Esa linda letra «W»

La «W» es la vigésima cuarta letra y la décima novena consonante del alfabeto español. Su nombre es femenino: uve doble, doble uve, ve doble, o doble ve, y doble u en partes de América Latina. En plural: uves dobles, dobles uves, ves dobles, dobles ves o dobles úes (por cierto, muy raro su uso). La Ortografía de 2010 propone uve doble como nombre único para esta letra.

Evolución de la Letra W

Esta letra no pertenece propiamente a la gramática española. Se usa básicamente para representar extranjerismos. Designa palabras de otros idiomas, sobre todo aquellas procedentes del visigodo, alemán e inglés. También es usada para transcribir al alfabeto latino palabras procedentes de los idiomas orientales.

En las lenguas en las que existe como fonema, su articulación es usada como semiconsonante (como acontece en inglés). También tiene función fricativa labiodental y sonora (como en el caso del idioma alemán).

En español se pronuncia como /b/ en nombres propios de personajes de origen godo (Ej. Walia, Witerico, Wamba) y en nombres propios o derivados de origen alemán (Ej. Wagner, Westfalia, wagneriano). En vocablos de origen inglés, conserva muchas veces la pronunciación de /u/ semiconsonante (Ej. Washington, washingtoniano).

  • Desde el punto de vista ortográfico, en aquellas palabras totalmente incorporadas al idioma español, es frecuente que la grafía «w» sea reemplazada por la «v» simple (Ej. vagón, vals, vatio).
  • Desde el punto de vista fonético, en alemán, la «w» tiene el valor de la v en las lenguas románicas. En inglés y neerlandés, tiene el sonido de /u/ semiconsonante. Sin embargo, esta regla presenta, en inglés, numerosas excepciones, y los diptongos en w tienen sonidos muy variados, sobre todo los situados al final de palabra.
  • Desde el punto de vista lingüístico, esta letra apareció a comienzos de la Edad Media, con el propósito de representar la semiconsonante germánica «w», que no tenía un correspondiente en las lenguas románicas (al parecer, la w latina había pasado a tener un sonido labiodental). Actualmente, se conserva en los vocablos de origen alemán e inglés.

Pronunciación de la w

La letra puede tener varias pronunciaciones según la procedencia de las palabras en las que aparece.

En español hay tres letras que sirven para representar el mismo sonido: la b , la v y la w, si bien esta última solo suena así en las palabras de origen germánico o alemán: Wenceslao /bencesláo/, Wamba /bámba/, Wolframio /bolfrámio/, wagneriano /bagneriáno/, Wagner /bágner/…

En los demás casos, bien sean palabras procedentes del inglés o de la transcripción de otros alfabetos (árabe, hebreo, chino, japonés…), el sonido de la w en español es casi siempre el de u o de gu (waterpolo /guaterpólo/, Washington /guáshington/) y, ocasionalmente, el de una de b suave (Kuwait /kubáit/, Hollywood /hólibud/).

Aunque la w aparece solo en voces procedentes de otras lenguas, se considera parte del alfabeto español, y por tanto no es necesario aplicar la cursiva en las palabras que la tienen ni remplazarla en las formas hispanizadas, como web, sándwich wéstern. (pronunciación de la «w» | Fundéu [fundeu.es])

Vea:

  1. «W.» Diccionario Panhispánico de Dudas (2005). 
  2. Real Academia Española, ed. (2014). «Un solo nombre para cada letra».
  3. http://www.fundeu.es/recomendacion/pronunciacion-de-la-w-1032/
  4. http://www.fundeu.es/consulta/tres-uves-dobles-1177/

¿Cómo se dice: «riesgo de muerte» o «riesgo de vida»?

Para responder esta importante pregunta, la Fundación de la Lengua Española – FUNDEU sugiere:

Se dice
Se dice «riesgo de muerte», no «riesgo de vida».

Las expresiones riesgo de muerte o riesgo para la vida, y no riesgo de vida, son las apropiadas para expresar que una persona corre el peligro de morir.

A menudo se pueden encontrar noticias en las que se emplea la forma inapropiada: «Ningún pasajero corre riesgo de vida», «La ley autoriza a que se interrumpa de forma voluntaria el embarazo si hay riesgo de vida para la gestante» o «Una bomba puso en riesgo de vida a los vecinos».

Según el Diccionario del estudiante, de las Academias de la Lengua, el riesgo es la ‘posibilidad de que ocurra algo malo’, como «El riesgo de accidente aumenta con la velocidad». Es impropio por tanto aplicarlo a algo positivo, como en riesgo de vida, pues el riesgo que se corre es el de perder la vida y no el de vida en sí. Probablemente sea un cruce con giros próximos como la vida corre riesgo (es decir, ‘corre peligro’) o arriesgar la vida.

Sí es posible, en cambio, emplear las preposiciones para o en (riesgo para/en la vida), pues no aluden al daño que puede ocurrir, sino que remiten a la persona o cosa que lo sufriría.

Aunque la sustitución más inmediata en muchos casos es riesgo (o peligro) de muerte, como «Ningún pasajero corre riesgo de muerte», también se pueden reformular las frases para que adquieran pleno sentido: «La ley autoriza a que se interrumpa de forma voluntaria el embarazo si hay riesgo para la vida de la gestante» y «Una bomba puso en riesgo la vida de los vecinos».

Vea: http://www.fundeu.es/recomendacion/riesgo-de-vida-muerte/