El español y el portugués brasileño, aunque ambos son idiomas latinos, presentan notables diferencias fonéticas que pueden representar un desafío para los hablantes no nativos. Aquí se presentan algunas de las diferencias más destacadas.

1. Número de fonemas vocálicos
El español tiene cinco fonemas vocálicos: /a/, /e/, /i/, /o/, /u/. Cada uno de estos fonemas corresponde a una sola letra del alfabeto. En contraste, el portugués brasileño tiene un sistema vocálico mucho más complejo, con aproximadamente 12 fonemas vocálicos, que incluyen vocales nasales y una variedad de sonidos vocálicos que no existen en español.
2. Pronunciación de las vocales
En español, las vocales siempre se pronuncian con el mismo sonido, independientemente de su posición en la palabra. Sin embargo, en portugués brasileño, el sonido de una vocal puede cambiar dependiendo de su posición en la palabra y del contexto fonético. Por ejemplo, la vocal “o” en la palabra portuguesa “avô” (abuelo) tiene un sonido diferente al de la misma vocal en la palabra “avó” (abuela).
3. Vocales seguidas de “n”
En español, cuando una vocal es seguida por una “n”, la vocal se nasaliza. Por ejemplo, en la palabra “pan”, la “a” se pronuncia con una nasalización. En portugués brasileño, sin embargo, las vocales seguidas de “n” no se nasalizan. Por lo tanto, la “a” en la palabra portuguesa equivalente “pão” se pronuncia sin nasalización.
4. Pronunciación de las consonantes
También hay diferencias en la pronunciación de las consonantes entre el español y el portugués brasileño. Por ejemplo, la “j” en español se pronuncia como una fricativa velar sorda (como la “j” en “jamón” [xamˈon]), mientras que en portugués brasileño se pronuncia como una fricativa palatal sonora (como la “j” en “janela” [ʒɐnˈɛlɐ] ). La pronunciación de esta palabra “janela” no es como se visualiza en español. Para facilitar para el público en general, la pronunciación sería algo así como /ianela/, /yanela/.
Estas son solo algunas de las diferencias fonéticas entre el español y el portugués brasileño. Aunque estas diferencias pueden parecer desalentadoras para los nuevos aprendices, con práctica y paciencia, es posible dominar la pronunciación de ambos idiomas.
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