la última edición del DLE, así como a información sobre la historia del diccionario, su metodología de elaboración y sus novedades más recientes.

  • Diccionario de la lengua española: Esta obra es la publicación principal de la ASALE y es la referencia estándar para el idioma español. La 23.ª edición del DLE se publicó en 2014 y se actualiza periódicamente con nuevas palabras, acepciones y enmiendas.
  • Diccionario de americanismos: Esta obra recoge los términos y expresiones que son propios de las variedades del español que se hablan en América. La 2.ª edición del Diccionario de americanismos se publicó en 2010 y se actualiza periódicamente con nuevas entradas.
  • Diccionario panhispánico de dudas: Esta obra ofrece información sobre el uso correcto del español en todos los países hispanohablantes. La 2.ª edición del Diccionario panhispánico de dudas se publicó en 2005 y se actualiza periódicamente con nuevas entradas.

El Diccionario de la Lengua Española (DLE) es una obra de referencia fundamental para el idioma español. A continuación, se presenta una lista de referencias confiables sobre el DLE:

Además de esta información general, el sitio web de la ASALE también ofrece enlaces a recursos específicos sobre el DLE, como:

  • Noticias sobre el DLE: Esta sección incluye información sobre las novedades más recientes del diccionario, como nuevas palabras, acepciones y enmiendas.
  • Información sobre la elaboración del DLE: Esta sección ofrece información sobre el proceso de elaboración del diccionario, desde la recopilación de datos hasta la redacción de las definiciones.
  • Recursos para el uso del DLE: Esta sección incluye enlaces a herramientas y recursos que pueden ayudar a los usuarios a utilizar el diccionario de forma eficaz.

En general, el sitio web de la ASALE es una fuente valiosa de información sobre el DLE. Los recursos que ofrece son de gran utilidad para los estudiantes, los investigadores y los profesionales del español.

Sitios web de la RAE:

Estos sitios web ofrecen información adicional sobre la RAE, sus actividades y publicaciones, incluyendo noticias sobre el DLE.

La referencia https://www.asale.org/obras-academicas/diccionarios es una fuente valiosa de información sobre el Diccionario de la Lengua Española. Los recursos que ofrece son de gran utilidad para los estudiantes, los investigadores y los profesionales del español.

Libros y artículos:

  • Diccionario de la lengua española, 23.ª edición. Madrid: Real Academia Española, 2014.
  • Diccionario histórico de la lengua española. Madrid: Real Academia Española, 2019.
  • Alvar, Manuel. El español de los diccionarios. Madrid: Arco Libros, 1996.
  • Bosque, Ignacio. Diccionario esencial de la lengua española. Barcelona: Espasa Calpe, 2005.
  • Gómez Torrego, Leonardo. El Diccionario de la lengua española: historia y crítica. Madrid: Gredos, 1993.
  • Lapesa, Rafael. Historia de la lengua española. Madrid: Gredos, 1984.

Revistas académicas:

  • Boletín de la Real Academia Española. Madrid: Real Academia Española, 1914-presente.
  • Revista de Filología Española. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1914-presente.
  • Español Actual. Madrid: Asociación Española de Estudios de Lengua y Literatura, 1973-presente.

Bibliotecas y centros de investigación:

Estos centros ofrecen acceso a una amplia colección de recursos sobre la lengua española, incluido el DLE y otros diccionarios históricos y especializados.

Conferencias y eventos:

  • La RAE y otras instituciones organizan periódicamente conferencias, seminarios y talleres sobre el DLE y la lengua española. Estos eventos pueden ser una buena oportunidad para aprender más sobre el diccionario y su uso.

Redes sociales:

  • La RAE tiene presencia en las redes sociales, como Twitter y Facebook. Estas redes sociales pueden ser una buena forma de mantenerse al día con las últimas novedades del DLE y de participar en debates sobre la lengua española.

Además de las referencias mencionadas anteriormente, recomendamos consultar las fuentes bibliográficas de los libros y artículos citados. Esto permitirá encontrar información adicional sobre el DLE y sobre la lengua española en general.

La Casa de las Palabras, la Real Academia de la Lengua Española – RAE

La Real Academia Española (RAE) es una institución cultural dedicada al estudio, la defensa y la difusión del idioma español. Fue fundada en Madrid en 1713 por iniciativa de Juan Manuel Fernández Pacheco, marqués de Villena, quien reunió a un grupo de eruditos para normar y enriquecer el español. Desde su creación, la RAE se ha dedicado a elaborar el Diccionario de la lengua española, así como a establecer reglas ortográficas y gramaticales que promuevan la unidad y el buen uso del idioma en los países hispanohablantes.

La sede de la RAE se encuentra en el Palacio de la Academia, un edificio histórico ubicado en el centro de Madrid. El palacio fue construido en el siglo XVIII y es un ejemplo de la arquitectura neoclásica española.

La RAE tiene una larga tradición de investigación lingüística. Desde su fundación, la academia ha publicado el Diccionario de la lengua española, la obra más importante de referencia sobre el idioma español. La RAE también publica otras obras, como la Gramática de la lengua española, el Diccionario panhispánico de dudas y el Diccionario de americanismos.

La RAE también organiza actividades y eventos relacionados con el idioma español. La academia organiza cursos, conferencias y seminarios sobre temas lingüísticos. También participa en proyectos de difusión del idioma español, como el Programa de Lectura y Escritura.

Edificio de la Real Academia Española (RAE), un ejemplo de arquitectura neoclásica, con una fachada de ladrillo y elementos decorativos, ubicado en el centro de Madrid.
Edificio de la Real Academia de la Lengua Española (RAE)
Foto: Federico Jordá, en: https://es.wikipedia.org (Licencia CC).

El Palacio de la Academia es un edificio de tres plantas con una fachada de estilo neoclásico. La fachada está decorada con columnas, pilastras y relieves. El interior del palacio está decorado con pinturas, esculturas y otros objetos de arte.

El Edificio de la Real Academia de la Lengua Española (RAE) es un proyecto del arquitecto Miguel Aguada de la Sierra. Fue levantado entre 1891-1894. El estilo es neoclásico. Se buscó armonizar su estilo con el cercano Museo del Prado. Es un edificio elegante, construido con ladrillos y piedras calizas. La fachada está antecedida por un pórtico estilo dórico. La fotografía arriba mostrada corresponde a la parte posterior.

La RAE es una institución importante para el idioma español. La academia trabaja para proteger y promover el idioma español, y sus obras son utilizadas por millones de personas en todo el mundo.

Referencias:

Rae.es, https://www.rae.es/inicio. Accedido 8 de diciembre de 2023.

«Inicio ASALE». Asociación de Academias de la Lengua Española, https://www.asale.org/inicio-asale. Accedido 8 de diciembre de 2023.

Diferencias fonéticas entre el español y el portugués brasileño

El español y el portugués brasileño, aunque ambos son idiomas latinos, presentan notables diferencias fonéticas que pueden representar un desafío para los hablantes no nativos. Aquí se presentan algunas de las diferencias más destacadas.

1. Número de fonemas vocálicos

El español tiene cinco fonemas vocálicos: /a/, /e/, /i/, /o/, /u/. Cada uno de estos fonemas corresponde a una sola letra del alfabeto. En contraste, el portugués brasileño tiene un sistema vocálico mucho más complejo, con aproximadamente 12 fonemas vocálicos, que incluyen vocales nasales y una variedad de sonidos vocálicos que no existen en español.

2. Pronunciación de las vocales

En español, las vocales siempre se pronuncian con el mismo sonido, independientemente de su posición en la palabra. Sin embargo, en portugués brasileño, el sonido de una vocal puede cambiar dependiendo de su posición en la palabra y del contexto fonético. Por ejemplo, la vocal “o” en la palabra portuguesa “avô” (abuelo) tiene un sonido diferente al de la misma vocal en la palabra “avó” (abuela).

3. Vocales seguidas de “n”

En español, cuando una vocal es seguida por una “n”, la vocal se nasaliza. Por ejemplo, en la palabra “pan”, la “a” se pronuncia con una nasalización. En portugués brasileño, sin embargo, las vocales seguidas de “n” no se nasalizan. Por lo tanto, la “a” en la palabra portuguesa equivalente “pão” se pronuncia sin nasalización.

4. Pronunciación de las consonantes

También hay diferencias en la pronunciación de las consonantes entre el español y el portugués brasileño. Por ejemplo, la “j” en español se pronuncia como una fricativa velar sorda (como la “j” en “jamón” [xamˈon]), mientras que en portugués brasileño se pronuncia como una fricativa palatal sonora (como la “j” en “janela” [ʒɐnˈɛlɐ] ). La pronunciación de esta palabra “janela” no es como se visualiza en español. Para facilitar para el público en general, la pronunciación sería algo así como /ianela/, /yanela/.

Estas son solo algunas de las diferencias fonéticas entre el español y el portugués brasileño. Aunque estas diferencias pueden parecer desalentadoras para los nuevos aprendices, con práctica y paciencia, es posible dominar la pronunciación de ambos idiomas.

Las candidatas de 2023 a palabra del año son…

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La Fundación del Español Urgente (FundéuRAE), promovida por la Real Academia Española y la Agencia EFE, ha seleccionado sus doce candidatas a palabra del año 2023. Aunque los temas a los que aluden son muy variados, se repiten especialmente los términos relacionados con el medioambiente, la política y la tecnología.

Cada año, la Fundación escoge doce términos en función de dos criterios fundamentales. En primer lugar, se tiene en cuenta su presencia en los medios de comunicación, así como en el debate social en el mundo hispanohablante. En segundo lugar, se valora que estas voces tengan algún interés desde el punto de vista lingüístico: una formación curiosa, un significado o una escritura que genera dudas entre los hablantes.

Las doce candidatas a palabra del año 2023 seleccionadas por la Fundación del Español Urgente (FundéuRAE), promovida por la Real Academia Española y la Agencia EFE, y que se conocerá mañana 27 de diciembre, son: amnistía, ecosilencio, euríbor, FANI, fediverso, fentanilo, guerra, humanitario, macroincendio, polarización, seísmo y ultrafalso. EFE

Este 2023, las voces que podrían hacerse con el título de palabra del año de la FundéuRAE son, ordenadas alfabéticamente: 

amnistía, ecosilencio, euríbor, FANI, fediverso, fentanilo, guerra, humanitario, macroincencio, polarización, seísmo y ultrafalso.

Las anteriores palabras del año de la Fundación fueron: 

escrache (2013), selfi (2014), refugiado (2015), populismo (2016), aporofobia (2017), microplástico (2018), los emojis (2019), confinamiento (2020), vacuna (2021) e inteligencia artificial (2022). La ganadora de este año se conocerá el próximo día 27 de diciembre.

1. Amnistía

La palabra amnistía ha estado presente este año en el debate público de varios países (Reino Unido, España…) y, consecuentemente, ha aparecido en los medios de comunicación. Según el Diccionario de la lengua española, se trata del ‘perdón de cierto tipo de delitos, que extingue la responsabilidad de sus autores’. Por su parte, en el Diccionario panhispánico del español jurídico, se define como ‘forma de ejercicio del derecho de gracia que corresponde a los poderes públicos’.

2. Ecosilencio

Formada a partir del prefijo eco-, esta palabra es una alternativa adecuada al extranjerismo greenhushing, que se ha extendido para referirse al ocultamiento de información sobre el cuidado del medioambiente. Se aplica principalmente a las empresas que, por razones diversas, evitan hacer públicas las herramientas que emplean para hacer que su actividad sea ecológica. En cuanto a su escritura, no resulta apropiado insertar un guion o un espacio entre el prefijo y la palabra silencio, por lo que la grafía recomendable es ecosilencio, todo junto.

3. Euríbor

La subida de los tipos de interés en todo el mundo para tratar de controlar la inflación ha centrado la atención de la información económica este 2023. Esto se ha traducido en un encarecimiento generalizado de las hipotecas; el repunte del euríbor (acrónimo formado a partir de euro interbank offered rate, es decir, tipo europeo de oferta interbancaria) ha sido uno de los temas de conversación más repetidos en España. Desde un punto de vista lingüístico, la Fundación ha recordado este año que esta voz se escribe con minúscula por tratarse de un acrónimo asentado como sustantivo común. Igualmente, lo apropiado es escribirla con tilde en la i como palabra llana terminada en consonante distinta de n o s.

4. FANI

Los ovnis (acrónimo de objeto volador/volante no identificado) han dado paso a los FANI (acrónimo de fenómeno anómalo no identificado). Mientras que la voz ovni se ha lexicalizado y puede escribirse enteramente en minúsculas, como un sustantivo común, es preferible escribir FANI como sigla, con mayúsculas. 

5. Fediverso

Las redes sociales son una parte esencial en el día a día de muchos hablantes y aparecen constantemente en los medios desde hace años. La palabra fediverso, que procede del inglés fediverse, es un acrónimo válido en español en el que se han combinado los términos federacióndiverso universo. Este término se refiere a redes sociales que se han federado para que el usuario pueda utilizarlas como una sola red.

6. Fentanilo

La crisis que ha desatado este fármaco en diversos países, especialmente Estados Unidos, ha multiplicado la aparición de la palabra fentanilo en las noticias. Desde un punto de vista lingüístico, lo apropiado, dado que se trata del nombre común de una sustancia y no de una marca, es escribirlo con minúscula.

7. Guerra

La palabra guerra ha sido una constante en las informaciones a lo largo de todos los meses del año. Los conflictos armados que se suceden en diversos lugares del mundo y han protagonizado las noticias en 2023 hacen que esta palabra esté entre las seleccionadas. Pero también por sus otros usos: guerra de precios, guerra ideológica, guerra de fichajes… El sustantivo guerra significa, según el diccionario académico, ‘lucha armada entre dos o más naciones o entre bandos de una misma nación’, pero también ‘lucha o combate, aunque sea en sentido moral’ y ‘pugna, oposición, rivalidad’. Dada la amplitud de sus sentidos, el uso de esta palabra ha estado muy presente en el debate social y político de una amplia variedad de temas.

8. Humanitario

Las catástrofes naturales, los conflictos bélicos o la inmigración han hecho que la voz humanitario haya adquirido especial relevancia durante 2023. Aparece en combinación con una gran variedad de términos: ayuda humanitariatregua humanitariacorredor humanitario

Tradicionalmente, el adjetivo humanitario se había empleado para referirse, entre otras cosas, a aquello que persigue aliviar los efectos de las guerras y otros escenarios graves. No obstante, en el derecho internacional y, más tarde, entre los propios hispanohablantes, se asentó su uso para calificar a las situaciones que requieren de ayuda humanitaria, y es desde 2022 uno de los sentidos que ya recoge el diccionario académico para este término. Así, también resulta adecuado combinarlo con términos como crisis o catástrofe.

9. Macroincendio

Hawái, Canadá, Grecia o la isla española de Tenerife son algunos de los lugares que han sido golpeados por las llamas este año. La voz macroincendio, formada con el prefijo macro-, que significa ‘grande’, se escribe en una sola palabra, y no es recomendable añadirle un guion o insertar un espacio.

10. Polarización

Es uno de los términos que más ha resonado a lo largo del año, en relación con diferentes cuestiones: políticas, sociales, de ideas, en el área de las redes sociales. Aunque, originalmente, el sustantivo polarización aludía a ideas complementarias, como puede ser el contraste entre ciencias y humanidades, hoy también se emplea de manera específica para referirse a situaciones en las que hay dos enfoques o bandos extremos, en ocasiones con una idea implícita de conflicto.

11. Seísmo

Los terremotos de Siria, Turquía y Marruecos, y sus graves consecuencias humanitarias, han llenado las portadas de los medios de comunicación de todo el mundo durante semanas. Para referirse a estos fenómenos, son igualmente válidas las voces sismo y seísmo, aunque no se emplean con la misma frecuencia en todos los países; mientras que sismo es la más frecuente en el ámbito hispanohablante, en España se prefiere seísmo.

12. Ultrafalso

La inteligencia artificial sigue avanzando y está muy presente en el debate y las conversaciones de los hablantes. El término ultrafalso (alternativa al extranjerismo deepfake) alude a los sistemas informáticos que, con técnicas de inteligencia artificial, crean vídeos, fotografías o audios manipulados muy realistas que pueden conseguir engañar a la audiencia. Es habitual que este sustantivo se aplique también a los propios archivos.

Tomado de: https://www.fundeu.es/recomendacion/candidatas-a-palabra-del-ano-2023-de-la-fundeurae/

¿Se puede afirmar que la ortografía del idioma español es regular?

Algunos afirman que para una lengua ser completamente regular (en cuanto a su ortografía), cada letra debe pronunciarse de una sola manera y cada sonido debe corresponder a una sola letra del alfabeto. Pero nos encontramos aquí con una situación de interferencia de diferentes áreas estudio.

Veamos algunas definiciones:

Ortografía. Del lat. orthographĭa, y este del gr. ὀρθογραφία orthographía. 1. f. Conjunto de normas que regulan la escritura de una lengua. 2. f. Aplicación de las normas ortográficas. Tener buena o mala ortografía. Del lat. orthographĭa, y este del gr. ὀρθογραφία orthographía. (https://dle.rae.es/ortograf%C3%ADa)

Fonética. La fonética (del griego antiguo: φωνητικά [fōnētiká] ‘vocal’) es el estudio de los sonidos físicos del discurso humano. Es la rama de la lingüística que estudia la producción y percepción de los sonidos de una lengua con respecto a sus manifestaciones físicas. Sus principales ramas son: fonética articulatoria, fonética acústica y fonética auditiva o perceptiva. Desde otro punto de vista, también se habla de la fonética experimental como una rama aparte. (https://dle.rae.es/fon%C3%A9tico?m=form)

La cuestión es que, dentro del mundo de las letras, existen varias corrientes filosóficas y profesionales especializadas en el estudio de las palabras. Por eso, tratar de hallar regularidad idiomática en la ortografía es un elemento o fenómeno diferente a si estudiásemos la fonética del idioma. Como sabido, existen varias áreas de estudio del idioma: gramática, fonética, lingüística, etc. Cada área estudia un aspecto específico del habla y de la escritura.

En comparación con otras lenguas, la ortografía del español es bastante consistente, pero esto es en cuanto a ortografía. La ortografía es regulada por instituciones de prestigio, como es el caso de la Fundéu, las Academias de la Lengua Española (vg. RAE).

En ocasiones, un mismo sonido se puede escribir con letras diferentes, según las normas de ortografía del español. Este fenómeno se denomina poligrafía. Por ejemplo, el sonido /k/ se puede expresar con las letras k, qu, c, como en “kiwi”, “queso” o “Colombia”. Otras veces, se produce el fenómeno contrario.

La polifonía hace que una misma letra del abecedario se pronuncie de maneras distintas, según las letras que la acompañen. Este es el caso de la letra “g”, que representa los fonemas /x/ y /g/. Por ejemplo, en “Ginebra” o “gato”.

Por tanto, no se puede afirmar en todo caso y momento que el idioma español sea totalmente regular, ni cuanto a fonética ni cuanto a ortografía.

Referencias

  1. Alarcos Llorach, E. Fonología española. Madrid: Gredos, 1981.
  2. Navarro Tomás, T. Manual de pronunciación española. Madrid: CSIC, 1957.
  3. Quilis, A. Tratado de fonología y fonética españolas.
  4. Fernández Planas, A. M. El dominio fónico del español: estado de la cuestión. Estudios de Fonética Experimental, 1 (Número especial), 2022.
  5. Gil, J. y Llisterri, J. Fonética y fonología del español en España (1978–2003). Lingüística Española Actual, 26 (2), 5–44, 2004.
  6. Obediente, E. Veinticinco años de estudios fonéticos en Hispanoamérica. Lingüística Española Actual, 26 (2), 45–64, 2004.
  7. Alarcos, E. Gramática de la lengua española. Espasa Calpe; Real Academia Española.
  8. Alcina, J. y Blecua, J. M. Fonética y fonología. En Gramática española (pp. 205–482). Ariel.
  9. Fernández Ramírez, S. Gramática española 2: los sonidos. Arco/Libros, 1986.
  10. Real Academia Española. Nueva gramática de la lengua española: fonética y fonología. Espasa.
  11. Clegg, J. H. y Fails, W. C. Manual de fonética y fonología españolas. Routledge, 2018.

Otras referencias.

Estos libros abordan diferentes aspectos de la ortografía y la fonética del español.

(1) Fonética y fonología del español – Bibliografía básica. https://www.joaquimllisterri.cat/phonetics/fon_esp/fonetica_espanol_bib.html.
(6) Bibliografía Fonética y Fonología – BIBLIOGRAFÍA A … – Studocu. https://www.studocu.com/es/document/universidad-de-malaga/lengua-espanola/bibliografia-fonetica-y-fonologia/11630418.
(7) Ortografía fonética y justificación de la usual española. https://www.rae.es/archivo-digital/ortografia-fonetica-y-justificacion-de-la-usual-espanola.
(8) La ortografía fonémica del Español – Dialnet. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/2933844.pdf.
https://joaquimllisterri.cat/publicacions/Gil_Llisterri_04_Fonetica_Espanol.pdf.

10 palabras del idioma español que cambiaron de significado con el paso del tiempo

La lengua no es un fenómeno estático y permanente. La lengua es comparada por los estudiosos con a las células del cuerpo humano, porque a cada cierto período de meses o años, tanto una como la otra, mudan. Las células viejas son reemplazadas por un nuevo conjunto de células, renovando el cuerpo humano. De cierta forma, rejuveneciéndolo, muy a pesar del desconcertante fenómeno del envejecimiento, que impera como rey en nuestro organismo. La lengua también se renueva, rejuvenece y actualiza naturalmente de forma sutil e imperceptible.

Foto: Jimmy Chan, en: Pexels.com

Así como la vida en general es inconstante e inestable, todos nosotros vamos mudando poco a poco, transformándonos con el paso del tiempo, refinándonos, ganando nuevas ideas y formatos, mientras adquirimos otras experiencias existenciales, que nos llevan a entender la vida de una forma diferente a cuando éramos jóvenes. De forma semejante, la lengua individual y colectiva, diríamos, evoluciona con el tiempo, se transforma, muda y se adapta a las nuevas circunstancias existenciales que van apareciendo en la vida.

La lengua no es un fenómeno estático y permanente. «Si no, no hubiera evolución ni variedades lingüísticas. Todos seguiríamos hablando latín y no hubieran surgido las distintas lenguas romances», explica la doctora en Lingüística, Andreina Adelstein.

En el periódico español El Debate, Ángela Menéndez publicó un artículo con el título: Las 10 palabras del español que cambiaron de significado con el tiempo (20 de septiembre de 2022). Es probable que hacía referencia a una publicación que apareció en la página de la BBC (https://www.bbc.com/mundo/noticias-51156550, de 27 de enero de 2020), donde Analía Llorente (HayFestivalCartagena@BBCMundo) hablaba sobre un asunto con título semejante.

«Yo no puedo, frente a un fenómeno, salir e inventar una palabra. No voy a tener ningún éxito […] Lo que tengo a mi disposición es un acervo de palabras muy grande con sus significados establecidos tradicionalmente. Pero los seres humanos disponemos de la maravillosa capacidad de metaforizar», opina el lingüista Luis Fernando Lara.

A continuación, compartiremos algunos apuntes, con la diferencia de que no vamos a mantener el mismo orden original, sino que seguiremos otra estructura, progresiva, conforme a la estructura del abecedario:

1. Adolescencia

La RAE define esta palabra como «el período de la vida humana que sigue a la niñez y precede a la juventud». El significado de esta palabra no ha cambiado como tal, simplemente cambió el periodo al que se refiere, siendo que en 1770 era considerado esa fase desde los 14 a los 25 años.

2. Ajuste

Según la define el diccionario de la RAE, es un encaje o medida proporcionada que tienen las partes de que se compone algo o un precio acordado para un trabajo, optando por su otro significado. En 1726 sería considerado como un «concierto, una composición, un tratado hecho de acuerdo y conformidad».

3. Álgido

Es curioso el cambio de esta palabra, ya que su actual significado puede referirse a un momento de más tensión, crítico o culminante en una discusión, lo que haría de este momento el más caliente. Sin embargo, en el diccionario de 1853 del NTLLE, álgido significaba «que hiela».

4. Antro

Lo que ahora se define un «local o establecimiento» en la RAE en su momento era una cueva, caverna o gruta. Este último significado sigue vigente desde al menos el siglo XVIII. Aunque ambos significados siguen pudiendo estar relacionados, ya que, por lo general, ese local o establecimiento puede ser «de mal aspecto o mala reputación».

5. Bizarro

Hoy en día, es entendido como algo extraño, algo fuera de lo común, algo bizarro. Un diccionario de 1726 interpreta la palabra como «generoso, alentado, gallardo, lleno de noble espíritu, lozanía y valor». ¡Qué cambio espectacular de significado!

6. Formidable

La RAE, actualmente, define el uso de esta palabra para ocasiones en las que uno quiere expresar asombro, algo fuera de lo normal, extraño. Sin embargo, el significado original de esta palabra, según un diccionario de 1780, era «horroroso, pavoroso, y que infunde asombro y miedo».

7. Mujer

Antiguamente, podía llegar a ser hasta un insulto. Ahora se define en la RAE como persona del sexo femenino. En 1787, los significados de esta palabra, en orden de entrada, eran:

  • «La hembra del hombre»
  • «Se llama por desprecio a un hombre afeminado, sin fuerza, sin valor»

8. Retrete

«Orinar y evacuar de vientre» es como la RAE define la función que realizamos en este lugar privado. Según un diccionario de 1611, retrete es un «aposento pequeño y recogido en la parte más secreta de la casa, y más apartada».

9. Trauma

Trauma es una palabra que acoge varios significados, como podría ser el daño físico en el vocabulario de la medicina. La RAE de 1895 la define como «herida, parte lastimada». Mientras que Sigmund Freud se refería a ella para hablar de daños en el inconsciente, como puede ser tras vivir una situación de estrés.

10. Villano

Villano, una palabra con mala fama que actualmente la RAE define como «quien comete acciones negativas o dañinas». El diccionario de 1495, que recopila la organización, no le atribuye ningún aspecto negativo, pues la define como aquel que mora en una villa.

Referencia

Entre letras y dígrafos

Durante décadas, se ha discutido bastante el uso de las letras y los dígrafos del español. Mucho se ha hecho para establecer un patrón común, de aplicación general y definitivo, que explique la relación que existe entre las letras del abecedario y los dígrafos del español o castellano.

No se deben confundir las letras con los dígrafos. Foto: https://www.rawpixel.com

La Real Academia de la Lengua – RAE ha coordinado, junto con las diferentes Asociaciones de la Lengua Española, incontables eventos y encuentros que permiten definir y consolidar las reglas y principios que rigen el idioma español.

El propósito principal de las Asociaciones de la Lengua consiste en proteger el idioma español de cualquier interferencia lingüística extranjera y de toda motivación negativa y mal intencionada que tenga como interés dañar la belleza natural de nuestra lengua, aun cuando ese fenómeno acontezca dentro de las fronteras de los nativos.

El entendimiento de los elementos que conforman el abecedario del español está claro en las mentes de la mayoría. Pero, por lo que vemos, algunos se oponen a esos cambios y actualizaciones. Existen fuertes razones que inducen a algunos a pensar de un modo diferente y no aceptan, consecuentemente, las reglas establecidas por la RAE y por las diferentes asociaciones de la lengua.

Algunos argumentan que el hecho de segregar los dígrafos ch y ll del abecedario es una aberración o, por lo menos, un error cometido por la Academia. Por otro lado, están aquellos que afirman que hasta en el aspecto tecnológico se puede ver que las máquinas de escribir, los teclados de computador y otras tecnologías no disponen de ninguna letra ch o ll. De hecho, ‘no es necesario’, dicen, porque solo basta replicar la letra o hacer la combinación necesaria, a fin de poder escribir la palabra deseada.

Veamos un ejemplo. Si alguien va a escribir las palabras «chicle», «chancleta», «lluvia», «llano», etc., no va a encontrar en ningún teclado de un computador o máquina de escribir la pieza que facilite ese proceso de escritura. Quien piensa en escribir esas palabras y otras parecidas tiene que hacer el esfuerzo natural de duplicar el toque de las letras c, h y l, conforme corresponda.

Algunos replican, diciendo que ese tipo de argumento solo complica el asunto, porque ‘las tecnologías dependen en grande medida de las potencias mundiales, cuyos idiomas no precisan del uso de dígrafos’, o algo parecido.

Bueno, ¿quién manda no dominar las tecnologías, así como hacen esas naciones poderosas’? ¿Quién es que deja que las lenguas de las potencias se impongan en sus países? ¿Quién manda no imponerse? También, ¿cuáles serían las ventajas de que cada nación o grupo de naciones usase un tipo de tecnología diferente relacionado con la escritura, solo por cuestiones de orgullo nacional? No es que no sea posible implantar tecnologías locales. La cuestión de peso es dónde están las ventajas de hacer eso.

Veamos lo que dice la Academia de la Lengua Española sobre los dígrafos:

Desde la segunda edición de la Ortografía académica, publicada en 1754, venían considerándose letras del abecedario español los dígrafos ch y ll (con los nombres respectivos de che y elle), seguramente porque cada uno de ellos se usaba para representar de forma exclusiva y unívoca un fonema del español (antes que la extensión del yeísmo alcanzara los niveles actuales y diera lugar a que hoy el dígrafo ll represente dos fonemas distintos, según que el hablante sea o no yeísta). Es cierto que se diferenciaban en esto de los demás dígrafos, que nunca han representado en exclusiva sus respectivos fonemas: el fonema /g/ lo representa también la letra g ante a, o, u (gato, goma, gula); el fonema /k/ se escribe además con c ante a, o, u y con k (cama, cola, cuento, kilo, Irak); y el fonema /rr/ se representa con r en posición inicial de palabra o detrás de consonante con la que no forma sílaba (rama, alrededor, enredo).

Lo cierto es que, en español, además de las veintisiete letras que constituyen el abecedario, existen cinco dígrafos o combinaciones de dos letras, que se emplean para representar gráficamente los siguientes fonemas:

a) Dígrafo ch, representa el fonema /ch/: chapaabochornar.

b) Dígrafo ll, representa el fonema /ll/ (o el fonema /y/ en el caso de los hablantes yeístas): lluviarollo.

c) Dígrafo gu, representa el fonema /g/ ante e, i: pliegueguiño.

d) Dígrafo qu, representa el fonema /k/ ante e, i: quesoesquina.

e) Dígrafo rr, representa el fonema /rr/ en posición intervocálica: arroztierra.

Como podemos ver, si el abecedario español aceitase los dígrafos ch y ll, entonces también deberían ser tomados en cuenta los otros dígrafos que existen en el español y pueden estar siendo dejados de lado: gu, qu, y rr.

Por eso, la Ortografía de la lengua española indica que «este argumento [de pensar que los dígrafos ch y ll deben formar parte del abecedario] no es válido desde la moderna consideración de las letras o grafemas como las unidades mínimas distintivas del sistema gráfico». De cierta forma, esta visión desconsidera, hasta cierto punto, el aspecto fonológico de las letras y dígrafos, dando prioridad a otras características intrínsecas.

La Ortografía de la lengua española explica los motivos de excluir los dígrafos del abecedario español:

Por lo tanto, a partir de este momento, los dígrafos ch y ll dejan de ser considerados letras del abecedario español, lo cual no significa, naturalmente, que desaparezcan de su sistema gráfico; es decir, estas combinaciones seguirán utilizándose como hasta ahora en la escritura de las palabras españolas. El cambio consiste, simplemente, en reducir el alfabeto a sus componentes básicos, ya que los dígrafos no son sino combinaciones de dos letras, ya incluidas de manera individual en el inventario. Con ello, el español se asimila al resto de las lenguas de escritura alfabética, en las que solo se consideran letras del abecedario los signos simples, aunque en todas ellas existen combinaciones de grafemas para representar algunos de sus fonemas.

La Academia de la Lengua Española entiende que ‘los grafemas son propiamente letras’, es decir, signos gráficos simples. Basados en esa premisa, la Academia de la Lengua Española entiende que es necesario excluir los dígrafos ch y ll del abecedario, porque no son grafemas simples. Eso no significa que los dígrafos ch y ll desaparecen de la lengua o de la escritura.

Al contrario, los dígrafos son mantenidos en su lugar correspondiente en el proceso de escritura. Por ejemplo, usted no va a dejar de escribir «charla», «charco», «lluvia», «llave», para escribir algo que no existe, o tal vez sí, pero que tenga un sentido diferente, como /Carla/, /Carco/, /Luvia/, /Lave/, simplemente porque se optó por omitir la forma del dígrafo.

Por esta razón, no deben formar parte del abecedario las secuencias de grafemas que se emplean para representar ciertos fonemas. Veamos:

Como podemos ver, estamos ante dos áreas diferentes de estudio del idioma español: uno dedicado a la fonética y otro a la gramática. Claro, sin dejar de lado la lingüística, la ortografía y otras áreas. Este conflicto de intereses, diríamos, de alguna forma tiene que ser conciliado.

Para mediar los intereses particulares, las Asociaciones de la Lengua Española lanzan propuestas y recomendaciones que culminan en parámetros que son aceptados tanto por unos como por otros, conforme al interés personal que atraiga a la persona.

Por eso, en grande parte, debemos recurrir a estas dos escuelas, para poder zanjar la disputa existente entre las letras y los dígrafos, conflicto creado simplemente por nosotros los seres humanos, hablantes del español o castellano, que no entendemos la diferencia que existe entre las letras y los dígrafos.

Citado en RAE y ASALE (2010). Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. pp. 64-65. ISBN 978-6-070-70653-0.

Vea:

  1. Dudas sobre el idioma español, en: https://espanolaldia.net/dudas-sobre-el-idioma-espanol/
  2. Sobre la exclusión de los signos «ch» y «ll» del abecedario español, en: https://espanolaldia.net/2014/10/14/sobre-la-exclusion-de-los-signos-ch-y-ll-del-abecedario-espanol/
  3. Dígrafos del idioma español, en: https://espanolaldia.net/2022/06/11/digrafos-del-idioma-espanol/