La ASALE lamenta las políticas de estado del gobierno de los Estados Unidos al retirar la página web y las redes sociales de la Casa Blanca. Foto: Edificio de la Real Academia Española acompañado de flores, simbolizando la rica cultura del idioma español. https://www.rae.es.
La Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), en nombre de las veintitrés academias de la lengua que la componen, manifiesta su preocupación por la reciente retirada de la página web y las redes sociales en español de la Casa Blanca.
La decisión no se corresponde con el valor de una lengua que hablan hoy más de 600 millones de personas en el mundo y constituye su más rico patrimonio cultural, que atesora la obra de escritores universales como Cervantes, Rubén Darío, Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Miguel Ángel Asturias, Jorge Luis Borges, Octavio Paz, Camilo José Cela, Gabriel García Márquez o Mario Vargas Llosa.
El español es la segunda lengua de comunicación internacional, con un desarrollo creciente en el ámbito económico, la enseñanza, las industrias culturales, los medios de comunicación, la traducción y el entorno digital. En la actualidad, el poder de compra hispanohablante representa el 10 % del PIB mundial, más de 24 millones de personas aprenden la lengua en todo el orbe y los contenidos en español de las webs más destacadas superan a los expresados en francés y alemán.
Los Estados Unidos de América son el segundo país con más hispanohablantes, buena parte de ellos nacidos y arraigados desde generaciones. El español es el segundo idioma más hablado en esa nación, después del inglés, y es el principal en el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, donde comparte la cooficialidad con el inglés. El español es también la lengua extranjera más estudiada y el 60 % de los alumnos eligen el español como idioma de preferencia. El país concentra más de 8 millones de estudiantes de español, la cifra nacional más alta. El aumento del bilingüismo en sectores profesionales ha tenido gran impacto en la vida pública.
La ASALE, que agrupa a veintitrés corporaciones de Hispanoamérica, Estados Unidos, España, Filipinas y Guinea Ecuatorial, celebra y es consciente de la calidad de los contenidos y servicios que ofrece el portal oficial del gobierno de los Estados Unidos en español y de su importancia para la comunidad hispanohablante del país. Pero lamenta que un recurso tan relevante como la página web en español de la Casa Blanca haya sido retirado.
El peso del español de los Estados Unidos en la comunidad universal requiere estímulos que favorezcan su desarrollo ante los desafíos del porvenir. Por ello, la ASALE considera necesario mantener e incrementar todos los recursos que reflejan la representatividad social de una lengua esencial para el país.
A veces los términos lengua ylenguajese usan como sinónimos, pero en realidad se trata de conceptos distintos. Saber la diferencia de estos términos es importante, ya que nos permite entender mejor cómo funciona la comunicación humana y la diversidad de expresiones que existen a lo largo de las diferentes culturas y sociedades. Por otro lado, el habla es la manifestación individual de una lengua por parte de un individuo. Cada persona tiene su propio estilo al hablar, que puede variar según su educación, entorno y experiencias.
La lengua es un poderoso sistema de signos que utilizamos los seres humanos para comunicarnos, tanto de forma oral como escrita. Este sistema abarca no solo palabras, sino también estructuras gramaticales y reglas que nos facultan para crear oraciones coherentes y comprensibles. El lenguaje, en contraste, es nuestra innata capacidad de expresarnos y comunicarnos mediante un conjunto de signos lingüísticos que pueden ser orales, escritos o incluso gestuales. Esta capacidad es esencial para el desarrollo social y cultural, ya que nos permite compartir ideas, emociones y conocimientos de manera efectiva.
Representación artística de la conexión y la comunicación entre dos personas, simbolizando el intercambio de ideas y emociones en la interacción humana. Imagem: deeznutz1 (pixabay.com)
¿Qué es una lengua?
Lengua: Es el sistema estructurado de signos utilizado por una comunidad para comunicarse, que incluye reglas gramaticales y estructuras. Las lenguas pueden evolucionar con el tiempo y se transmiten de generación en generación, como el español, el inglés o el chino mandarín.
Una lengua es un código abstracto maravilloso, que para manifestarse requiere del habla. Además, cada una tiene sus propias y fascinantes reglas morfológicas, gramaticales, sintácticas (todas convencionales), y los hablantes hacen uso de ellas con una naturalidad admirable. Esto se debe a que una lengua es un patrimonio social valioso, es decir, que pertenece a toda la comunidad que la usa y la transmite con orgullo.
Diagrama que muestra las áreas funcionales del cerebro relacionadas con el habla y el lenguaje, incluyendo el área de Broca y el área de Wernicke. Imagen tomada de: www.centroauditivo-valencia.es
Además, como todo lo que se expone al paso del tiempo, una lengua tiene la magnífica capacidad de transformarse y evolucionar a lo largo de los años. Por ejemplo, el español que utilizamos hoy en día presenta emocionantes diferencias con el español que se hablaba en la Edad Media, lo que refleja el dinamismo y la riqueza de nuestro idioma.
En relación con esto, se puede afirmar que hay lenguas vibrantes y otras que han llegado a su fin. Las lenguas que están vivas son aquellas que se usan con entusiasmo en una comunidad y que cuentan con la transmisión necesaria para asegurar su florecimiento a lo largo del tiempo. Un gran ejemplo de ello es el japonés.
Por otro lado, una lengua muere cuando se queda sin hablantes, lo cual impide que sea transmitida de generación a generación. Por ejemplo: el latín.
Se pueden distinguir dos tipos de lengua:
Lengua materna. Es aquella que se adquiere durante la niñez, en el seno de la comunidad en la que se desarrolla un individuo. Se siente como propia y se usa de manera espontánea.
Lengua segunda o aprendida. Es aquella que el individuo aprende de manera consciente y voluntaria, y que suele utilizarse como segunda opción luego de la lengua materna o en situaciones particulares.
Ejemplos de lenguas
Entre la infinidad de lenguas existentes, se pueden mencionar:
español
francés
inglés
ruso
chino
mandarín
guaraní
italiano
portugués
griego
¿Qué es el lenguaje?
Lenguaje: Es la capacidad innata de comunicarse a través de signos, tanto verbales (oral y escrito) como no verbales (gestos, símbolos). Esto abarca desde discursos hasta lenguajes artificiales, como los de programación.
El lenguaje es una maravillosa creación que combina la lengua y el habla. Representa la capacidad potencial que poseemos los seres humanos para usar signos con fines comunicativos, ya sea de manera oral o escrita. Esta habilidad innata y abstracta nos permite expresar nuestros pensamientos, sentimientos, ideas, deseos y mucho más de formas asombrosas.
A diferencia de una lengua, el lenguaje puede ser verbal o no verbal, es decir, puede manifestarse a través del habla, de la escritura, pero también de imágenes o elementos simbólicos.
El lenguaje es multiforme y heteróclito porque tiene aspectos físicos, fisiológicos y psíquicos, y también pertenece tanto al dominio de lo individual como de lo social.
Dado que el lenguaje es la capacidad de expresarnos mediante signos, puede presentarse como:
Lenguaje oral. Se trata de la expresión hablada a través de fonemas organizados según normas preestablecidas y aceptadas por los hablantes de una comunidad lingüística a fin de transmitir palabras y frases. En este caso, la comunicación es inmediata y efímera.
Lenguaje escrito. Se trata de la representación escrita de los fonemas a través de letras o grafías de otro tipo. En este caso, la comunicación puede ser diferida, dado que el mensaje puede permanecer a través del tiempo, a diferencia del lenguaje oral.
Ejemplos de lenguaje
Entre los distintos tipos de lenguaje, se pueden mencionar:
Lenguaje natural. Es aquel que utilizamos de manera espontánea para comunicarnos con el resto de nuestra comunidad y que depende de nuestro origen cultural y geográfico. Por ejemplo: el idioma alemán.
Lenguaje artificial. Es aquel que se estudia, planifica y crea con un objetivo que no es primordialmente la comunicación dentro de una comunidad lingüística. Por ejemplo: un lenguaje de programación.
Lenguaje verbal. Es aquel en el cual la comunicación se establece a través de signos lingüísticos conocidos y aceptados por una comunidad lingüística, y puede ser oral o escrito. Por ejemplo: un discurso o una carta.
Lenguaje no verbal. Es aquel en el cual no hay palabras involucradas, sino que la comunicación se realiza de otra manera. Por ejemplo: un gesto.
¿Qué es el habla?
Habla: Es la manifestación individual de una lengua. Es única para cada persona, refleja su educación, entorno y experiencias. Hay dos tipos principales: habla coloquial (informal) y culta (formal).
El habla es una manifestación concreta de una lengua y se diferencia tanto de ella como del lenguaje en varios sentidos. Es lo que permite que un individuo se comunique con otro u otros a través de sus propias habilidades lingüísticas y de la articulación de sonidos de un sistema lingüístico. Este proceso de comunicación no solo involucra la producción de sonidos, sino también la estructura y el significado detrás de las palabras, así como el contexto en el que se utiliza el lenguaje.
Esto hace que se trate, a diferencia de la lengua y el lenguaje, de un acto individual, voluntario y heterogéneo, dado que si bien se basa en un sistema lingüístico, la manera en que se manifiesta depende de cada hablante. El habla es, en esencia, una hermosa expresión personal que refleja no solo la habilidad lingüística del individuo, sino también su rica identidad cultural y emocional. Cada hablante, a través de su habla, aporta un matiz único que se ve enriquecido por su entorno, sus experiencias y su estado emocional en el momento de la comunicación, creando así conexiones significativas y llenas de vida.
Además, el habla es un reflejo maravilloso de la diversidad humana y varía en función de múltiples factores, como la edad del hablante, su ubicación geográfica, sus competencias socioculturales y educativas, sus capacidades físicas y sus objetivos, entre muchos otros. Por ejemplo, un niño que está descubriendo el mundo del lenguaje utilizará un conjunto único de palabras y estructuras gramaticales que muestran su creciente curiosidad, muy diferente a las de un adulto experimentado que ya ha enriquecido su vocabulario. Del mismo modo, un hablante de una zona rural puede emplear expresiones y acentos que añaden un encanto especial, en contraposición a los utilizados en un entorno urbano.
La diversidad en el habla es un magnífico reflejo de las variaciones dialectales y regionales dentro de una misma lengua, que enriquece el panorama lingüístico y cultural. Al mismo tiempo, esto ofrece oportunidades para el entendimiento y la comunicación entre hablantes de diferentes entornos, lo que resalta la importancia de la empatía y la adaptación en el proceso comunicativo. Por tanto, el habla no es solo un vehículo de comunicación, sino también un vibrante reflejo de la vida social y cultural de las personas.
Se pueden distinguir dos formas de habla:
Habla coloquial. Se trata de las realizaciones de una lengua que tienen lugar en situaciones informales, con personas con quienes se mantiene una relación de cercanía, y se da en ámbitos cotidianos y de manera más espontánea.
Habla culta. Se trata de las realizaciones de una lengua que tienen lugar en situaciones formales, por lo cual es un habla menos espontánea, más cuidada y más apegada a las normas del código lingüístico que se use.
Ejemplos de habla
El habla puede ser utilizada en infinidad de situaciones, entre ellas:
Un discurso pronunciado por alguien frente a un público.
Una conversación entre dos personas.
Una conferencia.
Un programa de radio.
Una clase en una escuela.
En conclusión, la lengua y el lenguaje son elementos fundamentales en la interacción humana y el desarrollo de nuestras sociedades. Mientras que la lengua constituye el sistema estructurado de signos que usamos para comunicarnos, el lenguaje representa nuestra capacidad innata de hacerlo, permitiéndonos expresar pensamientos, emociones e ideas a través de diversas formas, ya sean orales, escritas o gestuales. Esta capacidad de comunicación es clave para la transmisión de conocimientos, la creación de vínculos sociales y la evolución cultural, destacando el papel esencial que tienen la lengua y el lenguaje en la construcción y el progreso de nuestras comunidades.
Aquí tienes ejercicios de selección múltiple con cuadros de verificación (checkboxes) para identificar sujeto, verbo y predicado. Ideal para practicar o imprimir.
Ejercicio 1: Marca con ✓ la columna correcta
Analiza cada parte de la oración y marca si corresponde a Sujeto (S), Verbo (V) o Predicado (P).
Oración
Parte de la oración
S
V
P
Los niños juegan en el parque.
Los niños
☐
☐
☐
juegan
☐
☐
☐
en el parque
☐
☐
☐
La luna ilumina la noche.
La luna
☐
☐
☐
ilumina
☐
☐
☐
la noche
☐
☐
☐
Tú cantaste una balada.
Tú
☐
☐
☐
cantaste
☐
☐
☐
una balada
☐
☐
☐
Ejercicio 2: Elige la opción correcta
Marca todas las casillas que correspondan en cada pregunta.
«Las olas rompían con fuerza en la costa.»
☐ Sujeto: Las olas
☐ Verbo: rompían
☐ Predicado: con fuerza en la costa
«Mi hermana preparó una sorpresa.»
☐ Sujeto: una sorpresa
☐ Verbo: preparó
☐ Predicado: preparó una sorpresa
«Ellos visitarán el museo mañana.»
☐ Sujeto: Ellos
☐ Verbo: visitarán
☐ Predicado: el museo mañana
Ejercicio 3: Sujeto tácito
Identifica el sujeto (tácito), verbo y predicado. Marca las opciones correctas.
«Corrimos hasta la meta sin parar.»
☐ Sujeto tácito: Nosotros
☐ Verbo: Corrimos
☐ Predicado: hasta la meta sin parar
«Estudiaréis para el examen final.»
☐ Sujeto tácito: Vosotros
☐ Verbo: Estudiaréis
☐ Predicado: para el examen final
Ejercicio 4: Oraciones complejas
En estas oraciones, marca solo el núcleo del sujeto y el verbo principal:
«El libro que me regalaste tiene ilustraciones hermosas.»
Núcleo del sujeto: ☐ libro ☐ ilustraciones ☐ hermosas
Verbo principal: ☐ regalaste ☐ tiene ☐ hermosas
«Las canciones de la banda son emocionantes.»
Núcleo del sujeto: ☐ canciones ☐ banda ☐ emocionantes
Verbo principal: ☐ son ☐ emocionantes ☐ de
Clave de respuestas
Ejercicio 1:
Los niños (S), juegan (V), en el parque (P).
La luna (S), ilumina (V), la noche (P).
Tú (S), cantaste (V), una balada (P).
Ejercicio 2:
☑ Sujeto, ☑ Verbo, ☑ Predicado.
☑ Sujeto: Mi hermana, ☑ Verbo: preparó, ☑ Predicado: preparó una sorpresa.
☑ Sujeto: Ellos, ☑ Verbo: visitarán, ☑ Predicado: el museo mañana.
A lo largo de la historia, la nomenclatura del continente conocido hoy como América ha sido objeto de debate y propuesta por diversos exploradores, intelectuales y líderes políticos. En este artículo, estudiaremos el origen de las diferentes propuestas de nombres para el continente americano, los nombres sugeridos, las razones detrás del predominio del término «América» sobre otras denominaciones como «Colombia» y los proponentes clave de estas ideas.
1. Origen del nombre «América»
El descubrimiento del «Nuevo Mundo» a finales del siglo XV por Cristóbal Colón abrió un periodo de exploración y colonización. Los europeos pronto sintieron la necesidad de nombrar las tierras recién descubiertas. Sin embargo, la denominación oficial del continente no fue una cuestión inmediata y fue motivo de discusión entre los pensadores de la época.
Representación artística del descubrimiento de América por Cristóbal Colón, destacando la llegada de los europeos al Nuevo Mundo (Desembarco de Cristóbal Colón, de Dióscoro de Puebla).
El nombre «América» se debe al cartógrafo alemán Martin Waldseemüller, quien, en 1507, publicó un mapa titulado Universalis Cosmographia. En este mapa, Waldseemüller decidió honrar a Américo Vespucio, un navegante florentino, al proponer que el nuevo continente al sur fuera llamado «América» en su honor, ya que él fue uno de los primeros en sugerir que las tierras descubiertas por Colón no eran parte de Asia, sino un continente completamente nuevo.
Rojas-Mix, M. (1991). Los cien nombres de América: eso que descubrió Colón (p. 11, Vol. 209).
Existe un detalle crucial relacionado con la expedición de Vespucio: en 1499, junto a Alonso de Ojeda, siguió una ruta inspirada en el tercer viaje de Colón (1498), aunque con el objetivo de explorar zonas más al sur. Vespucio recorrió la costa norte de Sudamérica, documentando áreas cercanas a la desembocadura del Orinoco (Venezuela) —ya visitada por Colón— y avanzó posiblemente hasta la actual Guyana o el noreste de Brasil, aunque no hay consenso sobre si llegó al Amazonas en ese viaje.
El origen del nombre «América» se vincula indirectamente con estas exploraciones, pero su denominación definitiva surgió años después, tras los viajes de Vespucio al servicio de Portugal (1501-1502). En esas expediciones, recorrió costas más meridionales (como Brasil y Argentina), lo que le permitió argumentar que se trataba de un «Nuevo Mundo», no conectado con Asia. Esta idea, difundida en sus escritos, llevó al cartógrafo Martín Waldseemüller a proponer el nombre «América» en su mapa de 1507, en honor a Vespucio.
Por tanto, aunque la expedición de 1499 sentó bases para reconocer la singularidad de Sudamérica, la conclusión de que era un continente separado —y su nombre— requirió exploraciones posteriores y el impacto de las narrativas de Vespucio.
2. Nombres propuestos
A lo largo de la historia, se han sugerido diferentes nombres para designar al continente americano. Los más notables son:
América: El nombre del continente deriva de la latinización de Amerigo Vespucio («Americus Vespucius»), propuesto por el cartógrafo Martín Waldseemüller en su mapa de 1507. Esto se basó en los relatos de Vespucio (especialmente sus cartas Mundus Novus y Letter to Soderini), donde describía las tierras al sur como un «Nuevo Mundo», separado de Asia.
Colombia: En homenaje a Cristóbal Colón, este nombre fue recomendado inicialmente para designar el continente, argumentando que Colón fue el «descubridor» del Nuevo Mundo. Sin embargo, no fue adoptado universalmente para el continente, aunque posteriormente inspiró el nombre del país sudamericano actual, Colombia.
Indias Occidentales: Inicialmente, Colón creyó que había llegado a Asia, razón por la cual las tierras que descubrió fueron llamadas “Indias Occidentales”. Este término fue común durante los primeros años de la colonización, pero con el tiempo fue desechado en favor de nombres más precisos.
Vespucia: En algunas ocasiones, también se propuso que el continente podría haberse llamado “Vespucia” en honor a Américo Vespucio, pero este nombre nunca se popularizó.
3. ¿Por qué América y no Colombia?
El predominio del término «América» sobre «Colombia» se debe, en parte, a la pronta difusión del mapa de Waldseemüller y al reconocimiento del trabajo de Américo Vespucio como navegante y explorador. A diferencia de Colón, Vespucio fue uno de los primeros en declarar que las tierras descubiertas no eran parte de Asia, sino un nuevo continente. Su reconocimiento como un explorador que entendió la verdadera naturaleza del «Nuevo Mundo» fue clave para que su nombre fuera inmortalizado en los mapas.
El continente americano recibió el nombre Américo Vespúcio, alguien que no es tan famoso como Cristóbal Colón.
Por otro lado, el término «Colombia» fue promovido principalmente por Simón Bolívar en el siglo XIX, como un homenaje a Cristóbal Colón y como símbolo de unidad de los países hispanoamericanos. Aunque no se adoptó para todo el continente, el nombre perduró en la Gran Colombia (una nación que abarcaba varios territorios en Sudamérica) y posteriormente en la República de Colombia.
Además, Waldseemüller tenía acceso a las cartas de Vespucio, quien describió con mayor claridad las características de las nuevas tierras, lo que influyó decisivamente en la adopción de su nombre para todo el continente. En contraste, aunque Colón fue el «primer» europeo en llegar, nunca entendió completamente que había descubierto un nuevo continente: América.
4. Algunos de los proponentes
Martin Waldseemüller: Cartógrafo alemán que propuso el nombre «América» en 1507 en honor a Américo Vespucio. Su mapa, Universalis Cosmographia, fue crucial para difundir este nombre.
Simón Bolívar: Líder de la independencia latinoamericana que impulsó el nombre «Colombia» para el continente en homenaje a Cristóbal Colón, como símbolo de la unión y la lucha por la independencia.
Cristóbal Colón: Aunque no sugirió directamente un nombre para el continente, su papel como «descubridor» del Nuevo Mundo inspiró la propuesta de «Colombia».
Américo Vespucio: Navegante florentino cuyas cartas y descripciones de los nuevos territorios ayudaron a que se le atribuyera su nombre al continente.
Resumen
El nombre «América» prevaleció sobre otras propuestas debido a la temprana difusión de los mapas de Waldseemüller y al reconocimiento del papel de Américo Vespucio en la identificación del continente como un territorio independiente de Asia. Aunque «Colombia» también fue una propuesta relevante, quedó finalmente asociada a una región específica de Sudamérica. Así, la elección de nombres para el continente no fue un proceso arbitrario, sino el resultado de la interacción entre exploradores, cartógrafos y líderes que marcaron la historia de las Américas.
La presencia española en lo que hoy conocemos como Estados Unidos comenzó en el siglo XVI con exploradores como Juan Ponce de León, quien llegó a Florida en 1513. A lo largo de los siglos, los españoles establecieron misiones, fuertes y asentamientos en vastas áreas del continente, dejando una huella duradera en la geografía y la cultura del país. Esta influencia es particularmente evidente en los nombres de muchos lugares que aún conservan su origen español.
Entre finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX, los territorios dominados por España comprendían más de la mitad de los actuales Estados Unidos. California, Nevada, Colorado, Utah, Nuevo México, Arizona, Texas, Oregón, Washington, Florida, la Gran Luisiana, así como parte de Idaho, Montana, Wyoming, Kansas, Oklahoma, Misisipi y Alaska, estuvieron bajo el control de España. Todo ese vasto territorio formaba parte del llamado Virreinato de Nueva España y se perdió debido a múltiples factores internos y externos, cuando España perdió su poder e influencia política como imperio mundial. Foto: Frank Hurtado, en https://www.geografiainfinita.com.
Estados y ciudades
California: El nombre de este estado proviene de una novela de caballerías española llamada “Las sergas de Esplandián”, de Garci Rodríguez de Montalvo, publicada en 1510. En la novela, California es una isla paradisíaca gobernada por la reina Califia.
San Francisco: Fundada en 1776 por colonos españoles, la ciudad lleva el nombre de San Francisco de Asís. El explorador Juan Bautista de Anza jugó un papel crucial en su fundación.
San Antonio: Esta ciudad de Texas fue nombrada en 1691 por misioneros españoles en honor a San Antonio de Padua. La ciudad es famosa por el Álamo, una misión española del siglo XVIII.
Monterrey: Fundada en 1770 por el explorador Gaspar de Portolá, Monterrey fue nombrada en honor al Conde de Monterrey, entonces virrey de Nueva España.
Santa Fe: Fundada en 1610, Santa Fe es una de las ciudades más antiguas de Estados Unidos y su nombre significa Santa Fe de la Vera Cruz.
Estos nombres no solo reflejan la historia de la colonización española, sino que también subrayan la rica herencia cultural que ha influido en la geografía y la identidad de Estados Unidos.
Ríos
La influencia española en la toponimia de Estados Unidos se extiende también a muchos ríos y montañas. Veamos algunos ejemplos destacados:
Río Grande: Este río, que forma parte de la frontera entre Estados Unidos y México, lleva un nombre que significa “gran río” en español.
Río Colorado: Nombrado por los exploradores españoles debido al color rojizo de sus aguas, el Río Colorado atraviesa varios estados del suroeste de Estados Unidos.
Río Sacramento: Este río en California fue nombrado por Gabriel Moraga en 1808, en honor al Santísimo Sacramento.
Montañas
Sierra Nevada: Esta cadena montañosa en California y Nevada fue nombrada por los exploradores españoles y significa «montaña nevada».
Montañas Sangre de Cristo: Estas montañas en Colorado y Nuevo México recibieron su nombre de los colonos españoles debido al color rojizo que adquieren al atardecer, que les recordaba la sangre de Cristo.
Pico de Orizaba: Aunque se encuentra en México, es visible desde Texas y fue nombrado por los españoles en honor a la ciudad de Orizaba.
Estos nombres no solo reflejan la historia de la exploración y colonización española, sino que también subrayan la duradera influencia cultural y lingüística de España en la geografía de Estados Unidos.
Resumiendo
Los nombres que existen en las localidades de los Estados Unidos de América no solo reflejan la historia y cultura norteamericana, inglesa, francesa o de cualquier otro país europeo, sino también, de forma especial y diferente, la española. Muchos de estos nombres reflejan una fuerte influencia de España en la geografía e identidad de los Estados Unidos.
No puede ser dejado de lado que la herencia española es una parte esencial de la historia estadounidense. Esa es una realidad que no puede ni tiene cómo ser escondida. La influencia española está presente en muchos aspectos de la vida cotidiana, desde la arquitectura hasta las festividades y, por supuesto, en los nombres de los lugares.
Cuando vemos las estructuras arquitectónicas de muchas ciudades de los Estados Unidos que fueron ocupadas antes por España y después por México, notamos un estilo clásico muy parecido, que reconoce la habilidad que tenían los hombres de aquella época y que mantenían un contacto visual con la naturaleza y las características de cada sitio.
Aunque el inglés eventualmente se convirtió en el idioma dominante debido a la expansión de las colonias británicas y la posterior independencia de Estados Unidos, el legado del español sigue siendo fuerte. De hecho, actualmente, el español es el segundo idioma más hablado en el país, con más de 41 millones de hablantes.
Es decir, el español llegó primero a Estados Unidos, precediendo al inglés por casi un siglo. Este hecho histórico subraya la rica diversidad cultural y lingüística que ha caracterizado a Estados Unidos desde sus primeros días.
El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó recientemente una declaración que solicita a la Organización de Naciones Unidas (ONU) reconocer el español como el tercer idioma oficial en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), además del inglés y el francés, según la Agencia EFE.
La OEA pidió incluir el español como idioma oficial en la Corte Internacional de Justicia por una diversidad de razones y motivos. Esta resolución fue estimulada después que el presidente de los Estados Unidos decretara el idioma inglés como idioma oficial del país del norte. También este pedido destaca la importancia del multilingüismo dentro de la ONU.
La medida de la OEA subraya además que el español es el idioma principal de comunicación para más de 600 millones de personas en el mundo.
Actualmente, la CIJ solo contempla el inglés y el francés como idiomas oficiales, lo que ha generado desventajas para los países hispanohablantes en procesos judiciales internacionales. Desde 1948, estos países han participado en al menos treinta y ocho casos contenciosos ante la Corte.
La declaración enfatiza que la inclusión del español contribuiría al desarrollo progresivo de la CIJ y a una mayor equidad en el acceso a la justicia internacional. Además, solicita al secretario general de la OEA, Luis Almagro, que transmita esta resolución al secretario general de la ONU, António Guterres, para su consideración.
El español es la segunda lengua más hablada de EE. UU. detrás del inglés, con 57,2 millones de hispanohablantes, y la población hispana es el grupo minoritario más grande, donde 63,7 millones de estadounidenses son de origen hispano, según el Instituto Cervantes.
El presidente de los Estados Unidos firmó recientemente una orden ejecutiva en la que declaró el inglés como «lengua oficial de Estados Unidos», un título que nunca ha existido en la historia de la nación norteamericana.
La lengua española, con su vasta expansión geográfica, ha experimentado numerosas variaciones a lo largo de los siglos, especialmente en América Latina. El libro La lengua española en América: Normas y usos actuales (2010), coordinado por Milagros Aleza Izquierdo y José María Enguita Utrilla, junto con otros destacados autores, explora profundamente estas variantes y analiza los aspectos normativos y usos contemporáneos del español en las Américas.
Es una obra de contenido profundo y detallado que necesita de un conocimiento avanzado del mundo de las letras. Explora con cuidado grande parte del conocimiento lingüístico, cubriendo diversas áreas profesionales: gramática, lingüística, fonética, lexicografía, antología. También viaja por diferentes países y se sumerge en cada cultura, haciendo comparaciones, a fin de mostrar las coincidencias y diferencias culturales.
Variabilidad geográfica y normas lingüísticas
Uno de los temas principales tratados en esta obra es la variabilidad geográfica de la lengua española en América. Se muestra cómo la geografía ha impactado significativamente en el desarrollo de diferentes dialectos. A medida que el español se fue asentando en los territorios americanos, comenzaron a emerger nuevas formas de pronunciación, léxico y gramática, lo que refleja las influencias locales y el aislamiento geográfico de ciertas regiones.
Veamos el siguiente caso relacionado con el tuteo, el ustedeo y el voseo, según los autores:
Para describir las fórmulas de tratamiento en el mundo hispánico, es necesario tener previamente claro el sentido de estos tres conceptos. El primero, tuteo, no presenta mayor dificultad: se trata emplear formas pronominales y verbales del paradigma de tú (tú, tienes, te, etc.) para dirigirse a un interlocutor. En este artículo, siempre que se hable de tuteo se hará referencia al tuteo completo, pronominal y verbal (tú tienes).
Por ustedeo debe entenderse el empleo de usted en situaciones de confianza o intimidad, es decir, entre amigos, novios o cónyuges, de padres a hijos, etc. No emplearemos este término para referirnos al uso convencional de usted como marcador de distancia.
Por último, llamaremos voseo al uso del pronombre sujeto vos o de las formas verbales de segunda persona de plural (amás, amái(s), tenés, tenís, etc.) para dirigirse a un solo interlocutor, con el que se mantiene una relación de solidaridad, confianza o intimidad. Obsérvese que este uso de vos con valor de ‘tú’ es opuesto al sentido que tenía vos en el español medieval, y que ejemplificamos en los versos 2009-2010 del Cantar de Mío Cid, en los que el Cid agradece al rey la confianza que éste ha depositado en él, al permitir el matrimonio de los infantes de Carrión con sus hijas:
Mucho vos lo gradesco, commo a rey y a señor Vos casades mis fijas, ca non ge las do yo (vv 2009-2010).
(ALEZA IZQUIERDO; ENGUITA UTRILLA et al., 2010, pp. 225, 226, con destaque nuestro)
A pesar de esta diversidad, los autores destacan la existencia de normas lingüísticas que han sido promovidas por las academias de la lengua, buscando una cierta homogeneidad entre los países hispanohablantes. Sin embargo, estas normas a menudo entran en conflicto con los usos populares y coloquiales de la lengua, que varían considerablemente según el contexto cultural y social.
Contacto lingüístico y préstamos
El contacto con otras lenguas ha jugado un papel clave en la evolución del español en América. La obra destaca cómo las lenguas indígenas, africanas y más recientemente el inglés, han influido notablemente en el vocabulario del español americano. Este fenómeno es evidente en países como México, donde el náhuatl ha dejado una huella importante, o en el Caribe, donde el contacto con el inglés ha dado lugar a numerosos anglicismos.
Fenómenos de cambio lingüístico
El libro también explora los fenómenos de cambio lingüístico que afectan al español americano en la actualidad, donde los medios de comunicación y la globalización han acelerado ciertos cambios en el uso de la lengua. Estos cambios son especialmente evidentes en el habla de los jóvenes, quienes adoptan neologismos y modismos que reflejan tendencias culturales globales.
Por otro lado, la obra aborda la diglosia y el uso de distintas variedades del español en contextos formales e informales. Señala que en muchos países latinoamericanos, los hablantes son conscientes de las diferencias entre el español estándar y el popular, y adaptan su forma de hablar según el entorno en el que se encuentren.
Conclusión
La obra La lengua española en América: Normas y usos actuales es un análisis exhaustivo de la riqueza y diversidad del español en el continente americano. A través de sus estudios, se evidencia que el español en América es una lengua en constante evolución, influenciada por factores geográficos, históricos y sociales. Esta diversidad, lejos de ser un problema, es una muestra de la vitalidad del idioma y su capacidad para adaptarse a nuevos contextos y desafíos.