Soy Licenciado en Contaduría Pública (Universidad de Oriente – UDO, Sucre, Venezuela, 2003); Profesor Licenciado en Educación, Mención Letras, Español y Literatura Hispánica (Instituto Federal de Roraima – IFRR, Roraima, Brasil, 2013); Especialista en Educación de Jóvenes y Adultos (Instituto Federal de Roraima – IFRR, Roraima, Brasil, 2015); y Abogado (Universidad del Estado de Roraima – UERR, Brasil, 2021).
Trabajo como funcionario público concursado en la Universidad del Estado de Roraima – UERR, Roraima, Brasil, desde 2009, y como profesor concursado de Educación Básica del Estado de Roraima, Brasil.
Soy creador y editor de la página web “Español al Día – Página Dedicada al Estudio del Idioma Español” (https://espanolaldia.org; https://espanolaldia.net).
Cada año, la Fundación del Español Urgente – FUNDEU lanza al mundo una nueva edición, conteniendo la Memoria de la Fundación del Español Urgente – FUNDEU. En esta obra se incluye la palabra del año, término que se ha popularizado en los últimos tiempos, así como otras tantas que le acompañan en su fama, pero que no le superan. La elección de la palabra del año es bien disputada y, muchas veces, difícil. Pero, es así, todos sabemos que los caminos que llevan a la victoria están llenos de curvas peligrosas y precipicios mortales.
Por ejemplo, la palabra del año 2018 (escogida en 2019) fue «microplástico», «un término que pone el acento en la toma de conciencia en torno a uno de los grandes problemas medioambientales a los que se enfrenta la humanidad», dice la Fundación. Y, en 2021, con toda seguridad, la palabra del año 2020 va a ser COVID-19, o algo bien parecido.
Según indica FUNDEU, «La elección ha estado marcada por el triple enfoque que guía nuestro trabajo diario: actualidad, interés lingüístico y peso en el ámbito hispanohablante; buscamos palabras que hayan estado muy presentes en los medios y que, además, tengan interés desde el punto de vista lingüístico.»
A continuación, y considerando lo anteriormente expuesto, presentamos esta colección de las ediciones de las Memorias de la Fundación del Español Urgente – FUNDEU (de 2005 a 2018) que talvez le sea de gran utilidad. Puede clicar en la imagen para bajar la publicación (hacer download).
El Diccionario de la lengua española alcanzó el récord de 100 millones de consultas en el mes de abril de 2020.
Según informó la Real Academia de la Lengua Española – RAE, el Diccionario de la lengua española (DLE) consiguió registrar, en el mes de abril de 2020, 100 millones de consultas en su versión en línea, lo que representa un récord absoluto, en comparación con meses anteriores. Esto significa un aumento de más de 30% con relación al mes de febrero.
En tiempos de pandemia, el Diccionario de la lengua española (DLE) consiguió registrar, en el mes de abril de 2020, 100 millones de consultas en su versión en línea y un aumento en la búsqueda de palabras relacionadas con el COVID-19. Foto:elmostrador.cl.
Las consultas no escaparon de la realidad provocada por el coronavirus. De hecho, tres de las palabras más buscadas a lo largo y ancho del mes de abril en el diccionario guardan relación directa con la crisis provocada por el coronavirus: cuarentena, confinamiento y pandemia. Le acompañan las palabras robot, resiliencia, unir, echar, data, hallar, raer, rallar, bizarro y hasta significar.
El anterior dato, de marzo, era de 84 millones de consultas y en febrero fueron 66, lo que supone un incremento del 34% en el uso de la herramienta digital del Diccionario. Fuentes de la institución han señalado a EL PAÍS que normalmente “el pico de las visitas se produce entre las 17.00 y las 21.00 porque es la franja horaria en la que se suma la actividad española, que va decreciendo, con la americana, que va en ascenso”. (elpais.com, de 14/05/2020).
Son mayoritarias las búsquedas relacionadas con la situación actual, y no es para menos. Palabras como estado, virus, epidemia, confinar, velar, contingencia, diezmar, cuidar, concienciar, barbijo, casa, sesgar, confinado, escalar, mediar, paro, tapaboca o inocuo ocuparon su espacio. También son numerosos los verbos consultados. Por cuestión de orden, se destacan: errar, callar, prever, casar, rebelar, querer, procrastinar, pasar, hartar, huir, partir, ajar, deber, corregir, andar, jugar, asir, amar, abrir, salir, escalar, mediar, enajenar, exacerbar, sentir, trabajar, redimir o quedar.
Por otro lado, algunos adjetivos como soberbio, solo, inefable, harto, mezquino, ortodoxo, inocuo o vano también han despertado gran interés. Términos como derecho, video, cuando, sino, bulo, ciencia, democracia, plausible, ignominia, fascismo, escusa, demagogia, lengua, hierba, gato, cultura o arte han sido visitados con gran frecuencia por los hispanohablantes. Entre las palabras más buscadas ausentes del DLE llaman la atención desescalada, desescalar, coronavirus, sanitizar, cocreta, monomarental o covid.
Sobresalen entre los más consultados las «palabras del día», que es ofrecido por el mismo diccionario. Existe un gran interés provocado por esta propuesta entre los hispanohablantes y extranjeros que se importan por el idioma, entre las que se pueden mencionar: petrificar, egresar, fauces, crisopeya, humus, guaca, suntuario, desperezar, metiche, fisco, osteoporosis, mecanuscrito, bayadera, laurear, gastroscopia, samovar, lábaro, tutú, agroambiental, pingüino, fusiforme, agronegocio, púlsar, casito, locación, anticucho, refaccionar, baratija, trabalenguas y cocotal.
Desde el pasado 12 de marzo de 2020, La RAE, con motivo de cuarentena, ha adaptado y reforzado los servicios en línea. Las consultas a los diccionarios, corpus, bases de datos y otros recursos, así como el servicio de consulta lingüística, usados por miles de personas vía Twitter, han permitido resolver más de 17.600 dudas. Las consultas en línea al diccionario y a los corpus son gratuitos. El DLE registró en el mes de abril más 100 millones de entradas, 40 millones más que en febrero del mismo año de 2020.
EN LAS REDES SOCIALES
La RAE quiere celebrar este récord de visitas al DLE con una campaña de interacción en sus redes sociales, incentivando sus seguidores a jugar y aprender, poniendo a prueba sus conocimientos lingüísticos durante estos días difíciles. ¿Cuál es la palabra más buscada en el diccionario durante el confinamiento? ¿Qué neologismos son válidos y cuáles serían sus alternativas? ¿Cómo es el plural de algunos de estos términos?
Gracias a este tipo de dinámicas, cada vez más habituales, los presentan en sus perfiles de redes sociales (Twitter, Instagram y Facebook). La RAE busca contribuir con fomentar el interés lingüístico entre los internautas, aparte de sondear las opiniones, comentarios y dudas de los hablantes, que son los que mantienen viva nuestra lengua. Está a disposición de todos los usuarios la cuenta de Twitter @RAEInforma.
¿Cuarenpena? Ese confinamiento está llevando a todo el mundo a correr atrás de nuevas terminologías, frases o palabras que permitan definir y entender este desbarajuste social nunca antes visto en la historia de la humanidad.
El confinamiento social ha permitido la aparición de la palabra «cuarenpena». Y, con toda seguridad, no es ni la primera ni la última a hacer acto de presencia y formar fila en el ejército de nuevas terminologías «neológicas».
Considerando todo esto, la Agencia FUNDEU pasó a explicar que, en efecto, una de las creaciones léxicas que han surgido en estos tiempos es el término «cuarenpena», palabra que alude a la tristeza de permanecer encerrados en casa para evitar contagios.
La Fundación de la Lengua Española menciona que ciertamente «cuarenpena» es un vocablo adecuado, si bien la grafía apropiada es cuarempena [con m intercalada]. Aunque este acrónimo esté formado a partir de cuarenta, con ene, delante de las consonantes p y b se escribe m, tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas, y según sucede en los compuestos biempensante o simpa, que se originan a partir de bien y pensante y sin y pagar, respectivamente.
La regla de la RAE dice: «Debe escribirse m delante de b y p (ambiguo, campo), mientras que se escribe n ante la letra v (envío, invasión). No obstante, hay algún caso en que, por respetarse las grafías etimológicas, puede aparecer n ante b: Canberra, Gutenberg (→ n, 2)».
La legendaria cantante estadounidense Cher confesó en una entrevista con EFE que la decisión de estrenarse en español con «Chiquitita» fue uno de los mayores retos de su carrera, que le ha llevado a descubrir que «es un idioma maravilloso», en especial para una artista que quiere ayudar ante el coronavirus.
«El español, lleno de vocales, es una maravilla para cantar, al contrario del inglés, con palabras con muchas consonantes pegadas», dijo la estrella al hablar de su primera experiencia musical completamente en castellano y con un clásico a bordo.
Eso no significa, dijo, que haya sido fácil: «Usualmente saco una canción en dos horas, pero ‘Chiquitita’ fueron días. Soy muy perfeccionista. Hice como 20 versiones hasta que sentí que no podía quedar mejor», contó la artista desde su casa en Malibú, parte del Gran Los Ángeles, donde lleva semanas confinada.
La idea de grabar en español por primera vez le nació en 2018 mientras hacía su disco «Dancing Queen» en tributo a ABBA después de participar en la segunda entrega de la película «Mamma Mía», para luego seguir rondándole la cabeza hasta que este año decidió concretar.
«Llegué a Inglaterra, donde grabo, pero no estaba preparada. Soy disléxica y leer en otro idioma no es lo mío. Terminé trabajando con una ‘coach’ maravillosa que me ayudó muchísimo», indicó Cher en referencia a la cantautora española María Moss, quien coincidió con ella en el estudio de su productor.
«Aprendí la canción leyéndole los labios en la cabina de grabación», reconoció la estrella, quien también escuchó música de artistas latinoamericanos para llevar su pronunciación de la «g», la «j» y la «c» a como las quería.
Y es que la «Chiquita» de Cher es mucho más latina que la de ABBA, pues sus arreglos se conectan con el folclor de la región, el seseo está presente en cada línea y las guitarras y los acordes hablan más de México que de Suecia.
Para la artista, esta oportunidad también ha marcado un punto y aparte en su labor filantrópica, pues la satisfacción por completar «Chiquita» no se compara a la que sintió cuando decidió que la dedicaría a recaudar fondos para Unicef, el fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
Sobre ello, la artista comentó que todo lo que gane el tema en las plataformas musicales, las compras y las visualizaciones del video, que combina imágenes de Cher en su casa con escenas de niños de todas partes del mundo, irá a parar a la organización mundial.
Artículo basado en trabajo de Alicia Civita, Agencia EFE – Miami, 20/05/2020.
Quizá fue una hecatombe de esperanzas Un derrumbe de algún modo previsto Ah, pero mi tristeza solo tuvo un sentido Todas mis intuiciones se asomaron
Para verme sufrir, y por cierto me vieron Hasta aquí había hecho y rehecho mis trayectos contigo Hasta aquí había apostado a inventar la verdad Pero vos encontraste la manera, una manera
Tierna, y a la vez implacable, de desahuciar mi amor Con un solo pronóstico lo quitaste de los suburbios de tu vida Posible, lo envolviste en nostalgias Lo cargaste por cuadras y cuadras, y despacito
Sin que el aire nocturno lo advirtiera Ahí nomás lo dejaste a solas con su suerte que no es mucha Creo que tenes razón La culpa es de uno cuando no enamora
Y no de los pretextos, ni del tiempo Hace mucho muchísimo que yo no me enfrentaba como Anoche al espejo, y fue implacable como vos, mas no fue tierno Ahora estoy solo, francamente, solo
Siempre cuesta un poquito empezar a sentirse desgraciado Antes de regresar a mis lóbregos cuarteles de Invierno, con los ojos bien secos, por si acaso Miro como te vas adentrando en la niebla, y empiezo a recordarte
Corramos atrás del origen del idioma español o castellano, partiendo de San Millán de la Cogolla y culminando en Madrid. A través de uno y otro extremo, atravesemos las tierras de Burgos, Valladolid, Salamanca y Ávila.
La ruta del castellano jala el recorrido vital de una lengua que se balbució en el siglo X y alcanzó sus mayores cumbres antes del llegar al siglo XVII. Una lengua cuyos orígenes sigue siendo tema de investigación para los eruditos, que se mueven entre la certeza de los datos encontrados y la emoción de las respuestas posibles.
Entre el 1346 y el 1353 se produjo la mayor plaga de la historia de Europa: La peste bubónica o peste negra.
Era algo de una magnitud desconocida que solo es comparable con la terrible plaga de tiempos del emperador romano Justiniano, ocurrida entre el 541 al 543 d.C. Esa es la primera epidemia de peste bubónica de la que se tiene noticia. Llegó desde Etiopía al puerto egipcio de Pelusio y de allí a la capital, Constantinopla, propagándose por todas las rutas comerciales del Mediterráneo al resto de Europa.
La mortalidad que causó fue terrible, según Procopio. Había días que en Constantinopla se llegaron a enterrar entre 10.000 y 15.000 personas. Se calcula que la ciudad perdió el 40 por ciento de su población y Europa millones de personas más.
La peste negra o muerte negra se refiere a la pandemia de peste más devastadora en la historia de la humanidad que afectó a Eurasia en el siglo XIV y que alcanzó un punto máximo en Europa entre los años 1347 y 1351.
Es difícil conocer el número de fallecidos. Se estiman unos 25 millones de personas solo en Europa, aproximadamente 1/3 de la población. La teoría aceptada sobre el origen de la peste explica que fue un brote causado por una variante de la bacteria Yersinia pestis. Es común que la palabra «peste» se utilice como sinónimo de «muerte negra», aun cuando aquella deriva del latín «pestis», es decir, «enfermedad» o «epidemia», y no del agente patógeno.
En la antigüedad, no existían los apellidos, por lo menos no en la forma que conocemos. El DRAE – Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define apellido como: «nombre de familia con que se distinguen las personas. Nombre particular que se da a varias cosas. Sobrenombre o mote.»
Si tomamos la Biblia como referencia, nos encontraremos con que los personajes del Antiguo y Nuevo Testamentos eran conocidos principalmente por sus nombres: Abraham, Moisés, Pedro, Juan, Mateo, Jesús, María y José, etc. No había tal cosa como Abraham Pérez, Mateo Delgado y/o José García. Por cierto: Iscariote no era el apellido del traidor Judas, así como Tadeo no era el apellido del discípulo de Cristo. Eran apenas sobrenombres, es decir, apodos que representaban una característica moral, social o cultural de los personajes.
Ahora bien, con el paso del tiempo, las comunidades fueron pobladas cada vez más y más y… de repente, comenzaron a surgir las dudas, como podemos ver en la siguiente conversa:
— Llévale este mensaje a Juan. — ¿Cuál Juan? – preguntaba el mensajero, ya que existían dos Juan en la misma localidad. — Pues, Juan, aquel ‘del valle’ – explicaba el remitente al mensajero, para poder distinguirlo del otro Juan, aquel ‘del monte’.
En este caso, los apellidos ‘del Valle’ y ‘del Monte’, tan comunes en la actualidad, surgieron como resultado del lugar donde vivían estas personas. Estos son los llamados ‘apellidos topónimos’. Jesucristo fue conocido como Jesús de Nazaret, haciendo referencia a la ciudad donde pasó la mayor parte de su vida.
La Toponimia u onomástica geográfica (del griego τόπος, «lugar», e ὄνομα, «nombre», significa, por tanto, «nombre del lugar»). Es la rama de la onomástica que estudia los nombres geográficos o topónimos, es decir, los nombres propios de los lugares, de su origen y evolución. Es considerada una parte de la lingüística, teniendo sus fuentes en la historia, la arqueología y la geografía. (MARTINEZ JIMENES et al, 2011).
Dentro de esta categoría están los apellidos Arroyo, Canales, Costa, Cuevas, Peña, Prado, Rivera (que hacen referencia a algún accidente geográfico) y Ávila, Burgos, Logroño, Madrid, Toledo (que derivan de cierta ciudad de España).
Otros apellidos se originan de alguna peculiaridad arquitectónica con la que se relacionaba una persona. Si tu antepasado vivía cerca de varias torres, a pasos de unas fuentes, detrás de una iglesia, al cruzar un puente, o era dueño de varios palacios, pues, ahora entiendes el porqué de los apellidos Torres, Fuentes, Iglesia, Puente y Palacios. Es posible que hayas tenido algún ancestro que tuviese algo que ver con laflora y la fauna. Quizás criaba corderos, cosechaba manzanas o tenía una finca de ganado. De ahí los apellidos Cordero, Manzanero y Toro.
Losoficios o profesiones del pasado también han producido muchos de los apellidos de estos tiempos. ¿Conoces a algún Labrador, Pastor, Monje, Herrero, Criado o Vaquero? Pues ya sabes a qué se dedicaban sus antepasados durante la Edad Media.
Otra manera de crear apellidos era a base de alguna característica física, un rasgo de su personalidad o de un estado civil. Si no era casado, entonces era Soltero; si no era gordo, era Delgado; si no tenía cabello, era Calvo; si su pelo no era castaño, era Rubio; si no era blanco, era Moreno; si tenía buen sentido del humor, era Alegre; si era educado, era Cortés. Imagine.
Quizás la procedencia más curiosa sea la de losapellidos que terminan en -ez, como Rodríguez, Martínez, Jiménez, González, entre otros muchos que abundan entre nosotros los hispanos. El origen es muy sencillo:-ez significa ‘hijo de’. Por lo tanto, si tu apellido es González es porque tuviste algún antepasado que era hijo de un Gonzalo.
De la misma manera, Rodríguez era hijo de Rodrigo, Martínez de Martín, Jiménez de Jimeno, Sánchez de Sancho, Álvarez de Álvaro, Benítez de Benito, Domínguez de Domingo, Hernández de Hernando, López de Lope, Ramírez de Ramiro, Velázquez de Velasco, y así por el estilo. Así mismo ocurre en otros idiomas: Johnson es hijo de John en inglés (John-son); MacArthur es hijo de Arthur en escocés; Martini es hijo de Martín en italiano.
Es así como, poco a poco, durante la Edad Media, comenzaron a surgir los apellidos. La finalidad era, pues, diferenciar una persona de la otra. Con el tiempo, estos apellidos tomaron un carácter hereditario y pasaron de generación en generación, con el propósito de identificar no solo personas, sino familias.
RAE – Real Academia de la Lengua Española. DRAE – Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. https://dle.rae.es. Consultado en: 10/05/2020.
Ricardo Arjona, «Mujeres». Dedicado a todas las mujeres, con mucho cariño.
No sé quién las inventó
No sé quién nos hizo ese favor, tuvo que ser Dios
Que vio al hombre tan solo y sin dudar lo pensó en dos
En dos
Dicen que fue una costilla
Hubiese dado mi columna vertebral por verlas andar
Después de hacer el amor hasta el tocador y sin voltear
Sin voltear, sin voltear
Y si habitaran la luna
Habría más astronautas que arenas en el mar
Mas viajes al espacio que historias en un bar
En un bar, por qué negar
Que es lo mejor que se puso en este lugar
Mujeres, lo que nos pidan podemos
Si no podemos, no existe
Y si no existe, lo inventamos por ustedes
Mujeres, lo que nos pidan, podemos
Si no podemos, no existe
Y si no existe, lo inventamos por ustedes
Mujeres
Qué hubiera escrito Neruda
Qué habría pintado Picasso
Si no existieran musas
Como ustedes
Nosotros con el machismo, ustedes al feminismo
Y al final, la historia termina en par
Porque en pareja vinimos y en pareja hay que terminar
Terminar, terminar
Y si habitaran la luna
Habría mas astronautas que arenas en el mar
Más viajes al espacio que historias en un bar
En un bar, por qué negar
Que es lo mejor que se puso en este lugar
Mujeres, lo que nos pidan, podemos
Si no podemos, no existe
Y si no existe, lo inventamos por ustedes
Mujeres, lo que nos pidan, podemos
Si no podemos, no existe
Y si no existe, lo inventamos por ustedes
Mujeres
Qué hubiera escrito Neruda
Qué habría pintado Picasso
Si no existieran musas
Como ustedes
Mujeres, lo que nos pidan, podemos
Si no podemos, no existe
Y si no existe, lo inventamos por ustedes
Mujeres
Qué hubiera escrito Neruda
Qué habría pintado Picasso
Si no existieran musas
Como ustedes
Mujeres