“Salle”, la palabra imposible del español

La ortografía del idioma español o castellano tiene un problema casi imposible de resolver: el imperativo de «salirle», que debería ser «salle». El problema es que no se puede escribir de esta forma, porque de hacerlo así, tendríamos que pronunciarlo con el sonido de la doble l, es decir, “elle”. Acompañe el audio de Juan Antonio Vásquez, en su programa “El Palabrero”, de RNE.

Ortografía de la lengua española

La Real Academia Española, en colaboración con las academias de la lengua española en América y Filipinas (22 en total), publicó en 1999 una edición de la ortografía española que ha estado vigente hasta finales de 2010. En diciembre de 2010 fue presentada una nueva edición ampliada, detallada y minuciosa, donde aparecen las reglas de ortografía que debemos seguir en la actualidad. La ortografía es el conjunto de normas que regulan la escritura de una lengua.

La ortografía representa el pilar fundamental de la unidad de la lengua. […] Aunque la pronunciación de la lengua española sea distinta, sea por razones culturales, sociales o geográficas, una misma representación gráfica unifica la voz literaria de hombres como Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa o Miguel Delibes (OLE, 2010, p. XL).

Ortografía de la Lengua Española 2010
Ortografía de la Lengua Español, 2010.

Vea el texto digital en el siguiente enlace y baje la copia: Ortografía de la lengua española – Edición de 2010

Entre puntos y comas

Punto y coma. 1. Signo de puntuación (;).

Indica una pausa mayor que la marcada por la coma y menor que la señalada por el punto. Se escribe agarrado a la palabra o el signo que lo precede, y separado por un espacio de la palabra o el signo que lo sigue.

Foto tomada de: https://examinedexistence.com

La primera palabra que sigue al punto y coma debe escribirse siempre con minúscula (la única excepción se da en obras de contenido lingüístico, donde es común separar con este signo de puntuación los diferentes ejemplos que se ofrecen. Cuando se trata de enunciados independientes, comienza, como es natural, con mayúscula; de este uso excepcional y contrario a la norma existen muchos ejemplos.

2. El punto y coma es, de todos los signos de puntuación, el que presenta un mayor grado de subjetividad en su empleo.

En muchos casos, es posible optar, en su lugar, por otro signo de puntuación, como el punto y seguido, los dos puntos o la coma; pero esto no significa que el punto y coma sea un signo prescindible.

3. Usos

a) Para separar los elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones complejas que incluyen comas:

Cada grupo irá por un lado diferente: el primero, por la izquierda; el segundo, por la derecha; el tercero, de frente.

Se dieron cita el presidente ejecutivo, Francisco Ruiz; el consejero delegado, Pedro García; el vocal, Antonio Sánchez; y el secretario general, Juan González.

Cuando el último elemento de la relación va precedido por una conjunción, delante de esta puede usarse también la coma.

b) Para separar oraciones sintácticamente independientes entre las que existe una estrecha relación semántica:

Era necesario que el hospital permaneciese abierto toda la noche; hubo que establecer turnos.

Todo el mundo a casa; ya no hay nada más que hacer.

En la mayor parte de estos casos, se podría utilizar el punto y seguido. La elección de uno u otro signo depende de la vinculación semántica que quien escribe considera que existe entre los enunciados. Si el vínculo se estima débil, se prefiere usar el punto y seguido; si se juzga más sólido, es conveniente optar por el punto y coma. También se podrían utilizar los dos puntos, puesto que casi siempre subyacen las mismas relaciones que expresan estos cuando conectan oraciones.

c) Se escribe punto y coma delante de conectores de sentido adversativo, concesivo o consecutivo.

Como en el caso de pero, más, aunque, sin embargo, por tanto, por consiguiente, etc., cuando las oraciones que encabezan tienen cierta longitud:

Los jugadores se entrenaron intensamente durante todo el mes; sin embargo, los resultados no fueron los que el entrenador esperaba.

Si el período encabezado por la conjunción es corto, se usa la coma; y si tiene una extensión considerable, es mejor utilizar el punto y seguido:

Vendrá, pero tarde.

Este año han sido muy escasos los días en que ha llovido desde que se sembraron los campos. Por consiguiente, lo esperable es que haya malas cosechas y que los agricultores se vean obligados a solicitar ayudas gubernamentales.

d) Se pone punto y coma detrás de cada uno de los elementos de una lista o relación cuando se escriben en líneas independientes y se inician con minúscula, salvo detrás del último, que se cierra con punto:

Conjugaciones en español:

— verbos terminados en -ar (primera conjugación);

— verbos terminados en -er (segunda conjugación);

— verbos terminados en -ir (tercera conjugación).

4. El plural del nombre punto y coma es invariable.

Coloque las comas y los punto y coma que considere necesarios en los siguientes enunciados. No obstante, siempre puede recurrirse, para un plural inequívoco, a la anteposición del sustantivo signos: Aquel texto estaba plagado de signos de punto y coma.

Tomado de: Diccionario panhispánico de dudas © 2005. Real Academia Española © Todos los derechos reservados. (Adaptado)