En sus Ensayos, Michel de Montaigne (1533-1592) no persigue un saber sistemático, sino un estudio de sí mismo, de su propia existencia, de forma independiente, antidogmática, escéptica y vitalista.
Michel de Montaigne
Un estudio y una reflexión de su propia vida como consecuencia de una profunda y cuidada educación humanista brindada por su progenitor. Reflexión esta que se caracteriza por ser una forma de introspección, mediante la cual se puede alcanzar el mejor modo de vivir y, por qué no, de morir.
En su preludio de los Ensayos, Montaigne advierte que su propósito, en tal obra, no es otro que el de hacer una pintura de sí mismo: “Píntome a mí mismo (…) yo mismo soy la materia de mi libro” [1]. Un autorretrato que se va pintando a través de toda su obra sin atisbos de vanidad o presunción, sino más bien con una humildad y una naturalidad dignas de encomio.
La misma naturalidad que le llevará por derroteros contrarios a la retórica tradicional que tanta importancia le ha dado a los sistemas doctrinarios y conceptuales desde tiempos antiguos. Frente a ello, Montaigne busca promover un espíritu vivo y un pensamiento crítico entre sus coetáneos de la Modernidad, así como acontecerá con las generaciones venideras.
Un pensamiento sobre la vida que no la dé por acabada, una vez pensada, sino que se llegue a ver como algo "modelable", vital y, a través del pensamiento y de la escritura, esta sigue siendo múltiples actividades, acto creador y, ante todo, vida. Vida que ha de ser comprendida y reflexionada para seguir desarrollándose y creando, por esto Montaigne escribe sus Ensayos con el designio de “comprender y comprenderse a sí mismo y hacerlo a través de la escritura” [2].
Una escritura como práctica vital que invita a la discusión abierta, al debate y a la divagación acerca de mil y uno temas, ya que su obra trata asuntos tan variados como: la amistad, el amor, la muerte, la filosofía, las enfermedades, los estados de ánimo, la importancia de los clásicos, la mala retórica…, en suma, una obra casi perfecta en la que se nos invita a la reflexión y a la introspección y que tantos pensadores tomarán como ejemplo.
A diferencia de sus contemporáneos, que se caracterizan por el dogmatismo y la racionalidad con la que quieren tratar cualquier tema, el pensador francés invita a la subjetividad y a la intimidad de uno mismo; subjetividad esta que permitirá abrir un diálogo entre él y sus lectores acerca de todo aquello que hemos tenido como cierto hasta el momento y que habremos de poner en tela de juicio mediante un escepticismo moderado.
"Que sais –je?" Esta es la premisa desde la cual hemos de partir, con el fin de comprender mejor todo lo que nos rodea, así como a nosotros mismos. Montaigne es el precursor de una forma de pensar, escribir, sentir y vivir que se caracterizan por romper con una demanda de “sistematicidad filosófica” y “fundamentación racional”, así como con las falsas certidumbres que quieren colocarnos en una banal cotidianidad sin compromiso alguno, llena de banalización, opiniones y hábitos comunes no sometidos a juicio ni reflexión alguna [3].
Así, el ensayo es un género literario, pero sobre todo una actitud de examen continua hacia uno mismo y hacia todo lo que le rodea [4] pues se escribe y reflexiona acerca de las experiencias que van haciendo a uno mismo y que, en cierto modo, le determinarán para no ser el mismo que fue ayer. Pues bien, podemos considerar estos escritos y pensamientos del filósofo francés como una nueva forma de hacer retórica, una buena retórica, que invita al subjetivismo y a la intimidad, a la introspección, a la capacidad de juicio y crítica frente a la retórica tradicional caracterizada por el dogmatismo, los prejuicios y la mentira.
De esa forma, la “nueva retórica” vendría a caracterizarse por no llevar a cabo un discurso filosófico de forma lineal y unívoca, tendiendo a un fin ya impuesto, sino que invita al diálogo de aquel que escribe y aquellos que le leen.
Y es que podemos decir que nuestra cultura occidental descansa sobre los cimientos de su “pensar ensayístico” que desde un primer momento supo invitar al solaz de la introspección como remedio a una retórica tradicional que busca engañar el juicio del pueblo. Y es que buscando la debilidad de juicio y de ánimo de este es como pretende persuadir y convencer a toda costa, haciendo que la esencia de las cosas mismas termine por corromperse [5].
En aquellos Estados donde la reflexión sea errada o nula, allá abundará el arte de la mala retórica o, como dijera Platón, del engaño. Para Montaigne la retórica no es más que un conjunto de expresiones y discursos hueros que tiene éxito en aquellos Estados débiles y enfermizos en los que los oradores engrandecen vilmente el arte de mentir, llegando a usarse con mayor dominio dicho arte antes que las armas [6].
De esta forma, la mala retórica es aquella que se lleva a cabo cuando aquellos que poseen una gran capacidad de elocuencia utilizan las palabras para manipular al pueblo que apenas tiene formado el juicio, pues carece de capacidad crítica.
La retórica que propone Montaigne en su obra, de forma implícita, se caracteriza por su novedad, porque se trata de dar forma a la vida a través de la escritura, porque el autor se propone escribir los Ensayos con la intención de comprender y de comprenderse a sí mismo a través de la escritura [7]; de invitar al diálogo con uno mismo, y del escritor con su lector, con el designio de pensar una vez más las cosas y, si es posible, esta vez en mayor profundidad.
Heredero de una educación clásica latina, el filósofo francés expresa en sus Ensayos el deseo del conocimiento del yo, esto es, de la aprehensión genuina e insustituible. Para que esto se lleve a cabo, procederá, mediante un diálogo con los clásicos, consigo mismo y con el lector, a rechazar todas las ideas y doctrinas establecidas, reprobando toda experiencia ajena, no aceptando, en definitiva, más que su experiencia personal.
A través de La buena retórica como resultado de la introspección en Montaigne — 42996: Ética, retórica y política (adaptado).
Referencias
[1] Hernández Barajas, Angélica (2007: 2).
[2] Palacios Cruz, H. Víctor (2014: 258).
[3] Lazo Briones, Pablo (2008: 21).
[4] Hernández Barajas (2007: 7).
[5] Montaigne, Michel, (2005:325, Capítulo LI, De la vanidad de las palabras).
6] Montaigne, Michel (2005:326).
[7] Palacios Cruz, H. Víctor (2014:258).
Bibliografía
• Hernández Barajas, Angélica. “Montaigne: la escritura como práctica vital”.
Cuadernatephi, N. 14, enero— junio 2007, Bogotá, D.C; Colombia. pp. 1-17.
• Pontificia Universidad Javeriana. Lazo Briones, Pablo. “De Montaigne a Pascal: orientaciones para la escritura del ensayo filosófico”. La Colmena, N.60, 2008, pp.20-25.
• Universidad Autónoma del Estado de México. Montaigne, Michel. “Ensayos completos”, Cátedra, Barcelona, 2005.
• Palacios Cruz, H. Víctor. “Soledad, Escritura y Celebración de la Finitud en los Ensayos de Michel de Montaigne”. Thémata. Revista de Filosofía, N.49, enero-junio (2014), pp.255-270. Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo (Perú).
Feminismo: más de la mitad de los mensajes de Twitter que usan la palabra «feminismo» están asociados a sentimientos negativos, como la decepción, el lamento, el desprecio o el desinterés, mientras que solamente un 17 por ciento remite a emociones positivas como el deseo, la felicidad o la admiración.
Es una de las conclusiones del estudio sobre lenguaje, feminismo e inclusividad, realizado por la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) y el Instituto de Ingeniería del Conocimiento (IIC) en el que se han analizado casi 1 400 000 tuits de todos los países hispanohablantes durante veinte días del pasado mes de febrero.
Lynguo, la herramienta de monitorización y análisis de redes sociales que el Instituto de Ingeniería del Conocimiento ha puesto a disposición de la Fundéu para efectuar este estudio, utiliza tecnología de procesamiento del lenguaje natural (PLN) para detectar automáticamente las emociones de los textos. (Más información en la página oficial de Fundéu: https://www.fundeu.es/blog/estudio-twitter-feminismo-sentimiento-negativo/).
Para Judith González, filóloga de la Fundéu, «monitorizar el empleo de la palabra feminismo nos permite ver cómo se percibe el feminismo en la sociedad».
Tomado de:
«Más de la mitad de los tuits en los que se emplea la palabra “feminismo” están asociados a sentimientos negativos». 7 de marzo de 2020. FundéuRAE | Fundación del Español Urgente (FundéuRAE) <https://www.fundeu.es/blog/estudio-twitter-feminismo-sentimiento-negativo/> [accedido: 9 de abril de 2020].
El español es la lengua que la mayoría de los jóvenes europeos querría aprender. Es evidente que hay una atracción por un idioma que hablan más de 500 millones de personas.
Mapa comparativo que muestra el interés por el idioma español o castellano en la Unión Europea. (Foto: larazon.com)
La lengua, cualquier lengua, es un instrumento de comunicación. También puede ser una herramienta de conocimiento, incluso de expresión literaria y poética. Algunos quieren dar un giro hiperbólico hasta hacer de un idioma un instrumento de poder. Obligar, por ejemplo, a que la lengua vehicular en la escuela sea una lengua y no otra, hablándose las dos a partes iguales, es una opción política y tendrá consecuencias políticas. Pero esa es otra historia.
El Consejo Europeo dijo, en 2014, «que la capacidad de comunicarse en una lengua distinta a la materna es una de las competencias clave que los ciudadanos deberían tratar de adquirir». Aprender otras lenguas, y sobre todo aquellas que dominan el conocimiento, es clave para abrirse paso en un mercado laboral globalizado. La Unión Europea está compuesta por 28 estados y existen 24 lenguas oficiales en el Parlamento Europeo: búlgaro, checo, croata, danés, neerlandés, inglés, estonio, finés, francés, alemán, griego, húngaro, italiano, irlandés, letón, lituano, maltés, polaco, portugués, rumano, eslovaco, esloveno, español y sueco.
Ahora ha llegado el momento de la primacía del francés, que de ser la lengua fundacional de la UE y la de uso en la diplomacia, sufre la expansión anglosajona. No tanto por las adhesiones de Reino Unido e Irlanda en 1973, sino por la entrada de los países del este, que utilizan el inglés para comunicarse en las instituciones europeas. Francia está esperando la aplicación definitiva del Brexit para recuperar su histórica posición.
Cuando usamos la palabra inglesa “Windows”, nos acordamos de que esta es usada con frecuencia para referirse al sistema operativo Windows. En esta presentación, Juan Antonio Vázquez, en su programa «El Palabrero», indaga sobre el origen de esa palabra, Windows, y sobre sus principales rivales, Mac y Linux. Una historia increíble llena de manzanas rojas, jefes celtas y seres mitológicos griegos. La música es por cuenta de The New Mastersounds. Clica en la imagen o sigue el link o enlace siguiente.
El Observatorio del Instituto Cervantes en la Universidad de Harvard ha lamentado en un artículo el cierre de la versión en español del diario The New York Times, cuya andadura arrancó en febrero de 2016 y llegó a su fin el pasado septiembre por no ser rentable.
El texto, publicado en la página web del Observatorio y firmado por José María Albalad Aiguabella, lamenta que haya prevalecido «el criterio económico» como «principal indicador a la hora de tomar decisiones».
«Un medio no debiera ser un negocio más, centrado en la mera búsqueda de beneficios, ya que su propia naturaleza le obliga a priorizar el servicio público», asegura Albalad en sus conclusiones. A lo largo del artículo, el experto destaca que durante el tiempo que duró su aventura en español, The New York Times demostró que es posible «garantizar el entendimiento sin reducir la riqueza cultural y lingüística».
De este modo, destaca que la cabecera neoyorquina apostó por la riqueza de los localismos del idioma frente a un español neutral «manteniendo las expresiones propias de Colombia, España, Venezuela, México o Paraguay».
Albalad explica que el diario optó por incluir el localismo del país del que surgía la noticia, con la inclusión de las palabras más utilizadas en otras regiones, así como luchar contra los extranjerismos.
Por ejemplo, cita el titular «Los beneficios de comer patilla (sandía)», en el que se incluía, entre paréntesis, un sinónimo más entendido en otros países. Comenta que, cuando se hablaba de «se pone la piel de gallina», expresión empleada en España o Argentina, también se incluía «piel de chinita», como se dice en México, o «se me escarapela la piel», como se conoce en Perú.
El informe también destaca que en su empeño por cuidar el lenguaje existía una discusión continua en la redacción donde convivían periodistas provenientes de distintos países.
Además, apunta que la editora Paulina Chavira, que fue la responsable de redactar un manual de estilo, recurría con frecuencia a la Fundación del Español Urgente (Fundéu) de la Agencia Efe y al Departamento de Consultas Lingüísticas de la Real Academia Española.
El artículo apunta que el medio estadounidense vio en el español una «oportunidad de expansión» y se enfocó tanto en el público hispanohablante residente en Estados Unidos, como en los lectores de todos los países donde se habla español.
Su versión en español publicaba un promedio de entre ocho y diez artículos al día, de los cuales el 70 % eran traducciones de la versión inglesa y el 30 % producciones en exclusiva para la versión española. El proyecto, de acceso gratuito, buscaba encontrar un público fiel para, progresivamente, implantar un sistema de suscripción. Sin embargo, nunca se llegó a aplicar.
Según el pequeño estudio, que no analizan las razones del fracaso de esta aventura digital del The New York Times, antes de su cierre, la versión española tenía en Facebook 1.500.000 seguidores y otros 500.000 en Twitter.
Como parte de la sesión de clausura del XVI Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), la Real Academia Española, respaldada por la ASALE, ha presentado su proyecto Lengua Española e Inteligencia Artificial (LEIA). Tiene por objeto la defensa, proyección y buen uso de la lengua española en el universo digital y, especialmente, en el ámbito de la inteligencia artificial y las tecnologías actuales.
En el acto, presidido por sus majestades los reyes de España, el director de la RAE y presidente de la ASALE, Santiago Muñoz Machado, ha explicado las líneas principales del proyecto LEIA, liderado por la Academia, y ha recordado que son dos los grandes objetivos que se han fijado: por un lado, velar por el buen uso de la lengua española en las máquinas y, por el otro, aprovechar la inteligencia artificial para crear herramientas que fomenten el uso correcto del español en los seres humanos.
La intervención de Santiago Muñoz Machado ha estado acompañada de la proyección de un vídeo «épico» en el que se ha hecho un recorrido por la historia del español, desde sus inicios, pasando por la época de Cervantes —cuyas Obras completas, en una nueva edición académica, se han presentado anteriormente en este mismo acto—, hasta el presente.
Muñoz Machado ha señalado, además, que el proyecto LEIA, impulsado inicialmente junto con Telefónica, contará también con la colaboración de otras importantes empresas tecnológicas: Google, Amazon, Microsoft, Twitter y Facebook. Estas empresas han tenido la oportunidad de mostrar en un vídeo conjunto algunas de las herramientas que ya existen o que existirán muy pronto como producto de la interacción de la lengua y de los recursos que la RAE ofrece con la inteligencia artificial.
Asimismo, los socios se comprometen a utilizar los materiales de la RAE como sus diccionarios, gramática u ortografía en el desarrollo de sus asistentes de voz, procesadores de texto, buscadores, chatbots, sistemas de mensajería instantánea, redes sociales y cualquier otro recurso, así como a seguir los criterios sobre buen uso del español aprobado por la Real Academia Española.
Hay 580 millones de personas que hablan español. También 700 millones de máquinas, lo ha dicho Santiago Muñoz Machado, director de la Real Academia Española (RAE), en la clausura del Congreso de Asale que se celebra esta semana en Sevilla. Muñoz Machado ha aprovechado ese acto para presentar el proyecto más innovador de la RAE: LEIA, un programa para que las máquinas hablen español según los cánones de la Academia. ¿Cómo funciona? LEIA es un ambicioso proyecto que busca que las grandes plataformas de internet empleen las bases de datos de la RAE (su gran tesoro, al fin y al cabo).
El objetivo es que las inteligencias artificiales, los asistentes móviles, los procesadores de texto… Que todos tengan acceso al Diccionario de la Lengua Española y el resto de bases de datos de la Academia. Tomado de: www.abc.es. También se han comprometido a facilitar que el español esté disponible como lengua de uso de sus productos y servicios, con el fin de que los ciudadanos puedan disfrutar, en esta lengua, de los beneficios que ofrezca, ahora y en el futuro, la inteligencia artificial.
Por otra parte, se ha anunciado que la Real Academia Española desarrollará, de acuerdo con las empresas firmantes de la declaración, un certificado de buen uso del español, que expedirá a petición de las empresas adheridas al programa LEIA, al que pueden sumarse otras compañías tecnológicas que así lo deseen.
Su majestad el rey Felipe VI ha cerrado el acto con unas palabras.
«Estamos en un momento crucial en el que tenemos que hacer algo que hicieron nuestros antecesores del siglo XVIII (con los humanos): normativizar la lengua de las máquinas y de la inteligencia artificial (IA). Su lengua tiende a diversificarse y hay que tomar medidas. La IA habla inglés, fundamentalmente, y tenemos que procurar que, poco a poco, el español coja una posición eminente en el mundo de la IA, pero también en el mundo general de las redes». Santiago Muñoz Machado, director de la RAE y presidente de la ASALE.
«Para Telefónica es muy importante impulsar este proyecto junto a la RAE. La tecnología debe aprender las interfaces de los humanos y no al revés, por eso hemos desarrollado Aura, nuestro asistente virtual con inteligencia artificial, para que nuestros clientes se relacionen de forma natural con la compañía. Ahora que estamos expuestos a una avalancha tecnológica sin precedentes, tenemos que asegurarnos de que la inteligencia artificial no solo hable español para que sea una tecnología inclusiva de la que se beneficien todos los hispanohablantes, sino que además lo hable correctamente. Por ello es muy positivo que a través de LEIA ahora podamos aprovecharnos de todos los recursos lingüísticos de la RAE». Chema Alonso, chief data officer de Telefónica.
«La colaboración con la RAE va a facilitar el acceso de los ingenieros e investigadores de Microsoft a los recursos lingüísticos y lexicográficos de la Academia con el fin de entrenar y mejorar las tecnologías de inteligencia artificial aplicadas al tratamiento del español. Estoy segura de que este trabajo conjunto impulsará en todo el mundo el desarrollo de sistemas y aplicaciones de inteligencia artificial en nuestro idioma». Pilar López, presidenta de Microsoft España.
«En Amazon llevamos años contribuyendo a la correcta utilización del español: por ejemplo, hemos incorporado el diccionario de la RAE a nuestro lector de libros electrónico Kindle. Con el uso de la inteligencia artificial en Alexa vamos un paso más allá, ya que los usuarios pueden consultar definiciones, preguntar cómo se escribe una palabra o escuchar extractos de libros y poemas. Gracias a nuestro servicio de asistencia de voz, el español y la cultura pueden llegar a millones de usuarios por todo el mundo de forma natural e interactiva. Formar parte de LEIA es sin duda un importante paso adelante para nosotros y para la industria tecnológica en general». Pedro García Franco, director general de Alexa en España.
«En Google apoyamos el buen uso y manejo del idioma español a través de nuestros productos y nuestra tecnología y de iniciativas encaminadas a celebrar nuestra lengua. Formar parte de LEIA nos motiva a seguir mejorando en el correcto manejo de un idioma que a día de hoy utilizan más de 580 millones de personas en todo el mundo». Ramiro Sánchez, director de marketing de Google España y Portugal.
«A diario millones de personas acuden a Twitter para ver y comentar lo que está pasando, y con su conversación dar forma a nuestra cultura. Por ello, apostamos por el cuidado de la lengua española y por facilitar que la conversación en Internet tenga lugar desde la corrección y el cuidado que merece una de las lenguas más extendidas. Nuestros esfuerzos irán dirigidos a apoyar a todos nuestros usuarios ofreciéndoles herramientas que les permitan conversar desde el buen hacer y la corrección, y complementen el apoyo que ya se realiza desde la cuenta de la RAE». Nathalie Picquot, directora general de Twitter España y Portugal.
«Facebook ayuda a las personas a crear conexiones relevantes y acercar el mundo y, para conseguirlo, el español siempre ha sido una lengua importante para nosotros. De hecho, fue el primer idioma en el que estuvo disponible Facebook, después del inglés, hace más de 10 años. La comunidad siempre ha estado en el centro de Facebook, y queremos que la experiencia para cada una de las personas que utiliza la plataforma se adapte a ellos, para lo cual el idioma es fundamental. Desde Facebook queremos colaborar con la RAE para fomentar el buen uso del español». Irene Cano, directora general de Facebook España y Portugal.
En África, la música latinoamericana sembró el gusto por el aprendizaje del idioma español. Según el Instituto Cervantes, en 27 países de África subsahariana lo enseñan. Foto: https://www.eltelegrafo.com.ec
Senegal es hoy el tercer país de África subsahariana donde más se estudia la lengua de Don Quijote de la Mancha. Tiene 244.000 estudiantes, según el Ministerio de Educación Nacional.
Cuando se empezó a impartir aulas de español en la escuela pública como lengua optativa, la mayor parte de los alumnos que ya bailaba la música cubana quería saber o entender la letra de las canciones que canturreaban.
Faye, presidente de la Asociación de Profesores de Español en Senegal desde 1978 hasta 2018, explica que, de manera natural, la mayoría de los estudiantes escogía el español. Faye fue recientemente condecorado por la Embajada de España, en Senegal, por contribuir durante su vida a enseñar este idioma.Seguir leyendo «El español se populariza en África»→
La Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) presentarán en el marco del XVI Congreso de la ASALE la edición conjunta de la Gramática y ortografía básicas.
La Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) presentarán en el marco del XVI Congreso de la ASALE la edición conjunta de la Gramática y ortografía básicas.
El académico Salvador Gutiérrez Ordóñez (RAE), Adriana Valdés (Academia Chilena de la Lengua) y la periodista Marta Robles serán los encargados de dar a conocer a los medios de comunicación esta publicación imprescindible, editada por Planeta.
En el XVI Congreso de la ASALE, organizado por la Real Academia Española, participan delegaciones de las veintitrés academias de la lengua española de todo el mundo, que comparten la responsabilidad de mantener la unidad y el buen uso del español, hoy patrimonio común de más de 580 millones de personas. Ostenta la presidencia de honor de este congreso su majestad el rey de España.
El programa se articula en dos partes: una académica de carácter interno, reservada a los miembros de las corporaciones de la ASALE, y otra cultural abierta a todos los ciudadanos. El amplio y variado conjunto de actividades culturales que ofrece el congreso constituye una iniciativa novedosa dirigida a fortalecer la relación de las academias con el conjunto de la sociedad y a potenciar la proyección de su acción panhispánica.
De acuerdo con Salvador Gutiérrez, responsable del Departamento de Español al Día de la RAE: «Recibimos unas 700 consultas al día».
En entrevista de radio, en el programa «Julia en la Onda», Salvador Gutiérrez, quien responde por el Departamento de «Español al Día» de la RAE, explica cómo funciona diariamente el sistema de consultas al sector. Gutiérrez menciona que hay todo tipo de consultas de las personas, algunas más graciosas que otras. (Escuche el audio de la entrevista clicando aquí)
«Hay de todo, desde normativas a dudas; pero si, por ejemplo, llama una madre para preguntar cómo se analiza la oración para su hijo, eso no se atiende. Se da de todo. Hay muchas que son repetitivas, como diptongos, tildes; otras de orden gramatical, como el, lo, le o la… Tardamos muy poco en responder, si se puede en el mismo día. En épocas de máximo agobio, un poco más».
Además, Salvador ha comentado que «el sistema de la lengua permite la formación de femeninos»: «Cuando apareció minera o árbitra, en un principio causó extrañeza. Hace poco apareció pilota, pero es cosa de una semana, de dos, o de un mes… Con el uso nos habituamos, porque la lengua lo permite, es un sistema lleno de posibilidades».
Tres especialistas reflexionan sobre el idioma que llegó de forma intrusiva hace cinco siglos, pero que en estas tierras se enriqueció hasta tener un perfil propio en el mundo.
“Si la Conquista trajo algo aparejado, además de tantas monstruosidades que hay que reconocer, es la cultura a la cual pertenecemos y la lengua que seguimos sintiendo como intrusiva, pero [que] es nuestra. Tiene una gran riqueza, hay peculiaridades del habla en México que le dan una riqueza y un perfil propio”, asegura el director de la Academia Mexicana de la Lengua, el doctor en literatura iberoamericana, Gonzalo Celorio.
El idioma español en México es producto de la Conquista de España a tierras mesoamericanas. Actualmente, el español es hablado por más de 577 millones de personas en todo el mundo, es decir, 7.6% de la población mundial. Según cifras del anuario El español en el mundo de 2018, el español es la segunda lengua más importante del orbe, y México es el país con más hispanohablantes en la actualidad.
A casi cinco siglos de su llegada a México, los catedráticos, lingüistas y filólogos Concepción Company Company, Luis Fernando Lara y Celorio reflexionan sobre lo que representó la incorporación de la lengua española a los pueblos originarios. “Inicia como lengua de conquista. Es el soporte de visión de mundo que traen los conquistadores y se transforma poco a poco en lengua patrimonial de 110 millones de mexicanos”, afirma Company, investigadora e integrante de la Academia Mexicana de la Lengua y de El Colegio Nacional.
La creadora, con Virginia Bertolotti, del Corpus diacrónico y diatópico del español de América (Cordiam), dice que ha habido un proceso de transformación de la lengua que ha generado no solo un hecho de política lingüística, sino también ha dado características sintácticas, gramaticales y léxicas, por las cuales el español es nuestra lengua patrimonial.
“El español ha pasado de lengua de conquista a lengua patrimonial, eso es contundente. Usted y yo hablamos en español, los medios de comunicación transmiten en español, la política y la administración del México actual se construye en español, incluido las solicitudes de que se pida perdón se hacen en lengua española. Esa es una muestra contundente de que la vida cotidiana se construye en español y que esa lengua española es desde hace rato la patrimonial actual”, afirma Company Company.
Lara, investigador de El Colegio de México y miembro de El Colegio Nacional, asegura que la llegada del español fue sin duda una imposición por parte de los conquistadores y de la Iglesia. Aun cuando las misiones, sobre todo los franciscanos, trataron de evangelizar en nuestras propias lenguas amerindias, de todas maneras, la Iglesia muy rápidamente decidió evangelizar en español.
“Para aquellos antepasados nuestros fue una imposición, debido a que se trató de una conquista. Es decir, una civilización completamente extranjera llega y se impone sobre las civilizaciones que había en el continente americano. Primero se impuso por el lado de la evangelización, pero también por el lado de la organización política y administrativa, porque muy pronto fue Virreinato”, explica Lara.
El especialista afirma que, a diferencia de otras conquistas del mundo anglosajón en América, lo que se produjo en México fue rápidamente un mestizaje, que es una característica de la colonia española. En comparación con otras colonias en el mundo, en México ocurrió una profunda mezcla entre españoles hombres y mujeres indias. “Ese mestizaje es el origen del español de los mexicanos que ahora es nuestra lengua materna”, dice la especialista.
Es importante la valoración. Concepción Company Company, autora de Sintaxis histórica de la lengua española en tres volúmenes, dice que hay datos que demuestran que desde finales del siglo XVII el español es la lengua patrimonial de los criollos y muchísimos mestizos que vivían en México. Señala que hay una extensa documentación que así lo muestra.
Por su parte, Gonzalo Celorio coincide en que el español fue utilizado como lengua de dominio, se impuso a lo largo de los siglos coloniales y ha funcionado como la lengua franca de este país. Asegura que no es una lengua que todos los mexicanos consideremos como patrimonial.
“Todavía tenemos este atavismo y consideramos que el español fue la lengua intrusiva, la lengua de dominio e incluso la consideramos una lengua enemiga de las lenguas originarias, pero la verdad es que la lengua nos une, es la que nos comunica, no nada más entre nosotros mismos, es la lengua mayoritaria, la no fragmentada, es la lengua que nos comunica con todo el orbe hispánico. Esto hay [que] reconocerlo, nos guste o no nos guste”, asegura el catedrático de la UNAM.
Sin embargo, hay diferencias con España, comenta Celorio. La lengua española es un proyecto y por eso se le concede tanta importancia a la Real Academia Española, al Instituto Cervantes, a la enseñanza del español como segunda lengua en todas las partes del mundo. Por eso, dice, hay tantos recursos, porque es considerada una lengua patrimonial. En contraste, en nuestro país no es valorada como un proyecto de Estado. “Habría que hacer una revisión crítica educativa importante, porque es el patrimonio intangible más relevante de la cultura mexicana actual”.
El director de la Academia Mexicana de la Lengua afirma que es necesario defender el español y considerarlo con toda su valía. “México es un país en donde reside el mayor número de hablantes, uno de cada cuatro hispanohablantes es mexicano, es una lengua que tiene desde México una gran expansión en Estados Unidos. Dentro de muy poco tiempo el segundo país con el mayor número de hablantes será Estados Unidos”.
Reconoce que se debe valorar nuestra cultura y nuestra lengua, porque no es solo un instrumento de comunicación: “Es un instrumento cognoscitivo. Por eso es tan importante en el sistema educativo nacional. Si la consideráramos realmente como patrimonial, tendría una presencia más significativa y mejores resultados en el ámbito educativo”, afirma.
Luis Fernando Lara comenta que el español en México se fue modificando como en todo el continente americano. Se aclimató en estas tierras a las condiciones que le imponía la vida, aunque haya sido tan reducida la población española en comparación con la población indígena.
“Fue un proceso de adaptación mutua y eso fue dando lugar, primero, a un español de comunicación de la mayor parte de la población indígena con los españoles y después de ir aprendiendo el español que traían los españoles hasta hacerlo propio. Nosotros ya lo heredamos como lengua materna. 94% de los mexicanos lo tenemos, pero no fue un proceso ni rápido ni sencillo. Creo que todavía nos falta estudiar bien el contacto entre las lenguas”, afirma.
Para Company Company, el español se convirtió en una lengua que es el patrimonio inmaterial, esencial, en el que se ha construido el México actual. “El México actual lleva 500 años, desde 1519, construyéndose en lengua española, nos guste o no nos guste, eso es así y hay un hecho lingüístico y hay un hecho político”.
Asegura que el hecho lingüístico es que llegaron unos pocos con una sola lengua y encontraron cientos de lenguas con una diversidad dialectal muy compleja: “Esa enorme diversidad lingüística es una riqueza de visiones de mundo, también es una debilidad a la hora de las comunicaciones, sigue siendo una tarea pendiente crear una política lingüística”.