El pueblo que habla un español antiguo

«Fazer», «lavorar», «pasharo» o «djente». No, no se trata de errores tipográficos, no. Son apenas, como su forma sugiere, palabras en español antiguo. En concreto, es lo mismo que decir “hacer”, “trabajar”, “pájaro” o “gente”. Esas palabras son pronunciadas, por lo menos, por un grupo reducido de personas que las usan en Bosnia, un país cercano a la Península Ibérica.

Estamos hablando del ladino (Nota 1), lengua que está estrechamente relacionada con el idioma español, tanto en historia, costumbre y modo de vida. El ladino también es llamado de judeoespañol, judezmo, espayolit, djidió y haketia. Esa variedad de nombres se debe a la mezcla de idiomas que existe dentro del propio ladino. En Bosnia se encuentra una comunidad de judíos sefarditas (Nota 2) que emplea esta lengua antigua.

Foto: Sinagoga de Sarajevo donde se habla ladino, construida en 1902. (EFE)Sinagoga de Sarajevo donde se habla ladino, construida en 1902. (EFE)

Presentamos y adaptamos aquí un artículo de 2018, de E. Zamorano, del periódico El Confidencial. El título de la materia es: “El extraño caso de los bosnios que siguen hablando español (medieval)”, basado en un trabajo anterior, transcrito en el periódico británico BBC, donde Sussana Zaraysky explica lo ocurrido en un viaje que hizo a Sarajevo, a fin de investigar la historia de una pequeña comunidad, cuya lengua está asociada al español o castellano antiguo. El título del artículo de Sussana Zaraysky es “The Bosnians who speak medieval Spanish” [Los bosnios que hablan español medieval, traducción libre].

En este estudio se revela algo curioso sobre el idioma ladino: su origen se remonta a la Edad Media, tiempo en que los judíos de la Península crearon una comunidad en Sarajevo. Vale la pena leer cuidadosamente sobre este idioma que, según la  UNESCO, está a punto de desaparecer (Nota 3).

Comencemos diciendo que las lenguas representan el más básico nexo de unión de una comunidad. Aunque su función sea eminentemente práctica y a veces seamos incapaces de valorar su importancia, es la esencia de la identidad y del sentido de pertenencia a un país o una cultura determinada.

La historia nos lo ha demostrado en innumerables ocasiones. Cuando un pueblo es condenado al exilio, y obligado a abandonar forzosamente un territorio, de forma impresionante el idioma pervive entre ellos como el más arraigado vínculo de toda la cultura.

Según la UNESCO, el ladino es una lengua que está condenada a la extinción en los próximos años

Si hay un año determinante en la historia de España, ese es 1492. En esos doce meses, sucedieron tres hitos que representaron un cambio completo de paradigma en España, tanto en sentido político como social: 1) el descubrimiento de América por la expedición comandada por Cristóbal Colón; 2) el final de la Reconquista de España, con la entrega de las llaves de Granada de Boabdil, último reducto de Al-Andalús, que pertenecía a los reinos de taifas; y, 3) la expulsión de los judíos de la Península Ibérica como minoría religiosa.

Este último hecho es clave para comprender la deriva de un pueblo, los judíos sefarditas, a los que no les quedó más remedio que huir debido a la mala convivencia con los distintos grupos religiosos, que hasta entonces había sido difícil pero buena, y que en dicho año se volvió completamente insoportable.

En la actualidad, la población de judíos sefardíes alcanza los dos millones y la mayor parte de ellos reside en diversas partes del mundo, repartidos entre países como Israel, Francia, Estados Unidos, Turquía, Alemania y muchos otros. Uno de esos países, quizás el más curioso, es Bosnia. Nadie diría que en pleno siglo XXI, y después de seis siglos de su expulsión, se continuaría hablando español sefardí en la parte occidental de la península de los Balcanes.

La noticia aparece en el diario británico BBC, después que una de sus periodistas, Susanna Zaraysky, decide viajar a Sarajevo para investigar las raíces de la cultura de esta comunidad cuya lengua, según la Unesco, está condenada a extinguirse. Zaraysky, comentando sobre su experiencia, nos cuenta lo siguiente:

De camino a la sinagoga Ashkenazi para el servicio del shabat (sábado), mi amiga Paula Goldman y yo caminamos por calles empedradas, pasando por mezquitas, tiendas y una madrasa (escuela islámica). Era el año 2000, y la capital de Bosnia-Herzegovina todavía tenía visibles las cicatrices de la guerra de los Balcanes.

La Inquisición les obligó a convertirse al cristianismo so pena de muerte o destierro

En su investigación, Zaraysky y su amiga fueron a un centro religioso judío y escucharon la recitación de la Torá, cantada por David Kamhi, un habitante de la zona. “Adonaj es mi pastor”, escucharon de repente. Después del servicio, Zaraysky preguntó a la esposa de Kamhi, llamada Blanca, por qué la multitud estaba rezando en español. “No es español”, le contestó. “Rezamos en ladino”.

La periodista se quedó sorprendida. De pronto, se encontró entre los descendientes de los judíos sefardíes expulsados de España por causa del Edicto Real de 1492. La Inquisición les obligaba a convertirse al catolicismo bajo pena de muerte o destierro. La mayoría prefirió el destierro a doblegarse a imposiciones absurdas que iban contra el derecho humano de la libertad de pensamiento y religión.

En cambio, el sultán del Imperio Otomano, que por aquel entonces era Bayezid II, decidió acogerlos en el seno de su territorio, en los Balcanes, permitiéndoles mantener su religión y sus costumbres. Otros se refugiaron en el norte de África, en los Países Bajos y otros fueron más lejos, a la recién descubierta América.

«El ladino me salvó la vida»

Una de las particularidades más curiosas del ladino es que conserva la estructura y fonética del español medieval. Escucharlo puede compararse a una especie de viaje en el tiempo, hacia épocas remotas de la Edad Media. “No pudimos tener contacto con España y su idioma, de ahí que suene así”, aseguró Kamhi a la BBC. “Antes de la Segunda Guerra Mundial, la población judía de Sarajevo era de aproximadamente 12.000 personas, incluso había un periódico en ladino. Pero, después del Holocausto, solo regresaron a la ciudad unos 2.500, y muchos de ellos tuvieron que restringir el uso del idioma para sobrevivir”, explica Zaraysky.

A principios de los años 2000, la periodista se encontraba trabajando en Sarajevo en proyectos de desarrollo económico de la posguerra. “A menudo, acudía al centro comunitario judío de la sinagoga a la hora del almuerzo para reunirme con los pocos habitantes que hablaban ladino que quedaban y aprender su historia”, narra. “Hoy, el ladino tiene un profundo significado de pertenencia cultural y supervivencia para aquellos que todavía lo hablan”.

A muchos de ellos, el idioma les salvó la vida durante la Segunda Guerra Mundial, ya que les ayudó a comunicarse con oficiales del ejército italiano cuando fueron internados en un campo de concentración frente a las costas de Croacia. “Los padres de Kamhi usaron el idioma para hablar con los oficiales”, cuenta Zaraysky. “Para el propio Kamhi, hablar ladino facilitó su asistencia a la escuela en la isla”. Dado que ambos idiomas, ladino e italiano, son más o menos parecidos, Kamhi pronto aprendió italiano.

Los últimos cuatro oradores de ladino en Sarajevo lamentan que el uso del idioma probablemente termine tras su muerte

La situación de los judíos sefardíes tuvo visibilidad en los medios de comunicación gracias a una noticia de 2015. En consecuencia, el gobierno español, en manos de Mariano Rajoy, anunció que permitiría la ciudadanía española a los descendientes de los judíos expulsados de España por causa de la persecución por parte de la Inquisición española.

En ese tiempo, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, ordenó otorgar la ciudadanía española a 4.302 judíos sefardíes, descendientes de los antepasados expulsados de la Península Ibérica en 1492. Entre los requisitos se encontraba demostrar sus conocimientos básicos del idioma, aprobar un examen de cultura española y demostrar de alguna forma una hipotética conexión moderna con España. Zaraysky reconoce que nadie sabe con exactitud si de aquí a unos años el idioma se extinguirá por completo:

Ahora, a sus 70 y 80 años, los últimos cuatro oradores de ladino en Sarajevo lamentan que el uso del idioma en la ciudad probablemente termine tras su muerte […] Para ellos, el ladino representa de forma única sus historias e identidades, recordándoles a la intimidad familiar.

En todo caso, sería una gran pérdida para la cultura hispánica y judía si se desconsiderasen todos estos aspectos culturales e históricos del ladino, recordando que el ladino nos devuelve a una época que solo podemos imaginar o vislumbrar a través de restos arquitectónicos y libros arcaicos. Ahora, dejar que las pruebas vivas desaparezcan sería un acto de negligencia e indolencia, no solo contra el ladino, más también contra el idioma español o castellano.

Notas

Nota 1: El ladino es una lengua del ramo itálico de la familia indoeuropea, una extensión del español del siglo XV, hablado por comunidades judías que se encuentran en parte en la región de Europa Central y Meridional, especialmente en Bulgaria, ex-Yugoslavia, Italia, Grecia, Turquía y Marruecos (al norte de África). El ladino guarda una estrecha relación con el español antiguo, especialmente en su aspecto fonético. Vea: El Ladino. Dónde se habla y su relación con los judíos sefardíes, disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=OQ-Z1Fs9eNE.

Nota 2: Los sefardíes o sefarditas, también conocidos como sefaradíes o sefaraditas (en hebreo, ספרדים, Sefaraddim, literalmente ‘los judíos de Sefarad’), originalmente corresponde a los judíos que vivieron en España hasta su expulsión, en 1492, por los reyes católicos de Castilla y Aragón. Sus descendientes, más allá de residir en territorio ibérico o en otros puntos geográficos del planeta, permanecen ligados a la cultura hispánica.

Nota 3: En América Latina están radicados también algunos hablantes del idioma ladino. Los podemos encontrar en varios países, en Argentina, Chile, Perú, Colombia, México y hasta en Brasil, como podemos ver en el reportage de Flavia Cohem, en este link: Ladino – A língua florida (en portugués), disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=RxgXszMO_Z4.

Referencias y adaptaciones

ZARAYSKY, Susanna. BBC. “The Bosnians who speak medieval Spanish” [Los bosnios que hablan español medieval, traducción libre], publicado en: 18/10/2018.  Disponible en: http://www.bbc.com/travel/story/20181017-the-bosnians-who-speak-medieval-spanish. Consultado en: 17/05/2020

UNESCO. UNESCO Atlas of the World’s Languages in Danger. Disponible en: http://www.unesco.org/languages-atlas/index.php. Consultado en: 17/05/2020.

Gobierno de España. Ministerio de Justicia. Solicitud de nacionalidad española para sefardíes de origen español. Disponible en: http://www.justicia.sefardies.notariado.org.


Descubre más desde Español al Día

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Su comentario